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Mujeres BUAP presentes en Desayuno Global en la Ciencia 2021

No hay duda de que las mujeres han desempeñado un papel relevante en los avances científicos; basta mencionar que las vacunas ARN mensajero se basan en las investigaciones de la doctora Katalin Kariko y los trabajos de AstraZeneca son liderados por la doctora Sarah Gilvert. Por ello, todo esfuerzo para empoderar y apoyar a las mujeres científicas es fundamental, expresó María del Carmen Martínez Reyes, vicerrectora de Docencia de la BUAP, durante su intervención en el Desayuno Global de Mujeres en la Ciencia 2021 (GWB por sus siglas en inglés), actividad de la que formó parte la Facultad de Ciencias Químicas (FCQ).

Organizado por la International Union of Pure and Applied Chemistry (IUPAC), el evento fue diseñado para apoyar a las mujeres a expandir sus redes de contactos, tanto a nivel local como internacional, alentándolas en diversas etapas de sus carreras a compartir e informarse sobre el avance de sus proyectos y desarrollo profesional, con el fin de que exploren nuevas oportunidades y amplíen sus horizontes, consideró.

Expresó que en la BUAP se alienta el desarrollo de las y los integrantes de la comunidad universitaria, para que desplieguen su potencial. “En este camino hemos constatado el talento científico de las mujeres, quienes desarrollan importantes líneas de investigación y con satisfacción comprobamos que cada día aumenta el número de las que incursionan en diversas áreas científicas”.

En este sentido, señaló que el campo de las ciencias químicas ofrece un vasto panorama de oportunidades, ya que tan sólo en la FCQ el 48 por ciento de los integrantes del Sistema Nacional de Investigadores son mujeres, lo cual da una clara idea de su contribución al desarrollo científico, lo que colocó a la Universidad en el segundo lugar nacional dentro de esta área.

Dentro del GWB se contó con la presencia de las reconocidas investigadoras María Eugenia Mendoza, directora del Instituto de Física de la BUAP y Nivel III del SNI; y de Alejandra Rojas Molina, profesora investigadora de la Facultad de Química, de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) y Nivel II del SNI.

También estuvo presente María Vanesa Díaz Muñoz, estudiante de la preparatoria Benito Juárez García de la BUAP, quien ha participado en diversos concursos de Matemáticas y está interesada en estudiar Ingeniería Industrial.

Las invitadas dieron su punto de vista sobre la importancia de establecer redes de colaboración y equipos multidisciplinarios para abordar los retos científicos y de investigación que se presentan en las distintas áreas del conocimiento, así como de las personas o situaciones que las inspiraron a dedicarse a la ciencia.

Además, hablaron sobre la importancia de la igualdad de género en sus respectivos ambientes laborales y académicos, en donde destacaron el importante trabajo que han hecho instituciones como la BUAP y la UAQ para avanzar en este tema.

Por su parte, Jorge Cerna Cortez, director de la FCQ, expresó que como unidad académica es un orgullo representar a la IUPAC de forma local, además de poder resaltar la labor de las mujeres en este ámbito, sobre todo en el marco del Día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia, conmemorado el 11 de febrero.

Roxana Licona Ibarra, académica de la FCQ y organizadora local de esta actividad, comentó que en la actualidad aún se tiene que lidiar con obstáculos que impiden el pleno desarrollo de la mujer; sin embargo, existen organizaciones que reconocen e impulsan el progreso de las mujeres en la ciencia, para que puedan implementar plenamente sus capacidades y su potencial creativo. Interés que comparten diferentes universidades, centros educativos y de investigación.

El GWB es una iniciativa que inició hace tres años y en 2021 tuvo la meta de organizar 100 desayunos, objetivo que fue superado al lograr transmitir 242 eventos en todo el mundo.

En el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, BUAP reconoce el rol fundamental de las mujeres

Con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, este 11 de febrero, la BUAP ha programado una serie de actividades con las cuales reconoce el papel fundamental de las mujeres en la ciencia y la tecnología, además de fortalecer su participación en estas comunidades, en las cuales aún son minoría. El programa reúne a científicas de México y Estados Unidos, del 10 al 12 de este mes, cuyas exposiciones serán transmitidas en vivo, a través de la página de Facebook de Radio BUAP (https://www.facebook.com/search/top?q=radio%20buap).

Si bien las conferencias inician el miércoles 10, será al día siguiente cuando se lleve a cabo la inauguración formal de estas actividades, en las cuales participa la destacada científica Carole Heilman, ex directora de la División de Microbiología y Enfermedades Infecciosas (DMID), en el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), cuya especialidad es el desarrollo de vacunas, quien desempeñó un papel fundamental en la dirección de los esfuerzos del NIAID en áreas de investigación como influenza, malaria, tuberculosis, biodefensa y enfermedades infecciosas emergentes, incluida el Ébola.

Así también Gail H. Cassell, doctora Honoris Causa por la BUAP, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, una distinguida científica en enfermedades infecciosas en Eli Lilly and Company. Su investigación se centra en las especies de Mycoplasma y en el tratamiento de la tuberculosis multirresistente. Es integrante de la Academia Nacional de Ciencias y Medicina y de comités de varias agencias, incluidos los institutos Nacionales de Salud (NIH), los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos.

En el primer día de actividades participan la doctora María del Jesús Rosales Hoz, del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), del Instituto Politécnico Nacional (IPN); la secretaria de Salud del estado de Veracruz, Aurora Parissi Crivelli, quien impartirá la conferencia “Perseverancia, inteligencia y entereza de las investigadoras”, y Silvia Giono Cerezo, prestigiada académica del Instituto Politécnico Nacional, formadora de varias generaciones de microbiólogos mexicanos.

