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Ante la pandemia, es indispensable ser resilientes y competentes para encontrar respuestas: Alfonso Esparza Ortiz

Los alumnos que están empezando su formación universitaria en este momento son llamados “generación Covid”, pero dicha alusión a la pandemia no debe tener implicaciones negativas; por el contrario, hace referencia a jóvenes que demuestran gran capacidad de adaptación a las circunstancias y están desarrollando nuevas habilidades de aprendizaje, expresó el Rector Alfonso Esparza Ortiz, al dar la bienvenida a 240 estudiantes de la Escuela de Artes Plásticas y Audiovisuales (Arpa), a quienes alentó a ser resilientes y competentes para enfrentar exitosamente los desafíos.

Al referirse a estos alumnos de las licenciaturas en Arte Digital, Artes Plásticas y Cinematografía, afirmó que poseen vocación para las artes, cuentan con un espíritu creativo que les ayuda a innovar y encontrar nuevos caminos, elaborar estrategias, generar recursos y nuevas ideas para producir soluciones originales.

“Esta imaginación constructiva, aunada a su talento y los conocimientos que les brindará la BUAP, la mejor universidad pública estatal del país, les permitirá transitar sus estudios en medio de la pandemia. Una vez que se gradúen habrán fortalecido sus competencias y capacidades, de modo que no serán más una ‘generación Covid’, sino una generación de hombres y mujeres creativos y exitosos”, aseguró.

Por otra parte, el Rector Alfonso Esparza dio a conocer que las Salas de Cine del Complejo Cultural Universitario adquirieron un nuevo proyector cinematográfico DP2K-8S de Barco Alchemy, el cual beneficiará a los estudiantes de la Licenciatura en Cinematografía, quienes podrán proyectar sus trabajos en formato DCP (Digital Cinema Package), un estándar de exhibición cinematográfico a nivel mundial promovido por la Digital Cinema Initiatives.

El Rector de la BUAP destacó además que la matrícula de Arpa aumentó en sus tres programas educativos y desde ciclos anteriores se ubica en los primeros lugares entre las unidades académicas de mayor demanda de ingreso, lo cual demuestra la pertinencia y calidad de su oferta académica, así como una planta docente calificada.

“Hemos visto que los egresados de Arpa están bien calificados e incluso antes de concluir sus estudios generan sus propios emprendimientos, se desempeñan como gestores culturales y son reconocidos por sus obras”, expresó.

En momentos como el actual, las expresiones creativas alivian los impactos negativos del confinamiento. “Por eso necesitamos formar más artistas plásticos, cineastas y artistas digitales. Nos sentimos muy complacidos de recibirlos en nuestra comunidad. ¡Bienvenidos a la BUAP!”, enfatizó el Rector Esparza Ortiz.

Desarrollan investigadores BUAP biofertilizante que facilita el crecimiento de plantas y restauración de suelos

Los biofertilizantes están compuestos de bacterias que facilitan la adquisición de nutrientes para las plantas y son una alternativa ante el daño ambiental que causan los abonos químicos en los suelos. Esta opción sustentable ha sido estudiada por investigadores de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP, quienes desarrollaron uno basado en bio-nanomateriales compuestos por bacterias fijadoras de nitrógeno e inmovilizadas en arcilla hidrotalcita que permiten acelerar el crecimiento de las plantas en más de 50 por ciento, así como la recuperación de suelos.

Este trabajo, realizado por los doctores Geolar Fetter, responsable del Laboratorio de Biomateriales; Franchescoli Didier Velázquez Herrera y Marta Lobo Sánchez, del Laboratorio de Microbiología, ha permitido ingresar una solicitud de patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

Su innovación consiste en sintetizar arcillas poco comunes en la naturaleza, a las cuales les fijan bacterias para formar biomateriales que son liberados en los suelos para cumplir con la función de convertir el nitrógeno que existe en el aire en nitrógeno orgánico, para que este favorezca el crecimiento de las plantas, logrando reducir la acidificación del suelo y regulando su pH.

Al respecto, el doctor Geolar Fetter explicó que estas arcillas son básicamente un tipo de mineral que tiene cualidades básicas, es decir, no es ácido ni tóxico para los humanos y además es muy poroso, lo que sirve para contener o fijar a las bacterias. Esta porosidad presenta, además, cierta humedad que hace que los microorganismos se conserven mejor y por más tiempo.

 “Se trata de un material similar a la leche de magnesia, pero en estado sólido, entonces al ser amigable con el medio ambiente, la idea fue que a partir de biomateriales que resultan de la unión de bacterias fijadoras de nitrógeno con nanopartículas de arcilla hidrotalcita, depositada en la superficie de sílice mesoporosa tipo SBA-15, se pudiera crear un biofertilizante”.

El magnesio, así como otros elementos que contienen, hacen que la bacteria pueda alimentarse y sobrevivir por días o meses, sobre todo si para su traslado estos biofertilizantes tienen que conservarse por periodos largos.

“Se buscó que la bacteria se mantuviera viva, teniendo en cuenta la manejabilidad de los materiales, estos fueron introducidos en perlas de alginato de calcio. Los biocompósitos así formados, actúan como reservatorios de las bacterias, permitiendo que se conserven en el interior, para posteriormente ser empleados en la recuperación de suelos pobres a través de la liberación controlada de bacterias o bio-fertilizantes”.

Los resultados

Los microorganismos empleados para este desarrollo fueron las bacterias del género Streptomyces y Saccharopolyspora, responsables de fijar nitrógeno del aire. Los parámetros de medición de la actividad fueron evaluados por la velocidad de crecimiento de plantas de lechuga, señaló el doctor Geolar Fetter.

Los primeros resultados mostraron que las bacterias estudiadas favorecieron enormemente el crecimiento de plantas de lechuga, comprobando su eficacia en la fijación de nitrógeno y producción de fertilizantes.

El doctor Fetter añadió que también hicieron pruebas con los materiales individuales (arcilla y sílice mesoporosa sin bacterias), pero los resultados reflejaron poca eficacidad como fertilizantes para este tipo de plantas. Sin embargo, cuando fueron conjugados con las bacterias la actividad aumentó considerablemente, sobre todo para los nanocompósitos.

