Toper News

Inicio Toper News

En un proceso inédito y transparente se eligen directores en cuatro unidades académicas de la BUAP

En un proceso transparente e inédito, por ser la primera vez que se realiza de forma virtual por la contingencia sanitaria de COVID-19, se llevó a cabo en la BUAP la elección de nuevos directores para el periodo 2020-2024, en cuatro unidades académicas: Instituto de Ciencias, (ICUAP), Facultad de Artes, Bachillerato Internacional “5 de Mayo” (BI5M) y Preparatoria General Lázaro Cárdenas del Río.

Ante la presencia de las comisiones electorales de las unidades académicas y con la supervisión de la Secretaría General, la Oficina de la Abogada General, Contraloría General y la Defensoría de los Derechos Universitarios, que dieron fe y legalidad de la jornada, a las 8:00 horas inició en las urnas virtuales la votación electrónica de los candidatos a directores Carolina Morán Raya, por el ICUAP; Alberto Mendiola Olazagasti, Artes; Fátima Castillo Galicia, BI5M; y José Primitivo Caselín Rosas, por la Lázaro Cárdenas del Río, todos candidatos de unidad en sus planteles.

Durante una jornada de 10 horas, profesores, trabajadores administrativos y estudiantes de las cuatro unidades académicas emitieron su voto electrónico a través de un procedimiento de doble autenticación desarrollado por la Dirección General de Cómputo y Tecnologías de la Información y Comunicaciones (DCyTIC) de la BUAP, en el que la participación electoral se desarrolló  por medio del correo institucional y un número de celular al que fue enviado una contraseña para tener un acceso seguro a la votación electrónica.

En punto de las 18:00 horas -al término de las elecciones- fueron cerradas las casillas virtuales y se realizó el llenado de actas de escrutinio por parte de los integrantes de cada una de las cuatro comisiones electorales, para posteriormente  efectuarse el conteo de los votos, mismo que fue facilitado por la plataforma electrónica que permitió en todo momento observar la participación universitaria en tiempo real.

La calificación del proceso de auscultación sectorial y el nombramiento de los nuevos directores se realizará en sesión extraordinaria virtual de cada Consejo de Unidad Académica el jueves 19 de noviembre, para después rendir protesta ante el Rector Alfonso Esparza Ortiz.

Un segundo bloque de elecciones, que se realizará el próximo 26 de noviembre, comprende las votaciones para director en las facultades de Ingeniería, Filosofía, Economía, Psicología, Contaduría Pública y Arquitectura, así como las elecciones para la integración de los consejos de Docencia y de Extensión y Difusión de la Cultura de la Institución el 1 de diciembre. Posteriormente, el 7 de diciembre se efectuará la elección de directores en las facultades de Ciencias Químicas, Ciencias Físico Matemáticas, Ingeniería Química, Lenguas y Preparatoria Regional Simón Bolívar, además de la Facultad de Veterinaria y Zootecnia.

Me voy a sentir universitario de la BUAP toda la vida: Jorge Vidal

Una larga tradición de familiares graduados en la BUAP -que la eligieron por su gran prestigio académico-, pero también un flechazo de amor por la microbiología en su natal Tabasco, definieron desde su juventud la trayectoria de Jorge Eugenio Vidal Graniel como un destacado investigador a nivel internacional, quien desde su egreso como Químico Farmacobiólogo de la Facultad de Ciencias Químicas se desempeñó en uno de los más importantes laboratorios científicos del mundo especializado en enfermedades crónicas e infecciosas: el Center for Disease Control and Prevention (Centro de Control y Prevención de Enfermedades; CDC), en su sede central de Atlanta, Georgia, Estados Unidos.

Tras su paso por la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional (IPN), en la Maestría en Microbiología; un doctorado en Microbiología Celular en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav); y una estancia posdoctoral en el Departamento de Microbiología y Genética Molecular, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh, EEUU, el doctor Vidal Graniel acumula ya una destacada carrera que extiende actualmente como profesor asociado en el Departamento de Microbiología e Inmunología del Centro Médico de la Universidad de Mississippi, EEUU, donde estudia la patogenésis y epidemiología de uno de los mayores asesinos de la raza humana: el Streptococcus pneumoniae, bacteria causante de la neumonía, así como la resistencia a los antibióticos y el desarrollo de innovadores enfoques terapéuticos para la enfermedad neumocócica.

Al mismo tiempo de generar nuevas investigaciones, Vidal Graniel se ha convertido en tutor académico de estudiantes de Medicina de la Universidad de Mississippi y de otras instituciones de educación superior, a quienes transmite sus conocimientos para forjar a la próxima generación de científicos en su ámbito.