Al día siguiente, además de la inauguración formal, la directora del Centro de Detección Biomolecular de la BUAP, Lilia Cedillo Ramírez, impartirá la ponencia “¿Por qué la ciencia es algo metiche?”; posteriormente la doctora Carole Heilman compartirá “Todo lo que una mujer puede aportar a la investigación”, y para continuar las doctoras Gail H. Y Cynthia Cassell.

Además, un conversatorio que reúne a las doctoras Gloria Tirado Villegas y Lilia Meza Montes, de la BUAP, y Belinka González Fernández, de la Ibero Puebla, con unas participantes especiales.

El viernes 12, último día de actividades, la doctora Guadalupe Soto, de la Facultad de Medicina de la BUAP, disertará sobre la terapia génica en la enfermedad de Parkinson, para dar paso a la doctora Elizabeth Herrera Saldívar con la conferencia “Entre la medicina y la investigación”.

Entre otras destacadas participantes se encuentran las doctoras Karla Margarita Gámez Pérez, egresada del Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT; Yanin Chávarri Guerra, investigadora del Instituto Nacional de Ciencias Médica y Nutrición Salvador Zubirán; Tania Castillo Marenco del Instituto de Biotecnología de la UNAM; María Soledad Beatriz Villegas González, de la División de Cardioneumología y cirugía cardiovascular, IMSS Puebla; Ana Elena Posada Sánchez de Facultad de Ingeniería, BUAP; Miriam Carrillo Barragán del Departamento Vocaciones Científicas del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), y Natalia Summerville, egresada del Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT.

A esta conmemoración también se suma la Facultad de Ingeniería con el Primer concurso en línea de Innovación de Prototipos; y la Dirección de Acompañamiento Universitario (DAU) compartirá actividades especiales para las preparatorias de los complejos regional Norte, Nororiental y Sur, el 10 y 11 de febrero.

Para consultar todas las actividades del programa, ingresar a la página https://buff.ly/3a1tc4T , además de las redes oficiales de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Soy BUAP: Audrey Ortega Ramírez, científica de talla internacional

Originaria de San Antonio Cuaxomulco, Tlaxcala, un pueblo de alrededor de 5 mil habitantes enclavado en las montañas, la doctora Audrey Magdalena Ortega Ramírez, investigadora postdoctoral en el Hospital Universitario (Uniklinik) de la Universidad RWTH de Aachen, en Alemania, nunca imaginó que su amor por la ciencia la llevaría a ser una científica de talla internacional.

“Mis padres me dijeron que mi única herencia era el estudio y sería tan grande como yo lo quisiera. Y sí, fue grande”, responde mientras sus ojos se iluminan.

La joven científica se define como “meramente BUAP”. Estudió la Licenciatura en Biomedicina, así como la Maestría y el Doctorado en Ciencias Fisiológicas. “Sabía que sería científica y eso me emocionaba muchísimo”. Actualmente ha publicado cuatro artículos de investigación en revistas indizadas y tiene una solicitud de patente en conjunto con la BUAP: “Fabricación de una matriz de electrodos de silicio aleatoriamente distribuidos para el registro de la actividad eléctrica de tejido cerebral”, cuya aplicación se enfoca al estudio de la epilepsia.

Con la firme convicción de que la ciencia es multidisciplinaria, asevera que las colaboraciones con otros expertos, como físicos, matemáticos y programadores, enriquecen una investigación y brindan otras perspectivas. Así surgió la solicitud de patente mencionada, resultado del Cuarto Concurso Estudiantil “Prototipos de Innovación Tecnológica”, organizado por la BUAP en 2018, que obtuvo el segundo lugar, en la categoría “Alta tecnología”.

“Su fabricación es fácil y barata. Primero hicimos el trabajo de biocompatibilidad para ver si esta matriz de electrodos de silicio era compatible con el tejido cerebral y después sembramos neuronas encima para estimular de un lado y registrar del otro. A la par se diseñó un software para leer el electroencefalograma en cuestión, definir el tipo de epilepsia y sugerir propuestas de neurólogos”.

Casualidad o destino

Durante su estancia en la Máxima Casa de Estudios en Puebla, Audrey Ortega Ramírez estudió la electrofisiología de las células ciliadas del ámpula vestibular, los ganglios de la raíz dorsal y los canales iónicos ASIC (del inglés Acid Sensing Ion Channels) que se activan con cambios de pH en el cuerpo humano, los cuales se relacionan con procesos fisiológicos, como la percepción del dolor, memoria-aprendizaje y patologías como la isquemia cerebral, epilepsia y adicciones.

Esta última área de investigación la atrapó por completo, tanto que se volvió fan del profesor Stefan Gründer, uno de los científicos más importantes en el estudio de canales iónicos ASICs. “El primer paper que leí de canales ASICs fue de él. Me gustó tanto que anhelé algún día trabajar con él”.

Fue tan grande su deseo, que el Universo conspiró a su favor. “Estaba por terminar el doctorado y me becaron para asistir a un curso de Biofísica en Erice, Italia. Allí compartí cuarto con una postdoctorante del doctor Gründer. No lo podía creer, casi le pedía su autógrafo”, narra con emoción.

Tras este encuentro se enteró de una plaza de estancia postdoctoral en el laboratorio del doctor Gründer, en el Instituto de Fisiología de la Universidad RWTH de Aachen. Sin pensarlo demasiado compitió por este lugar y fue aceptada. Su investigación actual es el estudio de los mecanismos de acción y sitios de unión de diversos compuestos sobre canales iónicos relacionados con isquemia cerebral y dolor.

“A largo plazo buscamos modular estos canales para inhibir la muerte de neuronas por isquemia cerebral, lo cual daría paso a la propuesta de nuevos fármacos. Si estos canales se bloquean o modulan el daño puede ser 60 o 70 por ciento menor, lo cual podría revertir daños neurológicos, como la pérdida del lenguaje y movilidad. Sabemos que existen endorfinas que actúan sobre estos canales, por lo que nos interesa saber específicamente en qué sitio intervienen y cómo”. Para ello utiliza métodos de electrofisiología, análisis in silico de modelaje de proteínas y técnicas de biología molecular, como Western blot.

