Especial

Los gatos, esos hermosos animales que son tan misteriosos y tiernos a la vez, son catalogados desde hace tiempo como los máximos controladores de humanos mientras los perros son vistos como los “torpes”, y en efecto, la Ciencia ha confirmado que algo hay de cierto en estos clichés.

También te puede interesar: Aunque no lo creas, ¡el arañazo de un gato puede matarte!

Los gatos tienen en su poder una manera de controlar la mente de una forma en que nunca hubiéramos imaginado, verás, en su popó existe un virus llamado Toxo (Toxoplasma gondii) que tiene la capacidad de viajar hasta el cerebro de los demás seres vivos haciendo que sus defensas bajen considerablemente, por ejemplo, las ratas que llegan a estar en contacto con la popó de gato no pueden reaccionar de manera instintiva para salvarse de ellos, por lo que terminan por ser la cena.

El Toxo funciona de manera muy extraña ya que le indica al gato que su presa infectada está débil y debe comérselo para que de esta manera el virus logre regresar al sistema del gato, donde éstos parásitos viven y pueden reproducirse; ahora que como el gato no puede comerse al humano, lo que hace el virus es controlar “mentalmente” las condiciones para poder sobrevivir.

Y aunque este virus no signifique mucho para la mayoría, la verdad es que para quienes padecen alguna enfermedad del sistema inmunológico (como el VIH) es prácticamente mortal ya que su cerebro puede desarrollar abscesos. Las embarazadas tampoco deben estar cerca de los desechos de los gatos ya que los fetos no tienen la suficiente fuerza en su sistema inmune para combatir al virus.

También te puede interesar: El ronroneo de tu gato, además de ser adorable, beneficia su salud

Lo alarmante es que éste virus puede tener efectos sutiles en personas que poseen un buen sistema de defensas, ya que el Toxo contiene una enzima que crea la dopamina, la hormona que nos hace sentir felices y emocionados y si  el virus nos provoca reacción en exceso puede volvernos impulsivos o en el peor de los escenarios, provocarnos comportamientos psicóticos.

Por suerte, el diario Psychological Medicine elaboró un estudio con casi 10 mil personas que tienen un gato como mascota, encontrando que los niveles de Toxo en su sistema es muy bajo y es muy difícil que nos hagan volvernos locos o terminemos en un hospital psiquiátrico, (sí, incluso la loca de los gatos está libre del Toxo).

Así que no vayas a temerle a tu gato de ahora en adelante, recuerda que solo es una bola de pelos caprichosa que busca obtener tu atención a como de lugar, aunque eso sí, tener más higiene cuando estés acompañado por él nunca está de más 😉 .