Facebook: Emily Raguse

Su nombre es “Buddy” y estuvo a punto de tener un trágico destino, hasta que la suerte le concedió una segunda oportunidad.

Emily Raguse pasaba un día común y corriente en casa encerrada a causa del intenso frío y las tormentas invernales en Minnesota, Estados Unidos, todo iba como de costumbre hasta que se le acabó la leña a su chimenea y tuvo que bajar al sótano por más. Fue entonces cuando la mujer se dio cuenta de que Buddy, un Goldendoodle de 13 años estaba cubierto de nieve y casi congelado en un rincón de su casa.

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Emily pudo darse cuenta de que el perro necesitaba ayuda porque este hizo un pequeño ruido. De inmediato la chica lo cubrió con una cobija y llamó a la policía para que lo pudiera rescatar. Por fortuna, a pesar de haber pasado 5 días en esas condiciones, el perrito ahora se recupera de lo que el frío y la nieve causaron en su salud, y es que al levantarlo del suelo pudieron darse cuenta de que tenía una placa colgada al cuello y en ella estaban los datos de su dueña, Eden Prairie.

Resulta que Buddy se había perdido un día que lo soltaron para dar un paseo, él y su humana hacía tiempo que tenían esa rutina, sin embargo; esa vez ya no volvió y no supo cómo regresar a casa porque es ciego y además padece cáncer, así que su sentido de la ubicación no es el mejor.

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Por fortuna, la suerte estuvo de su  lado y ahora podrá seguir dando largos paseos, sólo que esta vez con mayor supervisión, ¡no podemos esperar a verlo repuesto!