“Se obtuvieron plantas de lechuga de 70 mm de longitud después de 14 días de contacto con estos compuestos, en comparación con los 30 mm que se observaron en las plantas tratadas con los materiales individuales”.

La arcilla hidrotalcita combinada con perlas de alginato de calcio liberó más rápidamente las bacterias, en comparación con una liberación retardada por parte de los biocompósitos.

“Se demostró que la velocidad de liberación de las bacterias fijadora de nitrógeno dependió del tipo de bacteria y de las interacciones de estas con los materiales y el alginato de calcio. Los compósitos proporcionaron una alta actividad, nutriendo y liberando rápidamente las bacterias, mientras que la arcilla hidrotalcita sola, pero aglutinada con alginato de calcio, resultó más activa que el compósito. Así, la disposición de la arcilla hidrotalcita en forma de nanopartículas depositadas sobre la sílice SBA-15, o sola, fue fundamental para la nutrición, crecimiento y movilidad de las bacterias”.

De esta forma, los bio-fertilizantes desarrollados por los investigadores de la BUAP, debido a que son materiales amigables ecológicamente y no tóxicos, pueden ser empleados en cualquier tipo de suelos, donde los bionanocompósitos actuarían como los mejores materiales, o bien, encontrar otras aplicaciones, entre estas, en cultivos hidropónicos en donde la arcilla hidrotalcita sería el material indicado para el crecimiento de plantas.

Egresada de Medicina BUAP apoya programa de personas sin hogar y con COVID-19, en Alemania

La pandemia por COVID-19, que ha afectado a millones de personas en el mundo, ha permitido sacar lo mejor de uno mismo y sumarse a redes de apoyo en favor de los más necesitados. Una muestra es la labor de Gabriela Itzel Aldama Castillo, egresada de la Licenciatura en Medicina de la BUAP, quien colabora en la Berliner Stadtmission, una asociación independiente en Berlín, Alemania, la cual tiene un programa de apoyo a indigentes con COVID-19 o que requieran estar en cuarentena.

La joven de 27 años, quien durante seis meses estuvo como voluntaria en ese albergue al cual llegó en mayo del 2020, hoy ha sido contratada y continúa con esta labor de atender a personas que no tienen un hogar, viven en las calles, sin atención médica y se encuentran expuestas al virus.

Explicó que la estación de cuarentena en la que se encuentra es de tipo hogar, cuentan con un equipo médico y social que se encarga de cubrir las necesidades de las personas que llegan. Sin embargo, no son un hospital y no brindan atención a gente con complicaciones o en estado grave, en esos casos se llama a una ambulancia y los pacientes son dirigidos a una unidad hospitalaria, y una vez que su estado mejora regresan al albergue.

Una parte importante del trabajo que allí se realiza consiste en asegurar que la gente que llega tenga un lugar donde vivir durante los días que necesita estar en cuarentena, con todo lo necesario, como comida y atención médica.

“Todos los días los revisamos, ya que a pesar de que sabemos que están estables, algunos son hipertensos o diabéticos y no lo saben, por lo que tratamos de conocerlos e informarles acerca de su estado de salud, también les hacemos curaciones de heridas en caso de que lo necesiten”.

Gran parte de las y los pacientes que atienden son asintomáticos, por lo que les hacen un estudio de PCR para confirmar su estado y luego dirigirlos a su estación, en donde cuentan con el equipo de protección necesaria para atenderlos.

“También hemos tenido algunos casos de personas sintomáticas, a quienes valoramos para determinar si requieren de manejo hospitalario o si se les brinda una atención ambulatoria. Desgraciadamente es una población que está afectada por muchas otras enfermedades, algunas de las cuales no tienen conocimiento, lo que en ocasiones complica identificar la diferencia entre síntomas de COVID-19, de los de un fumador crónico, o los provocados por una abstinencia por alcohol o drogas”.

Explicó que la parte de la atención social también es muy importante, por lo que les brindan a sus huéspedes la oportunidad de recibir consejería, “a muchas de las personas no sólo les falta una casa para vivir, sino que a veces necesitan compañía, comprensión, alguien que los escuche”.

Uno de los retos a los que se ha enfrentado es el idioma, debido a que reciben muchos pacientes de países del Este, como Polonia, Rusia, Checoslovaquia, entre otros, por lo que no hablan alemán, lo cual es una de las causas que complican su integración con la sociedad y en muchos casos eso los ha obligado a vivir en las calles.

La joven expresó que a nivel personal una de las mayores satisfacciones que ha tenido es formar parte de esta red solidaria: “Nunca había conocido un lugar en el que se respirara tanto cariño, tengo un equipo en el que todos trabajamos muy bien, entre compañeros todos nos ayudamos, es un ambiente de apoyo, de amor, que te incita mucho a transmitirlo de igual forma a las y los pacientes”.

Gabriela llegó a Berlín con el objetivo de mejorar su alemán, pero al poco tiempo comenzaron las medidas de restricción sanitaria por la pandemia de COVID-19, por lo que se inscribió a una página en línea que concentraba a gente con conocimientos en Medicina, para apoyar en los lugares en los que se requería. Así fue como llegó a la Berliner Stadtmission.

“Me siento muy afortunada, esta experiencia me ha permitido tener un panorama mucho más amplio de la labor que puede hacer un médico, que va más allá de un hospital, ya que también puede apoyar a las personas de diferentes maneras”, expresó Gabriela, quien dijo sentirse orgullosa de ser egresada de la BUAP, universidad que la formó y le brindó las bases para desempeñarse como profesionista.

Estudiar en la BUAP, la mejor decisión: Paola Meza, egresada en la Universidad de Calgary, Canadá

Con una profunda vocación de servicio, la doctora Paola Meza Santoscoy ha dedicado buena parte de su carrera al estudio de nuevas estrategias para el tratamiento de la epilepsia, a través del modelo del pez cebra, tanto en la Universidad de Sheffield, en Reino Unido, como en la Universidad de Calgary, Canadá, donde actualmente se desempeña en la investigación clínica con pacientes pediátricos. Egresada de la Licenciatura en Biomedicina de la BUAP, reconoce que esta casa de estudios fue determinante en su vocación, además de brindarle las bases para lograr sus objetivos profesionales.

