Imagen ilustrativa vía: Thinkstock

Cuando eres niño y tus padres te regalan una mascota, no solo te están dando un animal, te están dando a tu nuevo mejor amigo, ya sea un gato, un perro o incluso un pez, ese lazo que formas con él es único e irrepetible y te acompañará el resto de tu vida, por eso hay páginas que para recuperar tu contraseña te piden el nombre de tu primera mascota como información sensible.

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Quien estaba formando este lazo con su primera mascota era Cynthia Zárate, una niña residente de un camping de caravanas en Accomack, Virginia, Estados Unidos y su mascota era Maya, una pequeña perra chihuahua. La historia se remonta a Octubre de 2014 cuando un grupo de vecinos residentes de la zona de camping llamaron a PETA bajo el argumento de que había una jauría de gatos y perros molestándolos. 

Cynthia y Maya vía: 13NewsNOW

Las agentes de PETA, Victoria Carey y Jennifer Wood, llegaron a la zona para recoger a los animales, sin embargo, al llegar también se encontraron a Maya en el porche de la casa sin collar de identificación, por lo que se les hizo fácil meterla a la furgoneta sin preguntar si tenía dueño o no. 

Pero eso no fue todo, ya que una vez en el centro de PETA la chihuahuita fue sacrificada el mismo día pasando por alto las reglas de esta organización de esperar cinco jornadas de gracia para que toda persona pueda reclamar a su mascota.

En ese momento Wilber Zárate, el padre de Cynthia, denunció legalmente a la organización por arrebatarles al animal de su propiedad y quitarle la vida antes del tiempo legal estipulado, además de argumentar que PETA se maneja bajo una política de eutanasia animal en donde sacrifican animales por igual (sanos o enfermos pues) ya que consideran que si resguardan a los animales, los están manteniendo en cautiverio. 

Wilber Zárate vía: 13NewsNOW

La contraparte

PETA pidió una disculpa y catalogó el hecho como un “terrible error” diciendo:

“Nos disculpamos de nuevo y expresamos nuestras condolencias a la familia Zárate por la pérdida de su perro Maya. El señor Zárate ha reconocido que fue un error desafortunado de PETA y de los individuos involucrados”.- PETA, comunicado oficial.

Pero la disculpa no fue suficiente, la familia no retiró la demanda y mostró su intención de llevar el caso ante el tribunal superior de Estados Unidos pidiendo una compensación de siete millones de dólares, pero antes de que eso ocurriera PETA prefirió llegar a un acuerdo por fuera y pagó a la familia 49.000 dólares como compensación por la muerte de Maya y harán una donación de 2.000 dólares a la Sociedad para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales en honor a la perrita.

Maya vía: TheMayaCenter