Un clic inmediato

¿Cómo empezó todo esto? Se pregunta la doctora Ortega Ramírez. Fija la mirada al techo para rememorar a la joven Audrey de 18 años, quien soñaba con ser médica y que rechazó a otras dos universidades por estudiar Biomedicina en la BUAP, una carrera con la cual tuvo un clic inmediato en cuanto conoció su plan de estudios. “Siempre tuve curiosidad por saber cómo funcionaba el cuerpo humano, por qué pensamos, por qué sentimos y el plan de Biomedicina era eso, era perfecto”.

En ese entonces, relata, era complicado ser aceptado porque se necesitaba un alto puntaje para entrar y había pocos lugares. “Fue una fortuna quedarme”. Con la buena noticia, sus padres apoyaron con entusiasmo su decisión. Dejó su lugar de origen para trasladarse a la ciudad de Puebla. Cambió la tranquilidad de las mesetas y llanuras por el bullicio de la urbe. “Ser foráneo siempre es un reto. Aprendes desde valerte por ti mismo, hasta ahorrar dinero”.

“Cuando elegí Biomedicina sabía que sería científica y eso me emocionaba muchísimo”. Tras cursar el tronco común de su carrera en la Facultad de Medicina, optó por especializarse en el área de Fisiología. En el Laboratorio de Neurofisiología Sensorial del Instituto de Fisiología, los doctores Enrique Soto y Rosario Vega inculcaron en ella la pasión por la ciencia y el interés por descubrir otras formas de investigación en el mundo. “Gran parte de lo que soy ahora y he logrado ha sido por ellos”.

Por consiguiente, realizó estancias de investigación en el Laboratorio de Medicina Genómica en el Hospital General “Primero de Octubre” y en el Departamento de Neurociencia, de la Escuela de Medicina de la Universidad Federico II de Nápoles, Italia. Asimismo, asistió a cursos internacionales como el de la 44ta. Escuela Internacional de Biofísica “Antonio Borsellino”, en Erice, Italia, y “Métodos in silico para la predicción de complejos biomoleculares y diseño de fármacos”, en Aachen, Alemania.

Regresar a México

Dentro de algunos años, la doctora Audrey Ortega Ramírez, quien también es integrante de la Society for Neuroscience, espera tener su propio laboratorio de investigación y le encantaría regresar a México, sobre todo a Puebla, “porque de ahí salí”.

“La BUAP además de brindarnos herramientas para competir, personalmente me brindó herramientas para colaborar, un pensamiento crítico y la capacidad de proponer ideas”, asegura convencida.

Por lo tanto, invita a las generaciones futuras a no tener miedo de las cosas nuevas y aprovechar las opciones de crecimiento que brinda la Universidad. “No se cierren solamente a una cosa, traten de buscar y ampliar su perspectiva lo más que puedan para crecer en todos los ámbitos”.

Al final de la videollamada confiesa entre risas que no quería ser entrevistada. ¿Qué cambió? “Al final creo que es importante para los jóvenes que se den cuenta de que hay otras cosas, de que pueden salir. Yo con mi doctorado de la BUAP no solamente puedo competir, sino también proponer nuevas investigaciones”.

“Valoren lo que tienen y aprovéchenlo, porque muchas veces las oportunidades están ahí y no te das cuenta de lo que tienes. No es fácil, hay momentos en donde dices yo creo que esto no va a ser para mí, ya no puedo, creo que mejor me regreso a mi casa. Pero lo importante, es creer en sus propias aptitudes y sean cooperativos”. La doctora Audrey Ortega Ramírez es ejemplo de este esfuerzo y constancia.

Inician brigadistas BUAP capacitación para integrarse al Operativo Correcaminos, programa para vacunación contra COVID-19

Estudiantes del nivel superior de la BUAP, inscritos como brigadistas, iniciaron este día la primera de una serie de capacitaciones para sumarse como voluntarios al Plan Nacional de Vacunación, a través del Operativo Correcaminos, un programa especial de acción en materia de salubridad general para vacunar a la población contra COVID-19.

De los más de 2 mil estudiantes inscritos para participar de manera activa en la plataforma de este programa nacional de vacunación, mil 216 son alumnos de carreras del área de la salud, quienes además reunieron los requisitos solicitados, como haber cursado al menos el 50 por ciento del plan de estudios y acreditarse en la técnica de administración de vacunas en un curso certificado que se imparte vía on line.

Además de la convocatoria a los voluntarios, la BUAP ha puesto a disposición 25 sedes de vacunación en el interior del estado, las cuales se agregan a las que facilita en la ciudad de Puebla. Así también, para la conservación de fármacos esta Casa de Estudios ofrece dos ultracongeladores, ubicados en el Hospital Universitario de Puebla y en el Centro de Detección Biomolecular.

En esta primera instrucción impartida por el gobierno federal, a través de la Secretaría de Salud, los brigadistas conocieron los tipos de vacunas disponibles en el país y generalidades de cada una; el calendario para arribo de dosis; el esquema, procedimientos y métodos de vacunación; los formatos de vacunación vigente; las medidas básicas para la conservación de las vacunas y el plan de contingencia.

Igualmente se informó sobre los formatos de acta de planeación y supervisión del módulo y la cédula de supervisión de refrigeradores; el método para realizar llamadas a adultos mayores; la estructura del módulo de vacunación; cómo realizar la planeación del Operativo Correcaminos y los ejes rectores del Plan Nacional de Vacunación contra el virus SARS-CoV-2.