Originaria del Estado de México, la doctora Meza Santoscoy siempre se sintió atraída por la ciencia, pero fue en el 2000 cuando se anunció al mundo cómo científicos lograron secuenciar el primer borrador del 90 por ciento del genoma humano. El tema despertó aún más el interés de la entonces estudiante de preparatoria. “Cuando escuché lo del genoma me interesó mucho, desde entonces pensé que quería hacer algo así, me llamaba la atención contribuir a través de la ciencia”.

Después de explorar algunas opciones, optó por Biomedicina en la BUAP, una decisión que a la distancia califica como la más acertada. Lo que más llamó su atención fue la vinculación con la investigación desde los primeros semestres. Ya como universitaria, la doctora Paola Meza tuvo que enfrentar un suceso personal que determinó su dirección profesional.

“Un par de meses después de que inicié la licenciatura a mi mamá le dio una embolia cerebral y fue muy difícil. Mis papás tuvieron que mudarse a Puebla y desde entonces pensé que quería hacer algo por las personas que sufren un desorden neurológico; eso marcó mi decisión para enfocarme en área de neurociencias y por eso elegí hacer mi tesis de licenciatura con la doctora Bertha Alicia León Chávez, quien trabajaba con la isquemia cerebral en modelos animales -la isquemia se produce cuando el flujo sanguíneo de una determinada zona del cerebro es insuficiente.”

Tras concluir la Licenciatura en Biomedicina, con eje en Fisiología, la doctora Paola Meza obtuvo apoyo del Conacyt para cursar su maestría y doctorado en la Universidad de Sheffield, en Reino Unido, donde trabajó con células madre y medicina regenerativa, específicamente modelos genéticos de epilepsia del pez cebra para dilucidar los mecanismos de las convulsiones e identificar nuevas terapias.

Como parte de su investigación doctoral, Paola Meza se enfocó en la caracterización de un modelo de pez cebra para estudiar ataques epilépticos inducidos farmacológicamente y su uso en el estudio sobre cómo la experiencia puede afectar la gravedad de los ataques. Asimismo, desarrolló una nueva línea transgénica de pez cebra que se puede utilizar como herramienta para obtener imágenes en vivo de ataques epilépticos utilizando el sensor de calcio GCaMP3. Esta experiencia le permitió colaborar con los doctores Enrico Petretto y Michael Johnson, de Duke-NUS Graduate Medical School Singapore e Imperial College London, para estudiar las funciones de un nuevo gen epileptógeno putativo en el modelo de epilepsia de pez cebra.

Posteriormente, realizó un posdoctorado en la Universidad de Calgary, en Canadá, donde siguió trabajando con el mismo modelo animal, el pez cebra. En esta institución continuó con la investigación de nuevas drogas para la epilepsia.

El modelo de pez cebra

El uso del modelo de pez cebra ha tenido un crecimiento exponencial en los últimos años en diferentes áreas biológicas, pero en especial en las neurociencias, de ahí su utilización en el estudio de la Epilepsia, Alzheimer, Parkinson y Autismo, entre otros padecimientos.

La ventaja del modelo del pez cebra sobre roedores, refiere la doctora Paola Meza, se refleja primero en el costo de mantenimiento, ya que resulta mucho más económico en cuanto a la creación de los modelos genéticos, además de ser más rápido.

“Para crear un modelo en roedores te puedes llevar meses o incluso años y con el pez cebra hasta en tres meses se puede iniciar un trabajo para establecer una línea y después obtener resultados. Otra ventaja es que los embriones se desarrollan fuera de la madre y eso permite que los procedimientos no sean invasivos con las hembras, además suelen poner cientos de huevos y eso expande las posibilidades de replicar experimentos rápidamente. También el crecimiento del embrión dentro del huevo es mucho más fácil de observar porque la piel es transparente, es decir, se trata de un modelo muy flexible para trabajar, esto sin contar con que el genoma del pez cebra es 70 por ciento similar al del ser humano y es fácil manipularlos genéticamente”, indicó.

La BUAP, mi mejor decisión

“Haber estudiado en la BUAP fue un acierto, independiente de que me la pasé muy bien, aprendí muchísimo. Tuve excelentes profesores y con una buena parte de ellos aún mantengo comunicación, fue la mejor opción porque me dio las bases para lograr lo que hice y sí, vivo agradecida con el apoyo que me dieron porque no sólo fue académico”, afirma la doctora Paola Meza, mientras recuerda cómo su formación en la BUAP influyó en muchos sentidos de su vida.

En la Universidad conoció a su esposo, con quien comparte su pasión por la ciencia, pero también a profesores de quienes obtuvo no sólo conocimiento sino empatía y calidez humana. “La mayoría de mis profesores sabían de la enfermedad de mi mamá, de mi situación y siempre fueron muy empáticos, con esa calidad y calidez humana que me ofrecieron y que la verdad fue una parte importante en mi formación, por eso quiero ayudar a los pacientes. Yo busco ese contacto humano para regresarle a las personas algo de lo que me dieron mis profesores”.

En diciembre de 2020 la doctora Paola Meza, quien pertenece a la Facultad de Pediatría de la Universidad de Calgary, se incorporó a nuevas líneas de investigación que buscan mejores tratamientos para niños con epilepsia refractaria que no responden adecuadamente a las drogas de uso común. Su trabajo, en coordinación con neurólogos pediatras, se realiza en el Alberta Children’s Hospital.

“Lo que ahora hago es colaborar en dos proyectos diferentes, en uno busco encontrar los efectos de una droga en el síndrome de Dravet, y el otro se enfoca en el estudio de la neuroinflamación en la epilepsia en los niños que no responden a ciertos fármacos. En general la epilepsia afecta al 1 por ciento de la población global, pero de ese total al menos un tercio no responde a las drogas que existen, de ahí la importancia del trabajo que realizamos y la utilidad del modelo de pez cebra”.

Finalmente, la doctora Paola Meza, orgullosa egresada de la BUAP, continúa su labor científica pero ahora en un plano clínico, lo que le permite estar en contacto directo con pacientes y no sólo desarrollar ciencia básica en modelos animales. Aplicar el conocimiento de forma más directa en beneficio del otro es uno de los objetivos que se planteó desde la licenciatura y que de forma exitosa alcanza.