“Soy originario de Comalcalco, un pequeño municipio de Tabasco, zona olmeca y petrolera, y vengo de una familia de clase media baja. Muchos de mis familiares estudiaron en la BUAP -tíos que son químicos y médicos. Eso me marcó, pero en especial una visita al laboratorio de mi tía, cuando me puse a leer su tesis sobre clostridium, una bacteria que forma esporas y produce enfermedades, principalmente diarreas o gangrena. Soy microbiólogo por aquella tarde que leí su tesis”, recuerda.

Ese momento especial, marcado en su memoria, aunado a la tradición familiar de estudiar en la BUAP y el gusto por la Biología, lleva a Jorge a emigrar de Villahermosa, capital de Tabasco -donde se había mudado a causa del trabajo de su padre en Petróleos Mexicanos-, a Puebla para iniciar su carrera universitaria.

Una trayectoria profesional marcada por la microbiología

La nostalgia por sus inicios académicos se agolpan en la mente del doctor Vidal Graniel al rememorar a sus más estimados profesores; aquellos que le marcaron la pauta a seguir durante su paso por la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP: Gonzalo Garzón, que le impartía Análisis Clínicos; Eduardo Brambila, Bioquímica; Susana Pérez Fernández, Bacteriología; Jorge Vergara, Hematología; o el doctor Eduardo Aguirre, formador de los microbiólogos de la BUAP que en la actualidad imparten cátedra en otras instituciones, y quien le dio su primera oportunidad de empleo a la mitad de la licenciatura en un laboratorio de análisis clínicos, donde aconteció su segundo enamoramiento por la microbiología.

Concluida la universidad con honores, y después de culminar su maestría, Jorge regresa a Comalcalco a trabajar en un laboratorio de diagnóstico clínico y fundar el área de análisis microbiológico. Sin embargo, interactuar con gente de escasos recursos y el anhelo de ayudar a sus semejantes le avivan la llama de la vocación por salvar vidas a través de la investigación, por lo que regresa a la Ciudad de México a cursar el Doctorado en Microbiología Celular en el Cinvestav.

“El trabajo y el interés te lleva a hacer cosas fenomenales. Las investigaciones que hice en el Cinvestav resultaron en varios estudios importantes que trajimos a Estados Unidos, donde me dieron cinco becas, no siendo estadounidense, pagadas por la Sociedad Americana de Microbiología para presentar mi trabajo”, subraya.

Tentado por tres opciones para realizar en el extranjero una estancia posdoctoral –en Francia, en el Instituto Max Planck en Alemania, o en Estados Unidos, siempre con el apoyo de su familia-, toma la decisión de viajar a Pittsburg, Pensilvania, animado porque el proyecto estaba más acorde a su interés científico. Posteriormente recibe una oferta en la Escuela de Salud Pública Rollins de la Universidad de Emory, en Atlanta, Georgia, EEUU, para trabajar como profesor asistente, donde combina su experiencia en microbiología, bacteriología médica, microbiología celular y genética bacteriana, a la vez que desarrolla sus propios programas de investigación.

“Decidí tomar esa posición porque era un estudio en humanos; el grupo de investigación estudiaba la patogénesis y epidemiología de Streptococcus pneumoniae. Al mismo tiempo, me dieron una posición en el Center for Disease Control and Prevention, donde fui investigador visitante durante casi cinco años”, agrega.

El siguiente peldaño en su trayectoria profesional es su llegada en 2019 al Departamento de Microbiología e Inmunología del Centro Médico de la Universidad de Mississippi, EEUU, donde le ofrecieron una plaza como profesor asociado y la posibilidad de realizar estudios clínicos, lugar donde actualmente realiza sus investigaciones sobre neumonía y resistencia y control de patógenos respiratorios.

En este punto de su carrera, remarca orgulloso: “Podría estar donde quisiera, porque es el laboratorio, la tecnología y los conocimientos que hemos generado, además del entusiasmo que tenemos por lo que hacemos, lo que atrae los diversos recursos, tanto humanos como institucionales, o las subvenciones económicas, otorgadas, por ejemplo, por la Fundación Bill y Melinda Gates o Pfizer, equivalentes a cerca de 100 millones de pesos”, asevera.

Compromiso con México y orgulloso de la BUAP

A la distancia, como profesor investigador nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), en México, con una amplia carrera académica destacando como miembro de la Sociedad Mexicana de Microbiología, la Sociedad Americana de Microbiología, o como autor y coautor en más de 70 artículos científicos revisados por pares, y más de una veintena de premios y reconocimientos otorgados por sus estudios sobre la microbiología, la patogénesis bacteriana y molecular, entre otros temas, el doctor Jorge Vidal Graniel manifiesta su gran compromiso por México y el gran orgullo de ser un egresado de la Máxima Casa de Estudios de Puebla.

