Parece que nuestro planeta tierra todavía tiene misterios ocultos.

En varias ocasiones, hemos escuchado que existen planetas similares al nuestro y que allá afuera hay cosas que ni siquiera podemos imaginar, sin embargo, algunas veces no hace falta viajar al espacio para toparnos con lo extraño, lo que necesitamos es ir a China.

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Un nuevo descubrimiento

En el 2007, un grupo de arqueólogos de la Academia China de las Ciencias en Pekin realizó una investigación en el yacimiento paleolítico de Linying ubicado cerca de Xucháng, China, cuando descubrió varios trozos de dos cráneos humanos que databan de hace más de 100,000 años; después de una serie de estudios y análisis de más de 8 años, un equipo de expertos ha obtenido la respuesta de dónde provienen estos singulares cráneos ya que aseguran que probablemente pertenecieron a los “denisovanos”, una especie humana poco desconocida para muchos.

Si tú tampoco habías escuchado sobre los denisovanos, se cree que son los primos de los neandertales y al igual que ellos, esta especie habitó en Asia y su nombre se debe a que en 2010 otro grupo de investigadores descubrió en la cueva de Denisova, un hueso de una niña que no era ni neandertal ni homo sapiens, así que tras varios estudios comprobaron que se trataba de una especie diferente por lo que la bautizaron con el nombre de la cueva.

Imagen: Cueva de Denisova/ Especial
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Raza perdida

El estudio de los cráneos hallados en China y que fue publicado recientemente en la revista “Science”, asegura que el ADN tiene relación con unos huesos encontrados anteriormente, además al estudiarlos cuidadosamente comprobaron que los cráneos no concuerdan con las proporciones de ningún neandertal de Europa ni del Medio Oriente, por lo que dejaron abierta la posibilidad de que pudieran ser los primos perdidos, los denisovanos.

Diferentes paleontólogos aseguran que podrían tratarse de los descendientes de una comunidad antigua de Asia pero aún quedan más investigaciones que realizar para asegurar si realmente existió esa especie humana y claro, si los cráneos encontrados forman parte de ella. Si logran comprobar esto, estaríamos ante la posibilidad de encontrar más historia acerca de las civilizaciones humanas pérdidas.

Imagen: Revista Science