Los brigadistas inscritos colaborarán en el Operativo Correcaminos en un periodo de tres semanas, brindando varios servicios de apoyo. Para ello, tendrán diferentes capacitaciones para conocer a fondo la organización y logística de la vacunación contra COVID-19.

BUAP, segunda institución con más solicitudes de patentes del país

La pandemia por el COVID-19 no ha sido un factor que frene la producción del conocimiento y la innovación en la BUAP; prueba de ello es que la Universidad subió un peldaño al colocarse como la segunda institución a nivel nacional que más solicitudes de patentes ingresa ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

En la última medición que corresponde al 2020, la BUAP quedó empatada con el Instituto Politécnico Nacional, sólo por debajo de la Universidad Autónoma de México (UNAM), con un total de 25 solicitudes ingresadas ante este organismo en ese año.

Al respecto, el doctor Martín Pérez Santos, titular de la Oficina de Comercialización de Tecnología, de la Dirección de Innovación y Transferencia de Conocimiento (DITCo), informó que este resultado demuestra el compromiso que guarda la Universidad con la innovación tecnológica a pesar de las condiciones de confinamiento durante el 2020.

El doctor Pérez Santos insistió en que la BUAP trabajó para mantenerse y no registrar una caída significativa en cuanto a número de solicitudes ingresadas, algo que se aprecia en comparación con otras instituciones, pues algunas tuvieron una disminución de solicitudes de hasta 50 por ciento.

Señaló que las unidades que más innovaciones buscan proteger ante el IMPI son el Instituto de Ciencias (ICUAP) y las facultades de Ciencias de la Electrónica y Ciencias Químicas, en las áreas de farmacéutica y electrónica.

Actualmente la BUAP cuenta con 275 solicitudes de patente y 90 patentes otorgadas y este año, aseguró el doctor Pérez Santos, la Universidad llegará con toda certeza a las 300 solicitudes y a las 100 patentes otorgadas.

En cuando a las patentes con las que cuenta la Máxima Casa de Estudios en Puebla destacan: prótesis vestibular, fármacos antivirales, fármacos anti-diabetes, proceso de medición de glucosa no invasiva, producción de biodiesel, tarjetas de adquisición de datos, contador lógico de partículas, medidor de pH en alimentos, robot móvil para investigación, un sistema de control lumínico, celdas solares de alta concentración, así como un trayectómetro de señales eléctricas cerebrales, entre otros destacados desarrollos.

Más de 2 mil estudiantes BUAP, como brigadistas en el Plan Nacional de Vacunación contra COVID-19

Con el propósito de colaborar en la atención de la emergencia sanitaria, la BUAP  convoca a sus estudiantes a seguir participando como voluntarios en las brigadas del Plan Nacional de Vacunación para integrarse al Operativo Correcaminos, un programa especial de acción en materia de salubridad general para la vacunación contra COVID-19.

En congruencia con su espíritu humanista, hasta el momento 2 mil 122 estudiantes de nivel superior, del área de la salud y afines, han sido inscritos por el gobierno federal para participar de manera activa en la plataforma de este programa nacional de vacunación.

Asimismo, la BUAP ha puesto a disposición 25 sedes en el interior del estado, las cuales se suman a las que facilita en la ciudad de Puebla. También, para la conservación de fármacos ofrece dos ultracongeladores, ubicados en el Hospital Universitario de Puebla y en el Centro de Detección Biomolecular.

Los estudiantes de nivel superior del área de la salud y afines que quieran participar en la vacunación deben de haber cursado al menos el 50 por ciento del plan de estudios. De igual forma, acreditarse en la técnica de administración de vacunas en un curso certificado que se imparte vía on line.

Cada brigadista puede colaborar en la vacunación si cumple con los requisitos antes expuestos, o bien en actividades de asistencia, organización y logística durante la aplicación, en un periodo de tres semanas, brindando servicios de apoyo.

Para salvaguardar la seguridad de los estudiantes inscritos, la BUAP vigila que no representen población vulnerable por sus propias condiciones de salud, edad o embarazo.

Hasta el momento han participado estudiantes de las facultades de Medicina, Estomatología, Enfermería, Medicina, Veterinaria y Zootecnia, Ciencias Biológicas y Ciencias Químicas, entre otras. Para sumarse a este esfuerzo, los interesados pueden consultar la página  brigadadevacunacion.buap.mx

La BUAP permite acceder a una educación de alto nivel y gratuita: Aníbal Garza Carbajal

Su pluralidad de ideas, una sólida planta docente e infraestructura para realizar investigación competitiva son fortalezas que distinguen a la BUAP, una universidad que al ser pública permite que más estudiantes accedan a la educación superior, asegura el doctor Aníbal Garza Carbajal, quien se desempeña como instructor en el Centro de Ciencias de la Salud, de la Universidad de Texas en Houston (UTHealth).

“Por ser universidad pública, además de garantizar la pluralidad de ideas, permite acceder a una educación de alto nivel en forma gratuita o a muy bajo costo a un amplio sector de la población. Esto es importante, ya que asegura la formación de nuevos talentos sin que el costo de su educación se vuelva un impedimento, como ocurre en otros países”.

Para Garza Carbajal, egresado de la Licenciatura en Biomedicina y de la Maestría en Ciencias Fisiológicas, la Máxima Casa de Estudios en Puebla tiene recursos humanos de mucho valor, con experiencia en investigación de alto nivel. “Estar con ellos y aprender de ellos sirvió muchísimo para mi formación”. Sin duda alguna, reconoce que su carrera universitaria contribuyó a su competitividad en el extranjero.

Para muestra un botón, en Holanda, donde realizó parte de su doctorado, comprobó la calidad de su formación. “En algunos rubros, estaba mejor preparado que compañeros que habían estudiado en universidades de primer mundo. A nivel básico y conceptual estamos a la par que cualquiera”.