“La calidad de la BUAP es alta, definitivamente, y me siento muy orgulloso de haber estudiado allí: me voy a sentir universitario de la BUAP toda la vida porque le debo muchísimo. Terminé la carrera hace 25 años y recuerdo claramente los nombres de todos los que marcaron mis estudios, que me llevaron a hacer los posgrados y el científico que ahora soy. Si un estudiante de Medicina en Estados Unidos está aprendiendo algo que yo aprendí hace 25 años en México, la BUAP está en los primeros niveles, y no sólo eso, sino que un egresado les está enseñando… Y eso me llena de orgullo”.

Premia ANUIES a BUAP en innovación en la práctica docente y mejor tesis de maestría

La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior reconoció, en ceremonia virtual, el trabajo destacado de quienes contribuyen al desarrollo de la educación superior en México, con dos de las cuatro categorías de los Premios ANUIES 2020: Innovación en la práctica docente y Mejor tesis de maestría sobre educación superior.

Iliana Viridiana Roa González, egresada de la Maestría en Antropología Sociocultural de la BUAP, fue distinguida como Mejor tesis de maestría sobre educación superior, por su investigación “Los efectos del arte de gobernar: las trayectorias educativas y laborales de los primeros egresados de la Universidad Intercultural del Estado de Puebla (UIEP)”.

Rafael Lara Martínez, académico e investigador del Complejo Regional Sur —Tehuacán— de la BUAP, obtuvo el premio en la categoría Innovación en la práctica docente, donde fue evaluado por las actualizaciones que ha incorporado en el proceso educativo para ofrecer a sus estudiantes contenidos pertinentes, innovadores y en constante renovación con apoyo de las TIC, así como otras herramientas digitales, para fortalecer el vínculo de los estudiantes con el mundo laboral, productivo y social.

ICUAP forma recursos humanos de calidad en el área de Microbiología

Por más de 20 años, el Instituto de Ciencias de la BUAP, a través del posgrado en Ciencias Microbiológicas, se ha dedicado con éxito a la formación de investigadores que han aportado conocimientos para responder a problemas del entorno económico y social; además de impactar a otras disciplinas, como la Medicina, Ecología y Agronomía.

Su maestría y doctorado están inscritos en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad del Conacyt. Ambos programas están orientados a la investigación. Por su calidad y pertinencia, reciben aspirantes de distintas partes del país e incluso del extranjero.

En octubre se publicó la convocatoria extraordinaria para ingresar a dichos posgrados, cuya fecha límite de recepción de documentos será el 27 de noviembre.

El plan de estudios de la Maestría en Microbiología tiene una duración de dos años y dos áreas de interés: Bioquímica y Genética Microbiana, y Microbiología Médica. Sus líneas de investigación son Genética, Bioquímica y Biología Molecular Microbiana; así como Diversidad y Ecología Molecular Microbiana.

Sus requisitos de ingreso son tener estudios de licenciatura en el área Biomédica, Biológica, Ciencias Químicas o afines; estar graduado al momento de iniciar los cursos y aprobar el examen de admisión que se realizará el 2 y 3 de diciembre. Las entrevistas se llevarán a cabo el 8 de diciembre, los resultados se darán a conocer el 11 de diciembre y el inicio de cursos será el 4 de enero de 2021.

El Doctorado en Ciencias (Microbiología) tiene tres líneas de generación y aplicación del conocimiento: Genética, Bioquímica y Biología Molecular Microbiana; Diversidad y Ecología Molecular Microbiana, así como Fisiología y Etiopatogenia de las Enfermedades Infecciosas. El plan de estudios se divide en ocho semestres.

La fecha límite de entrega de pre-proyectos será el 4 de diciembre y su presentación el 11 de diciembre. Para la elaboración de pre-proyectos, el aspirante deberá contactar a un director de tesis. La disponibilidad del director de tesis dependerá del número de plazas que tenga al momento del registro del aspirante.

El examen de admisión se realizará el 2 y 3 de diciembre; las entrevistas el 14 de diciembre y los resultados el 16 de diciembre. Las clases iniciarán el 4 de enero de 2021.

Para mayores informes sobre ambos posgrados comunicarse con el doctor Miguel Castañeda Lucio y con María de los Ángeles Domínguez Rodríguez, al correo electrónico [email protected].

Libros BUAP más cerca de ti, abre tienda virtual

Con una tradición de más de medio siglo de labor editorial, la BUAP dispone de un catálogo histórico que sobrepasa los mil 500 títulos. Con el fin de no interrumpir esta tarea y el acercamiento de sus ediciones a la comunidad universitaria y al público en general, la Dirección General de Publicaciones (DGP) abre la tienda virtual, con un catálogo inicial de 450 títulos de venta en línea.