Recibe BUAP en comodato ambulancia del Ayuntamiento de Puebla

Para apoyar el translado de los derechohabientes del Hospital Universitario de Puebla (HUP), la BUAP recibió en comodato una ambulancia tipo dos con equipamiento de última generación por parte del Ayuntamiento de Puebla.

El Rector Alfonso Esparza Ortiz remarcó que debido al incremento de la demanda y número de pacientes hospitalizados por COVID-19, la oportuna llegada de la unidad vehicular se complementará con la próxima entrega de la ampliación de la Unidad de Enfermedades Respiratorias Agudas del HUP, un espacio que se sumará al área, que cuenta con 18 camas equipadas y que fue inaugurada en junio pasado en beneficio de las y los derechohabientes del Hospital Universitario.

“Esta ambulancia, sin duda, contribuirá a mejorar el servicio que le brindamos a nuestros derechohabientes, ahora más que nunca, pues se ha incrementado el número de hospitalizados. Si bien antes se recomendaba a quienes se contagiaban de COVID-19 permanecer en los hogares, ahora la demanda de hospitalización ha crecido, por lo que esta ambulancia llega en un momento oportuno para atender de forma inmediata los requerimientos”, expresó.

Acompañado también del director del HUP, Eulalio Morales Palacios, y del Secretario de Protección Civil y Gestión Integral de Riesgos municipal, Gustavo Ariza Salvatori, el Rector dio a conocer que durante 2020, en el HUP se registraron mil 74 traslados de pacientes en ambulancia, en tan solo una unidad que existía hasta entonces; “la nueva unidad donada por la Presidencia Municipal de Puebla viene a satisfacer enormes necesidades y contribuir a atender más pacientes”, destacó.

Por ello, agregó, en el contexto de la actual contingencia por COVID-19, existe la convicción de continuar los esfuerzos y colaboraciones entre instituciones, para ser parte de objetivos comunes cuya consecución tiene un impacto social.

Tras escuchar las muestras de agradecimiento del Rector Esparza Ortiz por la entrega en comodato de la ambulancia, la presidenta municipal de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, expresó su satisfacción de trabajar de manera coordinada con la BUAP, porque, dijo, ese es el espíritu de la vocación de servicio que debe prevalecer.

“A nombre de la ciudad, el reconocimiento a la Universidad; gracias por ese compromiso que se ve reflejado, con esa convicción, con esa ética, con ese espíritu que nos llena de orgullo; para mí es un privilegio colaborar con la BUAP, mi alma mater,  en pro de la salud de las y los poblanos. La sociedad requiere de estas estrategias coordinadas, del esfuerzo con y desde las instituciones y de todos los órdenes de gobierno”, expresó.

Rivera Vivanco destacó la labor del HUP, como un centro hospitalario fundamental en Puebla y el estado, por lo que confió que la nueva ambulancia sea una herramienta más para continuar con este servicio.

“Este comodato deseamos que sirva en las acciones de prevención, auxilio y de salvar una vida. Ante esta situación de contingencia y riesgo por la pandemia, requerimos de estrategias firmes”, subrayó.

La unidad, marca Ford 2021, es una ambulancia tipo dos con todos sus sistemas computarizados; está especializada en el traslado de cualquier tipo de pacientes, desde Covid 19 hasta terapia intensiva, y cumple con las especificaciones de la Norma Oficial Mexicana y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

BUAP desarrolla compuestos para ser aplicados en tecnologías cuánticas

Ante la necesidad de contar con tecnologías más rápidas que almacenen una gran cantidad de información en un espacio más pequeño y que sean accesibles, en el Instituto de Ciencias de la BUAP (ICUAP) se desarrollan nuevos materiales que presenten propiedades magnéticas de interés para su aplicación en tecnologías cuánticas.

Cándida Pastor Ramírez, estudiante del Doctorado en Ciencias Químicas del ICUAP, señaló que el objetivo de este proyecto es obtener nuevos compuestos de coordinación polinucleares, a partir del ligante picolinamido H4L (ligante aromático tripodal), ligante puente azido (NaN3), e iones de metales de transición 3d y 4f, que presenten estructuras, comportamientos electrónicos y magnéticos relevantes para su aplicación en el campo del magnetismo molecular y nuevas tecnologías cuánticas, como la espintrónica y el almacenamiento de la información.

Los compuestos de coordinación polinucleares son aquellos que tienen dos o más iones metálicos unidos mediante ligantes, los cuales son compuestos orgánicos que pueden coordinarse a dichos iones metálicos. “El interés en la síntesis de estos compuestos se debe a la búsqueda de nuevos materiales que presenten características magnéticas de gran importancia, tales como la de un magneto unimolecular, que es capaz de almacenar una gran cantidad de información en un espacio muy pequeño, como las memorias, tarjetas de crédito, nanochips, tabletas, teléfonos móviles, sensores cuánticos y láseres”.

La estudiante de doctorado explicó que la síntesis de los compuestos de coordinación se realiza en el Laboratorio de Química Inorgánica de la BUAP, en donde utiliza una disolución de la sal del ion metálico 3d y 4f y de los ligantes orgánicos, “se deja en agitación en un matraz de bola y la mezcla de reacción obtenida se deja evaporar hasta obtener cristales adecuados para su estudio por difracción de rayos X. Posteriormente, se hace la caracterización electrónica y magnética por las espectroscopías de ultravioleta visible, infrarrojo, resonancia magnética nuclear, resonancia paramagnética electrónica y estudios de magnetización”.

Pastor Ramírez, quien es maestra en Ciencias Químicas por la BUAP, señaló que actualmente ya se tienen nueve compuestos caracterizados por distintas espectroscopías, de los cuales dos han sido favorables en el campo del magnetismo molecular y se espera realizar los estudios que faltan para tener más conclusiones.

Asimismo, está en puerta la publicación de dos artículos que son de gran aporte a la ciencia, y en cuanto mejoren las condiciones por la pandemia, la investigadora realizará una estancia en el extranjero, con el fin de hacer los experimentos restantes para culminar el proyecto.