La formación técnica –menciona– también es buena, pero existen ciertas limitaciones porque hay equipos a los que no se tiene acceso, simplemente por el costo de estos. No obstante, “lo importante es tener cimientos sólidos para aprender lo que sigue y seguirlos usando para tu formación. En la universidad aprendes a aprender”.

A la fecha tiene 10 artículos en revistas indizadas y un capítulo de libro. Es miembro de la Sociedad por la Neurociencia (SFN). Además, obtuvo el Premio “Maximiliano Ruiz Castañeda” 2010, en Investigación Médica Básica, de la Academia Nacional de Medicina de México, por su investigación de maestría sobre las neuronas sensoriales en el laboratorio del doctor Enrique Soto Eguibar, de la BUAP.

Sus estudios de doctorado los realizó en una colaboración entre la Universidad de Duisburg-Essen, en Alemania, y la Universidad de Utrecht, en Holanda, en los laboratorios de Cobi Heijnen y Manfred Schedlowski, donde investigó mecanismos de dolor crónico a nivel molecular. Sus estudios se enfocaron principalmente en cómo cambios en las cascadas de señalización neuronales alteran la percepción del dolor.

Posteriormente, llevó a cabo estancias postdoctorales en el Instituto Max Planck de Genética Molecular y en el Hospital Universitario de la Universidad de Colonia, ambos en Alemania.

Investigación para erradicar el dolor

Al final de su postdoctorado en Alemania asistió a un congreso científico en Chicago, donde conoció a sus actuales colegas. Tras conversar con ellos descubrió la coincidencia de temas de interés en común. Así, en 2016, se incorporó al Departamento de Biología Integrativa y Farmacología, de la Facultad de Medicina Kathrine G. McGovern, de la Universidad de Texas, primero durante el postdoctorado y recientemente como instructor.

En el Laboratorio de Señalización por AMP Cíclico de Carmen Dessauer, el doctor Aníbal Garza Carbajal analiza los mecanismos moleculares que contribuyen al desarrollo del dolor crónico y la resistencia a analgésicos, como la morfina. “Nosotros buscamos formas de explicar y combatir el dolor crónico con un mínimo de efectos secundarios. Igualmente indagamos en cómo diferentes señales que se relacionan con el dolor interactúan entre ellas”.

El dolor crónico es un problema originado por diversas causas, como lesiones de columna o en los nervios, quemaduras, heridas, inflamación crónica o quimioterapia. En muchos casos no es tratable y disminuye significativamente la calidad de vida del paciente.

El resultado más revelador de su labor científica reciente fue descubrir que la actividad eléctrica de las neuronas reduce la efectividad de sustancias como la morfina para tratar el dolor. “Nuestros resultados sugieren que una vez que las neuronas encargadas de detectar estímulos dolorosos entran en un estado de hiperactividad eléctrica (consecuencia de una lesión de columna, en este caso), su misma actividad eléctrica activa diferentes señales intracelulares que reducen su sensibilidad a los analgésicos opioides, mientras que promueven el mantener la actividad eléctrica incrementada”.

Para entender este fenómeno, el doctor Garza explica: “Puedes visualizar este fenómeno como un automóvil, donde una vez que llegas a cierta velocidad (la actividad eléctrica), los frenos se desconectan (opioides), mientras que el acelerador se traba (manteniendo la actividad eléctrica incrementada). Creemos que este mecanismo contribuye en forma importante a ciertas formas de dolor crónico”.

Este hallazgo apunta a nuevas terapias y tratamientos, ya que podrían utilizarse medicamentos para reducir la actividad eléctrica y con ello se aumentaría el efecto de las sustancias contra el dolor. “Es algo que en la parte clínica ya habían empezado a hacer, pero somos los primeros en descubrir los mecanismos involucrados en este fenómeno”.

Los seres vivos son máquinas complejas

Su padre, quien es ingeniero, fue quien más influyó en su elección profesional, por lo que se decidió por Biomedicina, una carrera que le permite entender cómo funcionan las células desde un punto de vista de la ingeniería. De lo contrario, hubiera sido biólogo. “Él siempre ha insistido que los seres vivos siguen la misma lógica que máquinas de extrema complejidad. Después de todos estos años de trabajo coincido con él”.

En una habitación de su casa, adecuada como oficina por la pandemia y en la que de vez en cuando recibe visitas de una ardilla que se asoma por la ventana, Aníbal Garza rememora con nostalgia su vida universitaria. “Fuimos la segunda generación en Biomedicina; era un grupo pequeño, pero muy unido y aunque nos dividimos por el área terminal, seguíamos en contacto”.

En cuestión de investigación, comenta que en la licenciatura tuvo contacto directo con científicos y la actividad en laboratorios, por lo que desde temprano se involucró con los proyectos científicos y su vocación por la ciencia.

Usualmente el doctor Aníbal Garza no anticipa planes. “No hago planes a largo plazo en el aspecto personal”, confiesa. De lo que sí está seguro es en seguir haciendo investigación, conseguir becas y tener su propio laboratorio. “Lo demás ya se verá”.

Mi compromiso es con la BUAP, me quedaré en la Rectoría hasta que culmine mi periodo: Alfonso Esparza Ortiz

Ante los integrantes del Honorable Consejo Universitario de la BUAP, el Rector Alfonso Esparza Ortiz refrendó su compromiso de permanecer al frente de esta Casa de Estudios hasta que culmine el periodo por el cual fue electo, a pesar de que reconoció que diversos partidos políticos le han invitado a contender como candidato en las elecciones de 2021.

Al concluir la primera sesión extraordinaria del año, Esparza Ortiz ratificó que honrará los valores de la confianza, responsabilidad, transparencia y trabajo en equipo que mantiene con las y los integrantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

“Quiero compartirles que desde hace algunos meses tuve ofrecimientos de diversos partidos políticos para contender por algún cargo de elección popular en el proceso electoral de 2021. Aprovecho el espacio y el momento para agradecer una vez más a los partidos políticos esa distinción, y les reitero, como se los comenté en su momento, que mi compromiso está aquí, con la Universidad y con los universitarios”.