El Rector Alfonso Esparza Ortiz celebró la inauguración de esta librería, al considerar que la venta en línea es una alternativa para mantener la presencia de las ediciones de la Máxima Casa de Estudios en Puebla, ya que la pandemia por COVID-19 ha afectado diversas actividades, entre estas el circuito comercial del libro.

En colaboración con la Dirección General de Cómputo y Tecnología de la Información y Comunicaciones, la DGP abrió este portal con la venta en línea de 450 títulos, mismos que se prevén incrementar hasta abarcar 700 obras al finalizar 2020.

En la tienda virtual, https://libros.buap.mx/, el público encontrará ofertas, descuentos y promociones, así como novedades de la editorial BUAP y de las ediciones de las unidades académicas de la Institución.

Los 450 títulos en venta abarcan las diversas áreas del conocimiento. Así, el lector encontrará obras científicas, históricas, filosóficas, además de literatura. Entre la piel y el vacío, de Gilberto Castellanos; Abismo del mundo, de Roberto Martínez Garcilazo; El secuestro del poder, el caso de William Oscar JenkinsTerritorio, fiesta y ritual en las cholulas, Puebla; y Violencia de género en la universidad, de Mauricio List Reyes (coordinación), son algunos de los muchos títulos a disposición de los lectores.

En el citado portal la adquisición es segura y el envío es gratis en la compra de 999 pesos. Una de las promociones es la aplicación de un descuento del 50 por ciento en todos los libros al suscribirse por inauguración al boletín.

BUAP en cuarto lugar del QS Latin America University

De acuerdo con la consultora británica QS Quacquarelli Symonds, la BUAP es una de las mejores instituciones de educación superior del país, al ubicarse en el cuarto lugar entre las universidades públicas estatales, después de las autónomas de Nuevo León y del Estado de México, y en la septima posición incluidas las públicas federales, después de la UNAM, IPN, UAM y las citadas estatales, según el listado del QS Latin America University Rankings 2021.

Gracias a su sólida reputación internacional por la calidad y pertinencia de sus programas y servicios académicos, la Máxima Casa de Estudios en Puebla se posiciona en el lugar 92 dentro de la clasificación de las mejores instituciones de educación superior en América Latina, por encima de las universidades autónomas de San Luis Potosí, Querétaro y de Morelos; y la Universidad Católica del Norte, Chile y la Universidad del Pacífico, en Perú.

La BUAP tuvo calificaciones sobresalientes en los rubros de Red internacional de investigación (75.75); Reputación académica (57.75); Personal de la facultad con doctorado (40.75) e Impacto en la Web (39.62).

De acuerdo con la clasificación del QS Latin America University Rankings 2021, creado por la organización británica QS Quacquarelli Symonds, la BUAP es una universidad pública autónoma  considerada líder entre las instituciones educativas de México, que ha logrado la consolidación en los niveles de educación media superior y superior, que fomenta  la investigación, la creación y difusión de conocimiento, además de promover la inclusión social, la igualdad de oportunidades y la proyección social.

Asimismo, el QS Latin America University Rankings 2021 resalta de la Máxima Casa de Estudios en Puebla su influyente papel en la cultura y las artes, una estructura académica organizada en torno a redes de cooperación y colaboración nacionales e internacionales, una administración eficaz, funcional, flexible y plenamente acreditada que da soporte a los procesos académicos bajo una estricta política de transparencia, rendición de cuentas y desarrollo sostenible.

Desarrollan en la BUAP vacuna contra virus porcino

La enfermedad del ojo azul (EOA) es ocasionada por el Rubulavirus porcino y cada año genera pérdidas económicas en la industria porcina en México. Con el objetivo de contrarrestar este problema, Irma Herrera Camacho, investigadora del Centro de Química del Instituto de Ciencias de la BUAP (ICUAP), en colaboración con investigadores de otras instituciones, trabaja en el desarrollo de una vacuna a partir del estudio de proteínas como la hemaglutinina neuraminidasa (eHN).

El Rubulavirus porcino, enfermedad exclusiva en cerdos, provoca problemas neurológicos y respiratorios, pero sobre todo un alto porcentaje de mortalidad en neonatos, infertilidad en animales adultos y gastos de medicación. Una de sus características es una opacidad en la córnea de los porcinos, de ahí el nombre que recibe.

Actualmente existen tratamientos contra este virus; sin embargo, su eficacia está por debajo del 70 por ciento. El trabajo que realiza la doctora Herrera Camacho, junto con los investigadores Gerardo Santos López y Julio Reyes Leyva, del Centro de Investigaciones Biomédicas del IMSS de Metepec, busca crear una vacuna de nueva generación, más eficaz, con disponibilidad, mayor seguridad y menor costo, además de funcionar como herramienta de diagnóstico rápido en cerdos de granjas posiblemente infectadas.

