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Cifras de organizaciones canófilas señalan que por lo menos 1 de cada 10 perros rescatistas en México presenta estrés postraumático.

Luego de que los fuertes sismos del 7 y 19 de Septiembre golpearan a nuestro país, los perros rescatistas se han convertido en un tema popular. Los perritos más famosos y que aún siguen en boca de todos son Frida, Evil, Eco y Titán, pero lo cierto es que cerca de 300 binomios son parte de la Marina y de los cuerpos de rescate en México.

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Los perros de rescate son entrenados para esta labor y para otras como detección de narcóticos y rastreo de bombas desde muy temprana edad, y las razas que son candidatas a desempeñar estas funciones son Labrador, Golden Retriever, Pastor Alemán y Belga, además cabe resaltar que no todos los de dichas razas son capaces de convertirse en perros rescatistas pues estos cuentan con características y conductas muy específicas, entre las que se encuentran no ser temerosos.

Foto: Especial
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Si bien los binomios son excelentes elementos de rescate, ellos al igual que los seres humanos pueden sufrir estrés postraumático y necesitan terapias para superarlo. De acuerdo con cifras de Asociaciones de protección a los animales como por ejemplo Mundo Animal; al menos 10 de cada 100 perros rescatistas en México sufren de Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT). Lo anterior, se debe principalmente al duro adiestramiento al que son sometidos y las largas jornadas de trabajo, tales como las que vivieron luego del sismo del pasado 19 de Septiembre, pues se trató de experiencias traumáticas e intensas.

Entre las entidades que presentan más perros con este trastorno son: CDMX, Guadalajara Michoacán, Estado de México, Monterrey y Guerrero.

¿Cómo pueden superar el trauma?

Instituciones como Asociación de Animales A.C, acondicionan sus espacios para que los binomios reciban diferentes estimulaciones que los ayuden a superar el problema.

La terapia consiste en realizar ejercicios que modifiquen su conducta y les permitan tener mayor tolerancia a fuertes ruidos ambientales como truenos o algún explosivo. Sin embargo, la rehabilitación puede durar semanas, meses e incluso años, además de que es muy costosa, así que ahora que se sabe esto ya se planea una forma de que los animalitos no salgan con efectos secundarios a causa de su heroica labor y poder hacer un programa que prevenga este tipo de padecimientos.

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