Recordó que hace casi ocho años “me comprometí con ustedes a respetar esta posición; refrendé ese compromiso hace cuatro años y lo hago una vez más este día. Me quedaré en la Rectoría para culminar el total del periodo para el que ustedes me eligieron y por lo cual yo siempre estaré honrado y agradecido”.

Con relación a los temas que se abordaron en esta sesión, señaló que seguirá trabajando en beneficio de la comunidad universitaria, y por eso este año se finalizará la regularización del pago de gratificaciones por jubilación, el cual será inmediato para población vulnerable.

Asimismo, anunció que se analizará la contratación de personal a partir del 1 de febrero, en especial para aquellos que han colaborado de forma satisfactoria para la Universidad. De igual forma, ante la creciente demanda en la matrícula y la necesidad de cubrir plazas académicas, dijo que se convocará al concurso por oposición 2021, en el que se dará prioridad a la propia planta académica, lo cual no contradice el presupuesto establecido para este periodo.

En el ámbito de la salud, el Rector Esparza Ortiz garantizó la ampliación de las áreas de atención para derechohabientes, principalmente de pacientes con enfermedades respiratorias agudas. Deseó además la pronta recuperación de los universitarios que actualmente enfrentan un tratamiento médico a causa de la enfermedad por COVID-19.

Al concluir su mensaje, el Rector de la BUAP felicitó a los nuevos titulares electos y reiteró que será la comunidad universitaria la única que elija a su próximo o próxima representante. “Les aseguro que nadie más que ustedes definirán el futuro de esta, nuestra querida Universidad”.

Proyecto Anual de Ingresos y Presupuesto de Egresos

Por mayoría de votos, el Consejo Universitario aprobó el Proyecto Anual de Ingresos y Presupuesto de Egresos para el ejercicio 2021, presentado por el Rector Alfonso Esparza Ortiz, a través de la Tesorería General, el cual establece un monto de 7 mil 507 millones 760 mil 539 pesos, para el desarrollo de las funciones de la Universidad.

Este proyecto consta de medidas de contención del gasto para cumplir con el compromiso institucional, la disciplina fiscal, financiera y los principios de austeridad, con el fin de continuar con finanzas sanas. Entre estas, por ejemplo, no incrementar los gastos de operación y restricción en el pago de consumo de telefonía celular.

El tesorero Oscar Gilbón Rosete precisó que los subsidios federales (60 por ciento) y estatales (30 por ciento) asignados a la BUAP representan 4 mil 517 millones 984 mil 561 pesos y 2 mil 225 millones 275 mil 978 pesos, respectivamente. El resto corresponde a ingresos autogenerados, 764 millones 500 mil pesos -10 por ciento del presupuesto de ingresos.

El total de ingresos será distribuido en nueve rubros de gasto: remuneraciones al personal de carácter permanente y transitorio, 21 por ciento; seguridad social y otras prestaciones, 19 por ciento; pensiones y jubilaciones, 16 por ciento; servicios generales, 15 por ciento; remuneraciones adicionales y especiales, 10 por ciento; materiales y suministros, 7 por ciento; bienes muebles, inmuebles e intangibles, 5 por ciento; inversión pública, 5 por ciento; y, becas, 2 por ciento.

Es decir, detalló, 66 por ciento del presupuesto se destinará al pago de servicios personales (pago de sueldos y prestaciones), que asciende a 3 mil 742 millones 304 mil 148 pesos, y para el pago de pensiones y jubilaciones, un monto de mil 159 millones 218 mil pesos.

Posteriormente, dio a conocer de manera detallada la clasificación de cada uno de los rubros, los cuales, por ejemplo, constan de la adquisición de insumos para laboratorios, recursos digitales y plataformas tecnológicas; pago de pólizas de mantenimiento y manutención de equipo de laboratorio asignado a la investigación y a las tareas de docencia. De igual manera, notificó la distribución del presupuesto por unidad académica y en función de los programas establecidos en el Plan de Desarrollo Institucional (PDI), 2017-2021.

Informes de Actividades 2019-2020

En otro de los puntos del orden del día, Oscar Gilbón Rosete rindió el Informe Financiero y de Actividades de la Tesorería General, correspondiente a los años 2019 y 2020, en los cuales se aprecia una disminución significativa de los recursos financieros. “Todos los recursos que se recibieron en 2019 por 8 mil 840 millones de pesos contrastan con los recaudados en 2020 por 8 mil 295 millones de pesos, poco más de 500 millones de pesos menos”, dijo.

Al comparar los subsidios obtenidos comentó: “En 2019 por subsidios crecimos 6 mil 970 millones de pesos, pero en 2020 sólo 6 mil 700 millones de pesos. Por ingresos autogenerados, mil 500 millones de pesos en 2019, y en 2020, mil 240 millones de pesos”.

Pese al complicado escenario financiero, Gilbón Rosete destacó que “el Fondo de pensiones y jubilaciones recibió en 2019 una inyección de capital de 333 millones de pesos y en 2020 de 237 millones de pesos. Lo anterior, significa que para fines de este mes la suma será de 3 mil 348 millones de pesos, cuando la nómina es de mil 150 millones de pesos, lo cual otorga una libertad financiera para tres años”. Además, destacó un fuerte perfil financiero con cero deudas.

A su vez, el Informe Financiero y de Actividades, periodos 2019 y 2020, del titular de la Contraloría General, Héctor Granados Rodríguez, dio cuenta de los estados financieros de la Institución, así como el origen y aplicaciones de los recursos federales, estatales y propios ejercidos en estos periodos.