“Tenemos tiempo trabajando con el virus llamado Rubulavirus porcino, un virus que fue detectado en Michoacán en 1980 y que ataca a la industria pecuaria, ubicada principalmente en la zona centro del país, en los estados de Michoacán, Guanajuato y Jalisco. Lo que hicimos fue estudiar cómo infectaba el virus a las células, además de identificar cuáles proteínas de este virus podríamos utilizar como antígenos para crear una vacuna”.

Las primeras etapas

La doctora Herrera Camacho mencionó que en la primera etapa estudiaron qué proteínas del virus contaban con propiedades antígenas; es decir, las que permitieran desarrollar anticuerpos y una respuesta inmunológica eficaz. Así eligieron la hemaglutinina neuraminidasa (HN), la cual se encuentra en la cápside del virus y además lo ayuda a diseminarse y conectar con otras células cuando ya se ha reproducido.

Tras comprobar las propiedades de un ectodominio de la HN (eHN), el equipo se dio a la tarea de expresar esta proteína en la levadura Pichia pastoris, un microorganismo unicelular, capaz de sintetizar proteínas glicosiladas. De esta forma, lo primero que hicieron fue clonar el gen de la eHN y amplificarlo con técnicas biotecnológicas.

 “Lo que hicimos fue estudiar la forma de expresar esa proteína en la levadura y que esta la expulsara al medio de cultivo, lo que es interesante porque el proceso de purificación después se vuelve más sencillo y esto representa la primera etapa para crear una posible vacuna”.

Cuando en el Laboratorio de Bioquímica y Biología Molecular, donde trabaja la doctora Herrera, se tuvo la proteína recombinante purificada, se comprobó que esta fuera reconocida por anticuerpos de cerdos infectados. Para esto el equipo de la investigadora obtuvo el apoyo del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), que proporcionó los sueros de los animales infectados.

Pruebas en animales, la segunda etapa

Los resultados en este punto del proyecto fueron favorables, lo que dio pie a que esta proteína (eHN) fuera inyectada en organismos vivos, en este caso ratones, a fin de observar si podía favorecer la respuesta inmunológica y dar origen a anticuerpos, algo que también se logró de forma exitosa y que demostró un avance en esta segunda etapa de la investigación.

Posteriormente, la doctora Irma Herrera observó en cultivos celulares de riñón de cerdo si estos anticuerpos obtenidos eran efectivos para contrarrestar la multiplicación del virus; es decir, si eran capaces de neutralizarlo. En esta etapa se verificó que efectivamente los anticuerpos inhibían la reproducción del Rubulavirus porcino.

El trabajo y los resultados dieron origen también a una solicitud de patente ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, con el número MX/a/2015/011852, además de publicaciones. En este proyecto han participado estudiantes de doctorado y maestría del posgrado en Ciencias Químicas, área Bioquímica y Biología Molecular de la BUAP.

El proyecto avanza con nueva proteína

La doctora Herrera Camacho informó que actualmente este proyecto, en colaboración con el INIFAP, logró un financiamiento por parte del fondo FONSEC-SAGARPA-CONACYT, lo que les permitirá iniciar con la etapa de vacunación en cerdos sanos. Así podrán analizar la producción antigénica frente al virus y ver el grado de protección en esta última etapa, la cual se realiza en el Centro Nacional de Investigación Disciplinaria en Salud Animal e Inocuidad del INIFAP.

También informó que ya estudian otra proteína y en un futuro este trabajo está planteado como una alternativa para inocular a los cerdos en dos experimentos: en el primero se le administrará la proteína eHN, y el segundo implica la inoculación de dos proteínas, lo que servirá para observar si se puede potenciar el efecto protector en los animales sanos y evitar que se enfermen.

El trabajo realizado por la doctora Herrera Camacho y su equipo ha servido para formar estudiantes, pero también para solucionar un problema en la industria porcina: frente a la vacuna existente, no tan eficaz, han desarrollado otra,  novedosa, más segura y biotecnológica.

Seminario Fundamentos y Aplicación de la Resonancia Magnética Nuclear en Compuestos Diamagnéticos y Paramagnéticos

La resonancia magnética nuclear (RMN) es una técnica espectroscópica muy utilizada en diferentes áreas del conocimiento como Química, Física y Biología, entre otras, para determinar diferentes fenómenos moleculares, así como sus comportamientos magnéticos y sus estructuras espaciales. El Instituto de Ciencias de la BUAP (ICUAP) lleva a cabo un seminario que pretende dar a conocer a estudiantes de posgrado los fundamentos y la aplicación de esta técnica en compuestos diamagnéticos y paramagnéticos.

Samuel Hernández Anzaldo, profesor investigador del Centro de Química del ICUAP, dio a conocer que este seminario se imparte de forma virtual y gratuita; los interesados todavía pueden inscribirse al enviar un correo a [email protected].