El proyecto, cuyos resultados fueron presentados en un congreso de magnetismo en Florencia, Italia, en 2019, así como en foros nacionales, también ha contado con colaboraciones internacionales.

Nuevas tecnologías cuánticas

Pastor Ramírez dio a conocer que el uso de nuevas tecnologías cuánticas tiene un impacto positivo en México, ya que los materiales magnéticos son muy importantes en la industria y la tecnología actual, muestra de ello es la existencia del Centro de Investigación en Materiales Avanzados, donde se ofrecen servicios para la medición de materiales magnéticos para la investigación y la industria, los cuales tienen aplicaciones en sensores, motores eléctricos, generadores, discos duros y recientemente en la espintrónica, nuevo campo de estudio que permitirá generar mejores dispositivos electrónicos.

En el estado de Puebla también han influido este tipo de tecnologías y un ejemplo de ello es en la BUAP, donde existe el Laboratorio Nacional de Supercómputo del Sureste de México; gracias a este se han podido desarrollar ya muchos proyectos de este tipo, en los que se necesita de dicha infraestructura para realizar cálculos teóricos.

Para entender un poco más sobre este tipo de tecnologías, la investigadora explicó que las computadoras que usamos a diario utilizan y están codificadas en bits como unidades fundamentales de memoria, es decir, en lenguaje binario de ceros y unos, de modo que cada vez que interactuamos con cualquier tipo de dispositivo se crean, destruyen o modifican cadenas de ceros y unos dentro de estas o de cualquier otro dispositivo microelectrónico.

Por su parte, los dispositivos cuánticos tienen como unidad fundamental al quantum bit o qubits, que son sistemas cuánticos de dos niveles: un estado de baja energía definido como cero y un estado de alta energía definido como 1, “pero aquí radica la diferencia entre la física clásica y la cuántica, ya que también pueden estar en niveles intermedios. Algunas diferencias que podemos notar son, por ejemplo, en los televisores actuales que tienen alta definición, los superconductores a altas temperaturas, impresoras láser, microprocesadores en las computadoras, entre otras”.

Por ello, dijo, en esta investigación también se apoyan de la magnetoquímica en sólidos inorgánicos, en la que pueden surgir compuestos de algún orden magnético, por ejemplo, en materiales ferromagnéticos como los imanes se experimenta una atracción o repulsión, dependiendo de cómo se enfrenten sus polos magnéticos y este tipo de materiales se quedan magnetizados aun cuando se les quita el campo magnético aplicado, lo que se conoce como histéresis magnética.

“Incluso ahora se ha demostrado que los compuestos antiferromagnéticos (con espines antiparalelos) también pueden ser magnetos moleculares porque sus espines magnéticos no se cancelan completamente, no todos se arreglan antiparalelamente, y se conocen como ferrimagnetos donde estos también se comportan como imanes”.

Todos los imanes permanentes, es decir, los que no son electroimanes, desde los bits de los discos duros a los imanes de refrigeradores, las brújulas que utilizan los navegantes, así como los componentes clave de los auriculares y altavoces, contienen compuestos ordenados ferromagnética o ferrimagnéticamente, finalizó.

Inaugura Rector Alfonso Esparza 1er Encuentro Internacional sobre Biomedicina

El Rector Alfonso Esparza Ortiz aseguró durante el 1er Encuentro Internacional “Legado y Perspectiva de Biomedicina BUAP en el mundo”, donde participan reconocidos egresados de la BUAP, que esta actividad cobra relevancia por el momento actual que se vive, ya que pone en evidencia el imprescindible papel de la ciencia para garantizar un futuro viable a los seres humanos.

“Estamos seguros de que nuestra Licenciatura en Biomedicina ha formado a profesionistas de gran talla y que ahora nos representan en todo el mundo; a destacados científicos que se desempeñan en laboratorios internacionales, desarrollan líneas de investigación que van desde la creación de nuevas terapias para enfermedades humanas y la caracterización de agentes patológicos que se encuentran en el medioambiente, hasta la comprensión de procesos biológicos que sustentan organismos vivos a nivel molecular, para la creación e innovación de nuevas tecnologías en el área biomédica”, subrayó.

Por lo que crear una red de colaboración activa internacional entre los biomédicos egresados, alentar la vocación entre los que están en formación, pero sobre todo subrayar el papel de la BUAP en el quehacer científico biomédico a nivel mundial, son los objetivos de este encuentro, inaugurado de manera virtual por el Rector Alfonso Esparza Ortiz.

“También se busca fortalecer la formación de recursos humanos y establecer una red de colaboración internacional con la BUAP; además, destacar la importancia de la ciencia biomédica, que dará visibilidad a los logros académicos y científicos de la Licenciatura en Biomedicina y a los posgrados que están asociados a la misma, que son las maestrías en Ciencias Fisiológicas y en Ciencias Microbiológicas”, expresó.

Esparza Ortiz remarcó que hace unos años, en España, cuando se lanzó una campaña para apoyar la investigación biomédica y generar conciencia sobre la necesidad de formar científicos, se hablaba de la medicina del futuro; “hoy este futuro ya nos alcanzó, de ahí la relevancia de formar científicos que incursionen en el campo de la Biomedicina y qué mejor que escuchar el testimonio de nuestros egresados, su experiencia profesional y conocer la destacada labor que realizan en diferentes partes del mundo y en nuestro propio país.

Ante la presencia de destacados investigadores egresados de la Licenciatura en Biomedicina, de la Facultad de Medicina de la BUAP, establecidos en diversas universidades y centros de investigación del mundo, a través de una plataforma virtual el Rector Esparza Ortiz aseveró que más allá del intercambio académico, la participación de biomédicos egresados de la BUAP ejerciendo en el país y en el orbe busca alentar nuevas vocaciones entre las y los jóvenes.

Ygnacio Martínez Laguna, vicerrector de Investigación y Estudios de Posgrado de la BUAP, comentó que las líneas de investigación que los ponentes egresados desarrollan son el fruto de la formación y el conocimiento que adquirieron y compartieron con todos sus profesores en la Licenciatura en Biomedicina, convertida actualmente en un referente mundial.

