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No obstante que una de cada cinco plantas tiene un uso medicinal, en México, rico en diversidad vegetal, no existen estudios sistemáticos para impulsar investigaciones orientadas al desarrollo de nuevos fármacos, a partir de este potencial.  Puebla, en cambio, cuenta con un inventario completo sobre su flora, elaborado por el Jardín Botánico de la BUAP, a partir del cual es posible detonar un área poco explorada en el país: la etnofarmacología, y contribuir así en la atención de problemas de salud pública.

En esta dirección se inscribe la reciente visita de trabajo del doctor Michael Heinrich, de la UCL School of Pharmacy, de la Universidad de Londres, al Jardín Botánico de la BUAP, centro que ha documentado un inventario de la flora del estado, con su nomenclatura actual: una base sólida para impulsar investigaciones con plantas naturales de interés fitoterapéutico y consolidar el área etnofarmacológica en la Institución.

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Esta primera reunión de trabajo es el precedente para establecer un proyecto formal de investigación e integrar un grupo inter y multidisciplinario, el cual se enmarcaría en el Programa de Colaboración México-Reino Unido, del Conacyt.

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Mientras países como China han consolidado su medicina tradicional, México, no obstante tener una riqueza ancestral en usos y costumbres, además de una rica biodiversidad e historia, no ha hecho de esta una práctica complementaria de la medicina alópata,  consideró el doctor Heinrich.

Al señalar que están dadas las condiciones para este objetivo, Maricela Rodríguez Acosta, directora del Jardín Botánico de la BUAP, recordó: “Tenemos inventariada la flora del estado y el voucher que identifica cada planta, un punto de partida importante. Si a esto sumamos que Puebla tiene una gran tradición educativa desde la Colonia; en el Carolino nació la enseñanza de la Botánica ligada a la Química y la Farmacia. Tenemos, pues, la tradición, historia e infraestructura que nos permite hacer esta tarea”.

Tras lamentar que las zonas tropicales y subtropicales del país no cuenten con este listado de su flora, el doctor Michael Heinrich destacó que Puebla es uno de los pocos estados del país con un inventario completo en esta área, lo cual representa una plataforma sólida para la investigación en el desarrollo de nuevos fármacos y contribuir a resolver problemas de salud pública, como cáncer y diabetes, cuya estadística ha crecido en las últimas tres décadas.  Con la infraestructura y potencial con los que cuenta la BUAP, dijo, Puebla podría ser pionera en esta labor.

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Recordó que existen plantas cuyas propiedades están probadas en el tratamiento del cáncer: Taxol y Viacristina (de Cathavanthas roseus), esta última para atender leucemia; así como la Peplina, planta europea (Euphorbia peplas) para combatir melanoma.

La doctora Rodríguez Acosta informó que existen 20 mil plantas vasculares en México, de las cuales en Puebla hay 6 mil. Señaló, además, que al menos 20 por ciento de todas las plantas tienen algún uso medicinal, y la mitad se utiliza como remedios, por lo que en esta herbolaria hay un capital para la investigación farmacológica y fitoquímica, que atienda problemas de salud, pero también sobre el conocimiento de los beneficios o toxicidad de una planta.

“Se puede hacer más con la riqueza que México tiene. Medicina tradicional y ciencia no se contraponen, necesitamos un enfoque más fuerte, multidisciplinario, que los médicos hagan más con medicina tradicional,  la cual es necesario fortalecer. Hay un campo fértil para investigar y desarrollar nuevos medicamentos de patente”, refirió Michael Heinrich.

Finalmente, Rodríguez Acosta afirmó que por su trayectoria y experiencia en México, el doctor Heinrich podría incorporarse como colaborador en la investigación con plantas naturales de interés fitoterapéutico, y sumar esfuerzos con el Jardín Botánico de la BUAP para avanzar en este campo.