El académico destacó que este curso tiene el objetivo de que los estudiantes aprendan a interpretar con profundidad los análisis (espectros) y correlacionar esos datos con las estructuras de las sustancias con las que se trabajan.

Es la primera vez que se imparte este seminario, cuya propuesta surgió como una alternativa para que las y los estudiantes obtengan durante la pandemia nuevos conocimientos sobre esta técnica, además de que hay una deficiencia en la comprensión teórica de la RMN, debido a que no se estudia a profundidad durante la licenciatura.

Las sesiones son los jueves, de 11:00 a 14:00 horas, y el programa está dividido en tres bloques: el primero, generalidades sobre los fundamentos espectroscópicos, los fenómenos de resonancia vistos desde la Física e instrumentación de la RMN; el segundo, aplicación de la RMN a compuestos diamagnéticos como benceno, algunos alcoholes y disolventes;  y el último, su aplicación en compuestos paramagnéticos, aquí también se abordan teorías, así como las diferencias que existen y porqué se generan entre los compuestos.

El doctor Hernández Anzaldo explicó que los compuestos paramagnéticos son sustancias químicas que tienen electrones desapareados, es decir que no están acompañados por otro, mientras que los diamagnéticos son las sustancias cuyos electrones están apareados o aparejados.

De igual forma, señaló que la RMN es utilizada en la descripción de nuevos compuestos o de aquellos resultantes de una mezcla, cuyas estructuras moleculares son desconocidas; otros ejemplos de su aplicación son en ingeniería química, donde se usa para determinar qué tan eficiente es la transformación de biodiseles; también puede ser aplicada para estudiar el tiempo de degradación de alimentos o estimar por cuánto tiempo puede ser eficiente un conservador.

Este curso tiene un valor curricular de 33 horas y ya cuenta con la participación de diez estudiantes del Posgrado en Ciencias Químicas, seis de maestría y cuatro de doctorado. Los contenidos son impartidos por la académica Yasmi Reyes Ortega, del Centro de Química del ICUAP, nivel 1 del SIN, quien cuenta con más de 60 artículos publicados en revistas científicas de alto impacto. De igual forma, se cuenta con la participación de los doctores Samuel Hernández y Hugo Vázquez.

Gana investigador del Instituto de Física de la BUAP Cátedra Marcos Moshinsky 2020

Por sus relevantes aportaciones en el área de la Física de Materiales y tras un riguroso proceso de selección en el que fue evaluado por reconocidos científicos, el doctor Felipe Pacheco Vázquez, investigador del Instituto de Física “Luis Rivera Terrazas” (IFUAP) de la BUAP y fundador del Laboratorio de Materia Granular y Fluidos Complejos, GrainsLab, ganó una de las cuatro Cátedra Marcos Moshinsky que anualmente se otorgan a destacados jóvenes investigadores mexicanos.

GrainsLab, fundado en 2014, desarrolla el estudio de fenómenos como gases granulares, terremotos, formación de estalagmitas, explosiones subterráneas o cráteres, y sobresale también por la formación de recursos humanos interesados en comprender la Física que subyace al comportamiento colectivo de los granos y de otros sistemas complejos.

Gracias al apoyo de la Cátedra Marcos Moshinsky 2020, el investigador, quien pertenece al Cuerpo Académico de Materiales Complejos e Inteligentes del IFUAP, desarrollará experimentos a escala de laboratorio que permitan determinar bajo qué condiciones se pueden generar delgadas avalanchas de arena en la superficie de un cráter, con el fin de descifrar el mecanismo responsable de las enigmáticas franjas oscuras observadas en la superficie del planeta Marte (Dark slope streaks).

Además, el doctor Pacheco Vázquez estudiará la disipación de energía en colisiones de conglomerados granulares y su posible papel en la formación de protoplanetas. Por otra parte, analizará la coalescencia de gotas de líquidos miscibles en estado Leidenfrost (gotas levitantes) y su potencial aplicación en el área de microfluídica.

Desde su creación en 2011, la Fundación Marcos Moshinsky busca impulsar la ciencia en México, en especial a través de un programa de cátedras de investigación en Física, Matemáticas y las ciencias Químico-Biológicas, enfocado a jóvenes científicos mexicanos con alto potencial, logros probados y una trayectoria sobresaliente en su especialización. Dichos reconocimientos pretenden promover carreras exitosas en pleno ascenso.

Considerado pionero de la Física en el país, Marcos Moshinsky inició sus estudios de Física y Matemáticas en la Facultad de Ciencias de la UNAM. Posteriormente, obtuvo los grados de maestro en 1947 y de doctor en 1949, en la Universidad de Princeton, Estados Unidos, bajo la asesoría de Eugene Wigner, Premio Nobel de Física 1963. Al regresar a México inició una larga y brillante carrera, convirtiéndose en el gran impulsor de la Física nuclear en América Latina.

