¿Aún tienes la vieja tabla periódica que te obligaron a aprender en la prepa? Déjame decirte que deberás tirarla  y re aprenderla ya que recientemente 4 nuevos elementos fueron añadidos e incluso ya tienen nombre 🙁

Los nuevos elementos fueron añadidos a la séptima fila en enero de 2016 sólo que aún no tenían nombre ya que quien lo descubre es quien tiene que ponérselo y como en este caso fueron grupos de investigación internacional pues se tuvieron que repartir la responsabilidad y tardaron mucho en decidir cómo se llamarían.

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Según las normas de la IUPAC (International Union of Pure and Applied Chemistry), los nombres de los elementos deben referirse a un mineral, un lugar, un científico o a una historia mitológica, además de ser traducibles a otros idiomas partiendo del latín (ahora entiendo porqué se tardaron tanto), así que bueno, 3 de los nuevos nombres son de lugares y 1 en alusión a un científico.

Nihonio (NH) (#113)

En latín Nihonium y anteriormente Ununtrium, su nombre proviene de una de las palabras japonesas para referirse a Japón “nihon” que significa “la tierra del sol naciente”, su número atómico es el 113 y fue descubierto en 2003 por científicos rusos y estadounidenses pero el hallazgo fue atribuido a un equipo de investigadores del Instituto RIKEN  desde el 2012 (¿quién le robó a quién?). Cabe mencionar que este es el primer elemento de la tabla periódica que es nombrado por científicos de Asia.

Moscovio (MC) (#115) 

En latín Moscovium, y anteriormente Ununpentium, el nombre es más que lógico, se refiere a la provincia de Moscú, su numero atómico es el 115 y fue descubierto por los rusos y estadounidenses en 2004, el elemento fue bautizado en memoria de los primeros investigadores del Instituto Central de Investigaciones Nucleares de Dubná que precisamente, está en la provincia de Moscú.

Téneso (TS) (#117) 

En latín Tennessine y anteriormente Ununseptium, su nombre es homenaje al estado de Tennessee y su número atómico es 117, fue sintetizado por primera vez en 2009 por científicos rusos en Dubná, sin embargo, el Laboratorio Nacional Oak Ridge (que también se encuentra en Tennessee) se encargó de producir el blanco de berkelio, un elemento que necesitaban los rusos para sintetizar este elemento.

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Oganesón (OG) (#118) 

En latín Oganesson y anteriormente Unucoctium, este fue bautizado en honor al ruso Yuri Oganessian, pionero de la investigación de elementos súper pesados, su número atómico es el 118 ya que cuenta con la misma cantidad de protones y es el elemento más pesado observado en un laboratorio, fue sinterizado por primera vez en el Instituto Central de Investigaciones Nucleares de Dubná (aunque los estadounidenses anunciaron su síntesis en 1999 pero se retractaron en 2002).

Debes saber que estos nuevos elementos son sintéticos, extremadamente radioactivos y altamente inestables por lo que su exploración continúa y por su parte, los expertos ya buscan mas elementos que se encuentrn más allá de la séptima fila de la tabla periódica.