“La BUAP ha cumplido, como profesores hemos cumplido; ahora ustedes en su papel de investigadores están cumpliendo al dejar este legado tan importante para nuestra nación. Regresen a su país que tanto les necesita, porque ustedes ocuparán los lugares que nosotros, en un momento dejaremos”,  añadió.

Por su parte, Indiana Torres Escobar, directora de la Facultad de Medicina de la BUAP, felicitó la iniciativa de las organizadoras del foro, la doctora Maricarmen Rojas-López, posdoctorante en el Massachusetts General Hospital y en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, EEUU; y la doctora Karla Rubio Nava,  científica del Instituto Max Planck de Investigaciones en Corazón y Pulmón, ubicado en Alemania, dos destacadas egresadas de la Licenciatura en Biomedicina, quienes ponen en alto el nombre de la Universidad.

En la primera sesión participaron el doctor Sergio Romero Romero, investigador de la Universität Bayreuth, de Alemania, con la ponencia «El que con proteínas anda, a diseñar se enseña: estudiando la naturaleza para crear nuevas proteínas»; la doctora Karla Rubio Nava, del Instituto Max Planck de Investigaciones en Corazón y Pulmón, en Alemania, con el tema Next-generation Epigenetics: a perspective from Pulmonary Fibrosis”; y el doctor Yair Romero, de la Facultad de Ciencias de la  UNAM, con “Papel de la autofagia en la regeneración pulmonar de pacientes con FPI”.

Mi educación en la BUAP fue el pilar de mi formación como investigador: Joaquín Zacarías

Entre 1994 y 2008, en 83 países se notificaron más de 92 mil muertes por mesotelioma, un tipo de cáncer alojado en los revestimientos celulares (mesotelio) de ciertos órganos internos: pulmones (pleura), cavidad peritoneal (peritoneo), corazón (pericardio) y testículos. Esta enfermedad se puede manifestar en tres diferentes tipos de tumores malignos de acuerdo con el tipo de células afectadas: mesotelioma epiteliode, sarcomatoide y bifásico.

Aunque su índice de mortalidad es bajo, no es clara la causa de las mutaciones genéticas iniciales que la producen. Se asocia a la exposición de fibras de asbestos que quedan atrapadas en la pleura y no son removidas por el sistema inmunológico. Transcurren de 30 a 40 años para que un individuo desarrolle la enfermedad (lesión-tumor). Desafortunadamente, la mayoría de los casos son diagnosticados en fases tardías (3 y 4).

Por ello, el doctor Joaquín Zacarías Cabeza, investigador adscrito al Medical Research Council (MRC), en Reino Unido, pretende establecer nuevos marcadores moleculares previos al desarrollo de cáncer de mesotelioma, por medio del estudio de marcas genéticas y epigenéticas cuando las personas están expuestas a diferentes fibras patológicas.

Desde 2015, año en el que se incorporó a la Unidad de Toxicología del MCR y encabeza el programa de Toxicidad de Nanofibras, el egresado en Química Farmacobiología de la BUAP no sólo estudia las fibras de asbestos, sino también diferentes tipos de fibras de nanotubos de carbono.

Aunque las fibras de asbestos fueron prohibidas en los años 70, todavía hay países que utilizan este material por su resistencia al calor y ácidos. En 2017 más de 2 mil 600 personas fueron diagnosticadas con mesotelioma en el Reino Unido y sólo el 7 por ciento sobrevivió por 5 años, después del diagnóstico. La mayoría de los casos es gente entre 60 y 80 años, con mayor incidencia en hombres. Sin embargo, el género y la edad está cambiando en los últimos años, con más casos de mujeres y en edades más tempranas en ambos sexos.

Por otro lado, los nanotubos de carbono son fibras con un diámetro pequeño en nanómetros y pocas micras en longitud. Son utilizados en productos de almacenamiento de energía, automotrices, electrónicos, deportivos, entre otros. En los últimos años, diversos estudios han demostrado que este material produce los mismos efectos que las fibras largas de asbestos.

“En 2017 el laboratorio reportó que las fibras largas de nanotubos de carbono, al igual que las fibras largas de asbestos, producen la enfermedad de mesotelioma, donde la alteración en metilación del DNA del gen supresor de tumor CDKN2A (genes p16 p19) tiene un papel fundamental. Este estudio abrió la posibilidad de que no sólo las alteraciones genéticas eran las responsables de la enfermedad, sino también las alteraciones epigenéticas podrían tener un papel muy importante en el desarrollo de la enfermedad”, destaca el investigador.

Asimismo, el laboratorio del doctor Zacarías Cabeza ha sido capaz de producir líneas celulares humanas (Mesobank UK) y de ratón, las cuales ayudan a realizar proyectos de mesotelioma en tiempos cortos. “Con el uso del modelo de ratón los datos que se obtienen a la exposición de fibras son muy valiosos en cuestión de tiempo y con datos en diferentes estadios de la enfermedad”.

Actualmente, diversas compañías internacionales le proporcionan sus nanomateriales para su investigación y que estos sean aptos para su uso. En colaboración con hospitales, Mesothelioma Research Network (MRN) y otras instituciones realiza estudios multidiciplinarios con muestras de pacientes para esclarecer los mecanismos que llevan desde una inflamación crónica a la enfermedad de mesotelioma.

Uno de los cometidos del doctor Joaquín Zacarías, quien dispone de 13 publicaciones científicas de alto impacto, es compartir el conocimiento a niños y jóvenes por medio de charlas, talleres (“I am scientist get me out of here)” y ferias científicas (Big Bang, MRC Festival) para demostrar la importancia de la ciencia y cómo esta afecta la vida diaria. “El desarrollo de la primera infancia no sólo beneficiará a los niños de hoy, sino que tendrá un impacto directo en la estabilidad y prosperidad de las naciones en el futuro”.

Además de la ciencia, se interesa en ayudar a las personas que lo rodean, incluidos sus alumnos. Muestra de ello es su participación en maratones realizados en las ciudades de Birmingham y Leicester con fines de caridad a las asociaciones “Bloodwise” y “LOROS”, para reunir fondos para la investigación de leucemia y pacientes de todo tipo de cáncer. Igualmente, se sumó por tres años consecutivos a las colectas en las calles para reunir fondos para la ciencia.