De 2013 a 2019, dijo, se han practicado a la Universidad 32 auditorías federales, de las cuales 30 se encuentran solventadas y 2 con observación. En el mismo periodo se practicaron ocho auditorías estatales, de las cuales seis se encuentran solventadas y dos atendidas. Se demostró fehacientemente que la administración de los recursos generados por la Universidad, denominados de libre disposición, han sido aplicados por lo dispuesto en la normatividad institucional, así como en lo establecido en el Plan de Desarrollo Institucional, 2013-2017 y 2017-2021.

De esta manera, el ejercicio de las cuentas públicas no presenta irregularidades económicas que acrediten daño patrimonial a la Máxima Casa de Estudios de Puebla.

Con respecto a la denuncia del posible desvío de recursos universitarios, específicamente a favor del Club Lobos BUAP A.C., en la revisión contable proporcionada por la Tesorería General se constató que el origen de los recursos en cuestión se encuentra bajo la partida de libre disposición y su aplicación fue al rubro de fomento del deporte y realizó conforme al presupuesto autorizado por el Consejo Universitario y el PDI. Por lo tanto, el ejercicio de los recursos públicos universitarios no representa conducta alguna en la que se identifique desvío o malversación de dichos recursos, así como conflicto de interés.

En tanto al periodo 2020, informó que la Contraloría General, mediante las auditorías permanentes, llevó a cabo la verificación de la recepción de los recursos federales, estatales y etiquetados asignados a la BUAP para este año, constatando que su ejercicio se llevó a cabo con apego a la normativa institucional.

Así también, en la primera sesión extraordinaria del Máximo Órgano de Gobierno de la Institución, por mayoría de votos se aprobó el informe y dictamen de los estados financieros de la BUAP, del ejercicio comprendido del 1 de enero al 31 de diciembre de 2020, presentado por el Despacho de Auditores Externos Deghosa Internacional Consultores S. C.

Sergio Arreola Garza, representante del despacho, afirmó que “los estados financieros consolidados y la información presupuestaria de la BUAP fueron debidamente auditados y están preparados en todos los aspectos materiales”. Como parte de un procedimiento de conformidad con las Normas Internacionales de Auditoría, el dictamen se presenta en términos de la legislación universitaria, subrayó.

Otros acuerdos

Durante esta sesión virtual, se acordó la continuidad de la modalidad virtual y el voto electrónico para realizar la próxima elección de las y los miembros de los Consejos de Unidad Académica 2021-2023, en bloques, y conforme a las áreas de conocimiento previstas, en razón del buen resultado de las pasadas elecciones virtuales de 16 directores de unidad académica que se desarrollaron en medio de un proceso inédito y transparente, con votaciones personalizadas, doble autenticación del sufragio, así como resultados confiables y descargables.

Al presentar su informe, Humberto Salazar Ibargüen, director general de Cómputo y Tecnologías de la Información y Comunicaciones, expuso los resultados que, debido a la contingencia sanitaria, arrojó el primer proceso electoral en la BUAP realizado por voto electrónico.

“Se adecuaron espacios en la Arena BUAP con pantallas y equipos de cómputo e impresoras, necesarias para que las comisiones de Auscultación sesionaran permanentemente hasta entregar las constancias respectivas a los nuevos directores; y personal de la Secretaría General, de la Oficina de la Abogada General, la Defensoría de los Derechos Universitarios y de la Contraloría General vigiló y dio certeza de la legalidad y transparencia de las jornadas electorales y de los resultados de las mismas ”, enfatizó.

Por otra parte, además de los presentados por la Tesorería General y Contraloría General, se aprobaron los informes de la Oficina de la Abogada General y de la Defensoría de los Derechos Universitarios, a cargo de los maestros Rosa Isela Ávalos Méndez y José Francisco Ávila Caso, correspondiente a los años 2019 y 2020.

A propuesta del Rector Alfonso Esparza Ortiz se presentaron las ternas para el nombramiento de los titulares de la Tesorería General, Contraloría General y Defensoría de los Derechos Universitarios, para el periodo 2021-2025, en cuyos cargos fueron electos por votación la maestra Norma Pimentel López, el doctor Héctor Granados Rodríguez y el maestro José Francisco Ávila Caso, a quienes el Rector Alfonso Esparza Ortiz tomó protesta.

Así también a los directores electos el pasado 7 de diciembre, Martha Alicia Palomino Ovando, de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas; Jorge Raúl Cerna Cortez, de la Facultad de Ciencias Químicas; María Guadalupe Tita Vázquez Espinosa De los Monteros, de la Facultad de Ingeniería Química; Celso Pérez Carranza, de la Facultad de Lenguas; Fernando Utrera Quintana, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, y Daniel Raúl Aguilar Moctezuma, de la Preparatoria Regional Simón Bolívar.

Otros acuerdos fueron el cambio de nombre de la Facultad de Ingeniería Agrohidráulica por el de Facultad de Ciencias Agrícolas y Pecuarias; además, aplazar el examen de ubicación de los alumnos de nuevo ingreso de educación media superior del proceso 2020, y la donación de los equipos de cómputo a los alumnos de este nivel, a quienes se les otorgó en préstamo en otoño pasado para continuar sus estudios.

Como Universidad sustentable, la BUAP impulsa políticas y programas de protección al ambiente

La relevancia de la problemática ambiental y el compromiso del Rector Alfonso Esparza Ortiz por promover la protección del ambiente en la BUAP, se fortalecen a través de acciones enfocadas a revertir el impacto que las actividades universitarias producen en el ambiente y así reducir la dependencia de recursos no renovables.

“La BUAP genera políticas institucionales, programas y acciones concretas que abordan la problemática ambiental, así como la responsabilidad social de esta Institución; estrategias más respetuosas del ambiente, procurando instalar la noción de sustentabilidad como principio elevador del bienestar de la población estudiantil”, expresó Diego Ariel Riva, coordinador de Gestión Ambiental de la BUAP.