Rodolfo Reyes-Báez, egresado de Mecatrónica de la BUAP, compite con científicos de talla mundial

“Mis padres siempre me dijeron que la única herencia que íbamos a tener era la educación, y que este era el medio para tener acceso a otras formas de trabajo, no necesariamente manual”, recuerda el doctor Rodolfo Reyes-Báez, oriundo de Tlanalapan -un pequeño poblado en el municipio de Lafragua, Puebla, casi en el límite con el estado de Veracruz-,  cuando definía la ruta de su trayectoria profesional como egresado de la preparatoria Alfonso Calderón Moreno y de  Ingeniería en Mecatrónica de la Facultad de Ciencias de la Electrónica de la BUAP, que hoy lo sitúa como investigador especializado en Ingeniería de Control y Mecatrónica, del Instituto de Ingeniería y Tecnología de la Facultad de Ciencia e Ingeniería en la Universidad de Groninga,  Países Bajos.

Con una Maestría en Ciencias, en la Especialidad de Ingeniería Eléctrica (Mecatrónica), por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, y un Doctorado en Matemáticas Aplicadas, con Especialidad en Control y Sistemas Dinámicos, por el Bernoulli Institute for Mathematics, Computer Science and Artificial Intelligence de la Universidad de Groninga, Rodolfo Reyes-Báez se remonta a aquellos años cuando cursaba su educación media y estuvo en contacto con personas que le ayudaron a definir su carrera académica.

“Cursé la secundaria en Guadalupe Victoria. Ahí tuve al profesor Benito Mendoza Javier, que me daba Matemáticas y Física, un señor muy rudo pero muy bueno para explicar y motivar. Desde ese momento supe que quería estudiar ingeniería o algo relacionado con las Matemáticas. Por otro lado, en la familia tenía un tío que estudió informática y que influyó mucho en mí; así como un primo que estudió electrónica”, rememora.

Por azares del destino y en mayor medida por consejo de sus padres, Rodolfo viaja a la Ciudad de Puebla para estudiar en la preparatoria Alfonso Calderón Moreno, donde recibe clases de Matemáticas con los profesores Lázaro Méndez Zepeda y Cosme Méndez Zepeda, así como de algunos académicos egresados de Electrónica de la BUAP, con lo que se origina su primer acercamiento directo a esa facultad.

“En 2006, cuando ingresé a la BUAP, me llamó la atención el término Mecatrónica; comencé a investigar y dije: ‘puedo aprender suficientes Matemáticas para entender la naturaleza y además aprender de las innovaciones tecnológicas que existen hoy en el mundo’. Ahí fue otra aventura y por supuesto, fue diferente. El profesor Marcelino Texis Texis me dio la primera clase de la carrera (Cálculo, a las 7 de la mañana). Era muy bueno. Decía que era doctor y me puse a investigar qué implicaba hacer una maestría o un doctorado, y qué hacían los investigadores”, comenta.

Siempre inquieto, durante el transcurso de sus estudios en la Facultad de Ciencias de la Electrónica de la BUAP, el alumno Reyes-Báez pensó en cambiar de carrera a Matemáticas, pero al entablar contacto con destacados académicos y, sobre todo, por sus cursos de Control Automático, decidió que ese era el camino.

“Tuve la oportunidad de llevar cursos con el doctor Fernando Reyes Cortés, quien me dio Robótica y Control Automático con un profesor que acababa de regresar de sus estudios doctorales en Francia, Fermi Guerrero Castellanos. Me di cuenta que estas áreas tienen muchísimo potencial y que Control Automático está en todas las tecnologías que nos podemos imaginar. Desde ese momento sabía que quería hacer un doctorado”, señala.

 Al terminar su licenciatura en 2011, tras disfrutar de una buena época como estudiante, con amigos para ser “nerd” o “volarse” alguna clase, o gozar a plenitud de las verbenas que se realizaban entonces en la Universidad, a Reyes-Báez se le plantean dos disyuntivas: trabajar en alguna empresa o seguir estudiando. “Cuando me gradué, mis papás estaban contentos. Pensaban que al terminar la escuela me iba a ir directo a trabajar, pero les dije que mi deseo no era ir a trabajar, sino continuar con un posgrado; así que agradezco a mis padres por apoyarme”, enfatiza.

Después de algunos empleos como académico de Control, Robótica y Mecatrónica en la Universidad Panamericana y el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), ya egresado del posgrado del Cinvestav, Rodolfo emprende un nuevo reto: viajar a Europa para realizar el doctorado, específicamente a Groninga, una ciudad al norte de los Países Bajos, por lo que el 27 de enero de 2015, luego de una emotiva fiesta de despedida acompañado de sus padres, hermanos y toda su familia, viaja a la nación antes conocida como Holanda.