La travesía científica

Joaquín Zacarías Cabeza, originario del barrio de San Matías, en Cholula, cursó la Maestría en Genética y Biología Molecular en el Cinvestav-IPN, con el doctor Efraín Garrido-Guerrero. Su proyecto fue entender cómo las proteínas del virus de papiloma humano (HPV) modifican la maquinaria transcripcional en los pacientes.

Posteriormente, realizó el Doctorado en Biología Celular y Molecular en la Universidad de Essex en Inglaterra, con el doctor John D. Norton, donde estudió el papel de las proteínas “Helix-Loop-Helix” en el desarrollo celular y el cáncer. Durante su doctorado fue miembro activo de la Sociedad Mexicana en Inglaterra, donde colaboró en el “Journal Club” en la promocion de la lengua española.

Más tarde, realizó estancias posdoctorales en el Centre d’immunologie Marseille Luminy (CIML-INSERM) en Francia, con el doctor Pierre Ferrier, donde estudió la importancia del potenciador beta de TCR durante el desarrollo de los linfocitos T.

En el Kings’ College London, con el profesor Eric So, contribuyó en la optimización de protocolos de epigenética. Mientras en la Universidad de Birmingham, con los profesores Constanze Bonifer y Peter Cockerill, estudió la estructura (marcas epigenéticas) de la cromatina en los pacientes con Leucemia Linfocítica Aguda antes y después del tratamiento, así como durante la recaída del paciente. En esta última ciudad se involucró con asociaciones caritativas y comenzó a impartir clases a estudiantes de Medicina de primer año.

Motivación por la ciencia

El nivel I del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt confiesa que su motivación por una carrera científica surgió en su estancia en la Máxima Casa de Estudios en Puebla. “Cuando estaba en la Universidad me encantaban particularmente los cursos de Fisiología, Química Clínica y Química Orgánica. Tuve la oportunidad de realizar proyectos en estas áreas con mis profesores, ahí me di cuenta que la investigación sería parte de mi vida”.

Zacarías Cabeza, miembro activo de la Sociedad Británica de Toxicología, asevera que su educación universitaria fue fundamental para su desarrollo personal y profesional. Por ejemplo, además de sus clases en la Facultad de Ciencias Químicas, tuvo rotaciones semanales en los diferentes laboratorios del Hospital Universitario para adquirir experiencia en el área clínica.

  • ¿Cuáles son, en su opinión, las fortalezas de la BUAP?
  • Son muchas las fortalezas de la BUAP. Sin embargo, las más sobresalientes son la disciplina y calidad en los cursos, los laboratorios bien organizados, la buena preparación de los profesores, la colaboración de la Universidad con otras instituciones nacionales e internacionales y, por supuesto, su compromiso con la sociedad.
  • ¿La educación recibida en la Institución contribuyó a su competitividad científica en el extranjero?
  • La BUAP me dio las herramientas técnicas y la confianza de competir nacionalmente e internacionalmente, porque es una universidad reconocida en el país y en el extranjero. Esa confianza y el conocimiento adquirido hicieron que quisiera continuar mis estudios de maestría y doctorado. Básicamente, esta educación fue el pilar de mi formación como investigador.

“Siempre tenía preguntas”

De no estudiar la Licenciatura en Químico Farmacobiólogo, hubiera sido médico. “Al principio estaba indeciso en qué carrera estudiar. Me gustaba mucho el área de la Medicina, pero igual la investigación. Siempre tuve la inquietud de saber el porqué de las cosas y tratar de responder a mis preguntas. Así que decidí cursar QFB, una carrera que interconecta muy bien ambas áreas”, comenta.

Su madre, ama de casa, y su padre, transportista, respetaron y apoyaron en todo momento su vocación. “Mi madre siempre nos animaba a estudiar; decía que la mayor herencia que nos podría dejar era el estudio para ser una persona preparada y tenía razón. A pesar de que mi padre quería que fuera abogado, siempre nos apoyó en lo que queríamos estudiar. Gracias al apoyo de mis padres soy lo que soy actualmente”.

El doctor Joaquín disfruta cada día dentro y fuera de su laboratorio. Sus películas favoritas son las comedias y de ciencia ficción, le gusta la comida mexicana, viajar y conocer diferentes culturas, correr, practicar basquetbol, tocar la guitarra y leer. Actualmente, su pasatiempo favorito es jugar con su hija de 19 meses.

  • ¿Cuáles son sus planes a futuro?
  • Tratar de consolidar nuestro laboratorio con más publicaciones de alto impacto. Involucrarme más en la enseñanza en la universidad, para que pueda transmitir mi experiencia a los estudiantes y motivarlos a que sigan adelante. Nosotros también fuimos estudiantes y sabemos que ellos necesitan todo nuestro apoyo.

Aprueban gestión de recursos de BUAP en último informe de ASF

La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla aprobó de manera sobresaliente las últimas revisiones practicadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a su gestión de recursos, correspondientes a la Cuenta Pública 2019; un proceso que fue concretado en un periodo de 10 meses por parte de la máxima entidad fiscalizadora del país.

Para el mencionado ejercicio, la ASF realizó dos auditorías a la Institución: la 1039-DE-GF por el ejercicio de los recursos correspondientes a las Participaciones Federales a Entidades Federativas, y la 127-DS por el Subsidio para Organismos Descentralizados Estatales; éstas por un monto acumulado superior a los 6 mil 890 millones de pesos.

En la primera revisión se emitió tan solo una recomendación, atendida a través del oficio número CGDCF-0753/2020; mientras que en la segunda se realizaron tres observaciones menores, mismas que fueron resueltas satisfactoriamente mediante los oficios CGDCF-0738/2020, CGDCF-0739/2020 y CGDCF-0740/2020, con la presentación de la información requerida.

Ambas auditorías serán publicadas con resultados aprobatorios durante febrero; esto de acuerdo con el calendario de trabajo del órgano fiscalizador dependiente del Congreso de la Unión.

En los últimos siete años (2013 a 2019), diferentes órganos fiscalizadores, entre los que se encuentran la Auditoría Superior de la Federación, la Auditoría Superior del Estado y la Secretaría de la Función Pública, han practicado 39 auditorías a la BUAP sobre los recursos públicos ejercidos, cuyos informes han sido plenamente solventados, sin tener a la fecha observaciones o recomendaciones pendientes.

