El Centro Avanzado de Pruebas Analíticas no Destructivas de la BUAP se ha convertido en una pieza fundamental cuando se trata de colaborar con reconocidas empresas para garantizar la calidad y seguridad de sus procesos y productos, y es que en él hay piezas únicas en América Latina, como el tomógrafo computarizado dual que se adquirió en el 2016 gracias a un proyecto entre la Universidad y la armadora alemana Volkswagen de México.

Con este equipo también se pueden evaluar organismos vivos, gracias a que puede modular la energía de escaneo y así determinar los efectos derivados de la aplicación de fármacos e investigaciones de regeneración de tejido óseo.

Tomógrafo/BUAP

El trabajo que se desarrolla en el Centro Avanzado de Pruebas Analíticas no Destructivas ha permitido crear nuevas líneas de investigación con otras unidades académicas de la BUAP, como el Instituto de Física y las facultades de Estomatología, Ingeniería, Ciencias Biológicas, Ingeniería Química y Arquitectura, facilitando una mayor interacción multidisciplinaria. Todas ellas, en conjunto, han colaborado con más de 300 servicios a empresas automotrices, de construcción, minería y electrónica y farmacéutica, además de haber hecho análisis de huesos, dentaduras y fósiles, entre otros objetos sólidos.

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El equipo también ha colaborado con nombres importantes como el Centro de Investigación en Óptica (CIO), en Guanajuato; el Centro Nacional de Meteorología (CENAM); el Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial (CIDESI) y el Centro de Investigación en Materiales Avanzados (CIMAV), sin mencionar algunas empresas de Querétaro y el Bajío.