Como muchos egresados destacados de la BUAP que a nivel mundial enfrentan los misterios y la aventura de los territorios inexplorados, a su llegada disfrutó de la nueva cultura en la que se vio inmerso, tan diferente a Tlanalapan, a Puebla y a México. “Acá es primero la gente, luego la bicicleta y después los coches; los holandeses conducen rapidísimo. Los europeos, sobre todo los del norte, son poco cálidos. Es otra cultura”.

Aprendiendo de las “vacas sagradas” de su especialidad, hizo sus estudios de doctorado en Matemáticas Aplicadas, Especialidad en Sistemas de Control, en el Bernoulli Institute, con el apoyo de sus asesores, Arjan van der Schaft y Bayu Jayawardhana. El profesor Van der Schaft es investigador reconocido a nivel mundial por sus contribuciones al modelado de redes y al control de sistemas complejos, específicamente en las áreas de sistemas Puerto-Hamiltonianos, control basado en pasividad, control H∞ no lineal y sistemas híbridos.

“Mi idea fue primero estudiar sistemas físicos cuyo modelo matemático verdaderamente exhibiera la física del sistema, la conservación de la energía; por otro lado, quería hacer algo que se llama control de trayectoria. Mi trabajo doctoral se centró en diseñar esquemas de control o controladores para sistemas mecánicos no lineales que pueden modelar como sistemas puerto-Hamiltonianos y que pudieran resolver el problema del control de trayectoria en robots manipuladores, robots móviles terrestres y marinos”.

Posteriormente, y a raíz de sus estudios de doctorado, en enero de 2019 es contratado por la Organización Neerlandesa de Investigación Científica Aplicada (TNO, por sus siglas en neerlandés), para trabajar como ingeniero investigador en control de turbinas eólicas en Petten, una población costera en la provincia de Holanda Norte de los Países Bajos.

Sin embargo, un año y medio después se le presenta la oportunidad de regresar a Groninga, a través de su segundo supervisor del doctorado, Bayu Jayawardhana, quien lo invita a aplicar para una vacante de investigador y catedrático en la Facultad de Ciencia e Ingeniería en la universidad holandesa, en la que tenía mayor oportunidad de realizar las investigaciones de su preferencia, además de impartir cátedra. “Me pareció una buena opción; se dieron la oportunidad y las circunstancias laborales”.

El doctor Rodolfo Reyes-Báez nunca olvida sus orígenes como universitario egresado de la BUAP, donde -por invitación del doctor Jaime Cid Monjaraz- trabaja desde 2016 en el posgrado de Automatización como colaborador externo, ya con dos estudiantes graduados y artículos escritos en conjunto.

-¿Cuáles son sus líneas de trabajo en la Universidad de Groninga? 

-Ahora estoy con el boom de machine learning.  Normalmente machine learning e inteligencia artificial están peleadas con control automático. Si haces un estudio histórico, ambas comunidades están peleadas, justo a eso me enfoco: a darles fundamentos de control a temas de machine learning y aplicarlos en robótica. También, últimamente, en la universidad me indujeron a colaborar con gente del centro médico, en el Departamento de Ingeniería Biomédica. En resumen, mis líneas de investigación se pueden separar en dos: teoría de control, principalmente control no lineal, estabilidad, técnicas de control como el basado en pasividad, usando moldeo de energía y control utilizando estabilidad incremental; así como control de sistemas mecánicos.  

-¿Y la trascendencia de la BUAP en su trayectoria profesional? 

-La BUAP me marcó, sin lugar a dudas. Me dio las herramientas científicas de una forma no convencional; la clave es que te enseñan a razonar, pero también aspectos prácticos de ingeniería. Hoy en día la BUAP tiene mejores laboratorios que el Politécnico o la UNAM, al menos en Electrónica. Por ejemplo, la Facultad de Ciencias de la Electrónica de la BUAP tiene máquinas de control numérico industriales, no académicas; también la Volkswagen ha donado coches y robots. Tienen muy buen equipamiento.

-¿Cómo se presenta el futuro, después del camino recorrido desde Tlanalapan, la preparatoria Calderón y Mecatrónica? 

-Mi plan, por supuesto, es regresar a México en algún momento no tan lejano. Me he dado cuenta que hacer un doctorado no es suficiente. He aprendido muchísimo, pero ahora me toca emprender algo en lo que yo sea la persona que encabece los proyectos. Hoy la academia requiere que busques recursos para proyectos y tener tu propio grupo e implementar tus laboratorios; ese es otro proceso de aprendizaje. Quiero ser la persona que proponga la solución innovadora, pero que también la pueda solventar.