Con lo anterior, la Máxima Casa de Estudios en Puebla se coloca como un referente nacional en transparencia y rendición de cuentas; además de que se mantiene como una de las mejores universidades públicas del país en este rubro, al entregar siempre la información requerida y en el tiempo establecido por la normativa y los órganos fiscalizadores, federales y estatales.

En cumplimiento con su deber y compromiso con la transparencia ante la comunidad universitaria, la sociedad y las instancias federales y estatales que han otorgado recursos públicos, la BUAP publica esta información de manera accesible, oportuna, completa y verificable, para transparentar los recursos ejercidos en el año fiscal correspondiente, a través de la página: http://auditorias.buap.mx/

Grupo de investigación BUAP desarrolla agentes anticancerígenos con resultados efectivos

A nivel mundial diversos grupos de investigación trabajan en la búsqueda de nuevas terapias anticancerígenas para atender un problema de salud pública que ocasiona más de 8 millones de muertes al año. Investigadores de la BUAP sintetizan nuevas moléculas esteroidales y sus precursores (compuestos intermediarios) a cuya estructura adicionan nitrógeno para reprimir la capacidad metastásica de células tumorales. Los compuestos se han probado en cáncer de mama y cervicouterino, la primera y segunda causa de muerte por neoplasias malignas en la mujer.

En esta investigación participan los doctores Maura Cárdenas García, de la Facultad de Medicina; Sylvain Bernès, del Instituto de Física “Luis Rivera Terrazas” (IFUAP); y María Guadalupe Hernández Linares, del Instituto de Ciencias (ICUAP). Asimismo, los doctores Luis Sánchez, de la UNAM, y Marieta Fernández Herrera, del Cinvestav-Unidad Mérida; y los alumnos de posgrado Gabriel Guerrero Luna y Alejandra Ortiz González; y de licenciatura de la BUAP, Jaquelín Reyes, de Biotecnología, y Alejandra Ortiz, de Medicina, entre otros.

La adición de un grupo nitrogenado a la molécula esteroidal favorece una mayor actividad antiproliferativa en líneas celulares de cáncer. Por lo tanto, estos compuestos son versátiles y activos en diferentes tipos de carcinoma, así que su alcance es amplio.

La doctora María Guadalupe Hernández Linares, nivel I del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt, asevera que las moléculas desarrolladas son activas en líneas celulares de cáncer cervicouterino (HeLa y CasKi) y de mama (subtipos MCF-7 y MDA-MB-231), tanto hormona como no-hormona dependiente. Este último subtipo es un modelo valioso para investigación de cáncer mamario triple negativo, porque es el de peor pronóstico, ya que los tratamientos suelen no ser efectivos.

“Estos resultados permitirán el diseño de compuestos que inhiban o reduzcan de manera efectiva la capacidad metastásica de estas células tumorales y esto se traducirá en una mejor calidad y esperanza de vida. Igualmente, tenemos resultados en líneas de cáncer de colon (HCT-15) y en cuanto volvamos al laboratorio trabajaremos en líneas celulares de cáncer de próstata”.

Hernández Linares, presidente de la Academia Mexicana de Química Orgánica A.C. (AMQO), agrega que además de la actividad antiproliferativa selectiva, los compuestos esteroidales nitrogenados han demostrado que no son citotóxicos en células sanas, por lo que son una opción terapéutica contra el cáncer y con menos efectos secundarios.

De esta investigación deriva el registro de tres solicitudes de patente, la publicación de dos artículos indizados en revistas internacionales y dos artículos más en revisión, así como la formación de alumnos especializados en este tema de investigación, a través de tesis de licenciatura y posgrado.

Metodología corta y verde

María Guadalupe Hernández Linares, doctora en Ciencias Químicas por la BUAP, ha trabajado por más de 15 años esta línea de investigación, de manera previa en la Universidad del Istmo, en Oaxaca. “Siempre tuve la idea de que los compuestos nitrogenados esteroidales serían muy útiles como anticancerígenos o antibióticos. Sólo basta ver que en la naturaleza muchos compuestos activos contienen estos mismos grupos funcionales en forma de aminas, oximas, amidas e isoxazoles”.

Su trabajo consiste en extraer compuestos naturales a partir de plantas, para modificarlos por medio de reacciones que permiten agregar otros grupos de átomos a la estructura química -en este caso nitrógeno-, con el fin de incrementar su potencial actividad biológica.

La materia prima es un esteroide llamado diosgenina, proviene de una planta originaria de México conocida como barbasco (Dioscorea mexicana), rica en saponinas esteroidales que se extraen de este tubérculo (raíz) y las cuales se tratan en medio ácido para obtener las sapogeninas (diosgenina), a su vez estas se transforman en otros esteroides nuevos y más activos.

La investigadora del ICUAP, quien también es socio fundadora de la Asociación Mexicana de Investigación en Productos Naturales, y además colabora con el Jardín Botánico en su Laboratorio de Investigación, enfatiza que los diseños de las rutas de síntesis de estos derivados nitrogenados se realizan en pocos pasos y con metodologías verdes, al reducir el uso de disolventes y el tiempo de reacción. Lo anterior permite obtener compuestos más rápido y en cantidades suficientes para su evaluación.

“Por ejemplo, en el caso del cáncer de mama triple negativo (MDA-MB-231) hemos observado una buena respuesta con nuestros nuevos compuestos esteroidales nitrogenados. Este cáncer es llamado triple negativo porque sus células no contienen receptores de estrógeno ni de progesterona, tampoco producen exceso de la proteína HER2 (sus pruebas son negativas a estos tres receptores) y los tratamientos suelen no dar buenos resultados, por la limitada respuesta de estas células con los medicamentos disponibles actualmente”.

El cáncer es la tercera causa de muerte en México: representa el 12 por ciento de las defunciones. De ahí la importancia de descubrir nuevos agentes terapéuticos que repriman de manera efectiva la capacidad metastásica de células tumorales, para lograr una mejor calidad y esperanza de vida en los pacientes, indica la doctora Hernández Linares, Premio Estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación 2014.