En los últimos años, estas estrategias permitieron a la BUAP mantenerse dentro de las tres universidades más sustentables a nivel nacional, como lo certifica la UI Green Metric World University Ranking, quien evalúa los resultados de las diferentes políticas relacionadas con Campus Verdes y Sostenibilidad en las universidades de todo el mundo, con el fin de seguir luchando contra el cambio climático global.

Una de las más recientes acciones, parte del compromiso de protección al medio ambiente en la BUAP, señala Ariel Riva, es la realización del curso “Hacia una responsabilidad social y sostenible”, cuya convocatoria se lanza en el marco del Día Mundial de la Educación Ambiental, este 26 de enero, organizado por la Coordinación de Gestión Ambiental.

“Hacia una responsabilidad social y sostenible”, totalmente en línea, permitirá comprender el contexto social y ambiental y reflexionar la importancia de una cultura con responsabilidad, sostenible y corresponsable. El participante, a través de la experiencia adquirida y de su propio autoaprendizaje, podrá reflexionar sobre el contexto actual y generar una participación consciente hacia la construcción de entornos más solidarios, sustentables y sostenibles”, explicó.

El curso, con valor curricular otorgado por la Dirección de Educación Continua, está dirigido a toda la comunidad BUAP y público en general, empresas, asociaciones y demás instituciones educativas. Tendrá una duración de 40 horas, teóricas y prácticas, a lo largo de seis semanas, y dará inicio en la segunda quincena de febrero.

Para informes, contenido, inscripciones, costo y número de becas, comunicarse a través del correo: coordinacion.gestionambiental@correo.buap.mx.

Colabora BUAP en investigación para detonar la agricultura sostenible

Los murciélagos son un mamífero con mala fama. En la comunidad de Dolores Hidalgo, en el municipio de Huitziltepec, en la Sierra Norte, representaban una amenaza para los cultivos de pitaya y pitahaya, y por ello los productores los eliminaban. Sin embargo, desconocían que los murciélagos nectarívoros son los principales polinizadores de la también llamada fruta dragón. Para impedir su caza, investigadores de la BUAP realizaron un análisis para explicar su importancia biológica.

En el desarrollo de este trabajo, los pobladores acompañaron a los académicos a visitar las cuevas, se involucraron en la captura de los ejemplares y tomaron sus medidas antropométricas. Al final reconocieron que no les disgustaba la presencia de estos animales y dejaron de aprehenderlos. Se trató de un proceso de cambio de mentalidad y actitud para preservar la diversidad biológica.

Este es un ejemplo de las investigaciones derivadas del proyecto “Agroindustria rural y agricultura sostenible como detonadores para el desarrollo territorial de nuevos productos alimenticios y seguridad alimentaria en la región de Tecamachalco y Sierra Norte, Puebla”, en el que participan María Leticia Calderón Fernández, de la Facultad de Ingeniería Química; Héctor Bernal Mendoza, del Complejo Regional Centro, sede Tecamachalco; así como María Guadalupe Hernández Linares y Daniel Jiménez García, del Instituto de Ciencias.

Este proyecto inició en 2011 en la región de Acatzingo, Tepeaca y Tecamachalco con agricultores de hortalizas, nopal-tunero, nopal-verdura, cereales y de cultivos frutales. Con el paso de los años, se amplió para trabajar con cooperativas de cultivos frutales, transformadoras de productos y crianza de ganado bovino en la Sierra Norte.

“Trabajamos el tema de agroindustria rural y agricultura sostenible, es decir, sin dañar el medio ambiente ni la biodiversidad, por lo que se examinan mejores alternativas para los productores y la oferta de nuevos productos alimenticios sanos y de calidad. De manera conjunta, definimos sus problemas más urgentes y proponemos alternativas de solución a mediano plazo”, detalla Héctor Bernal Mendoza.

Nuevas propuestas

El integrante del Cuerpo Académico Manejo Sostenible de Agroecosistemas, Bernal Mendoza, comenta que los mayores retos a enfrentar son las secuelas de la agricultura convencional, modelo de producción empleado hace más de 50 años caracterizado por el uso excesivo de fertilizante y plaguicidas. Por ello, asesoran a productores de nopal-tunero y nopal-verdura para combatir plagas y enfermedades con tecnologías menos agresivas con el medio ambiente.

En la región de Acatzingo se aprovecharon los desechos agroindustriales y urbanos generados en esta zona como sustrato para producir hongo seta. Esta investigación utiliza diferentes residuos; por ejemplo, rastrojo de maíz y paja de frijol, para producir un alimento inocuo y nutritivo.

Una situación similar ocurre en la central de abasto del municipio de Huixcolotla, donde se generan alrededor de 40 toneladas diarias de desperdicios. Allí se planea una serie de talleres con los presidentes municipales para convertir estos desechos orgánicos en lombricomposta.

Por otro lado, en la Sierra Norte se busca la diversificación de la producción. “Los productores han estado acostumbrados al monocultivo y a darle preferencia a cultivos comerciales. Ahora les pedimos retomar sus sistemas anteriores: sembrar varios cultivos simultáneamente”.

Asimismo, en esta región se pretende tener productos derivados de lichi (Litchi chinensis). “Buscamos generar una pulpa base, para producir mermelada y jugo de esta fruta tropical originaria de China. En el país los pocos productos que se venden usan saborizantes artificiales, por lo que carecen de calidad”. Es una investigación en marcha, la cual se espera concluir a finales de año y tener al menos dos productos para lanzar al mercado.

Héctor Bernal Mendoza, académico del Colegio de Ingeniería Agroindustrial del Complejo Regional Centro, sede Tecamachalco, señala que estos trabajos se han presentado en congresos y publicado en artículos, pero sobre todo son la base para formar recursos humanos enfocados a la investigación.