Foto: William Beucardet

Ir en contra del sistema no siempre es malo.

Ubicadas en el Boulevard Bessieres en el distrito 17 de París, en una zona donde se mezcla lo “nice” y los suburbios de la ciudad están dos escuelas muy peculiares, se trata del Liceo-Colegio Internacional Honoré de Balzac, el instituto de educación pública más grande de París y el 42, un instituto de programación que es el símbolo del sistema educativo francés, un sistema que no exige ningún título previo, no hay docentes y es completamente gratuito.

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Foto: William Beucardet

42 es una fundación privada sin fines de lucro que se sostiene gracias al magnate francés Xavier Niel, el copropietario de uno de los diarios de mayor circulación en Europa, LeMonde, además de ser el promotor de una incubadora de negocios llamada Station F pero esto no es lo que hace interesante al colegio sino su modelo académico, mismo que fue diseñado por Xavier y Nicholas Sadirac.

Ambos creen que la genialidad de las personas no descansa en la posibilidad de entrar a una escuela carísima que te prometa tener un futuro exitoso solo por poder pagarlo, pero tampoco está en una universidad pública que se ahoga por su propio tamaño y falla. Así que ambos decidieron crear un centro a la que cualquier “nacido en el código” pueda entrar.

Nuevo sistema educativo

En 42 no hay profesores, no hay clases, no hay lecciones ni libros de estudio, ya que los fundadores creen firmemente que los profesores y las lecciones no tienen sentido hoy en día ya que en la era del Internet todo material e información se encuentra ahí, por lo que buscan que sus alumnos sean capaces de buscarlo, ordenarlo y filtrarlo. 

El sistema de evaluación en el que descansa la ideología de 42 es una apología a un videojuego, ya que se tienen niveles, entre más conocimientos son capaces de demostrar los alumnos van aumentando de nivel en nivel de un total de 21, al llegar al máximo significa que ese alumno esta capacitado para salir al mundo laboral. ¿No me crees? Consiguen trabajo en un promedio de 2 semanas.

Foto: Corentin Fohlen/TheNewYorkTimes

Las prácticas en este espacio no las corrigen los tutores sino los propios estudiantes ya que de esta forma aprenden con el trabajo de los otros, con sus formas y sus métodos para llegar a la solución de un problema con todos los errores que esto conlleva.

Las prácticas más comunes son elaborar periféricos que sustituyan al ratón del ordenador, dar forma a un videojuego de disparos en primera persona o crear una aplicación calendario, todas diseñadas por el equipo de David Girón y 15 expertos más.

Los alumnos aman estar en esta escuela ya que está abierta las 24 horas los 365 días del año y algunos llegan a sumar incluso hasta 90 horas a la semana dedicando el tiempo a lo que les gusta sin ninguna presión. El estar en la escuela creando productos les ofrece un sistema de recompensas y medallas, que pueden ser sustituidos por productos en su cafetería o por baños de jacuzzi.

Las 4 materias que se imparten en esta escuela son: Unix, Algoritmos, Gráficos y Web, después, poco a poco los alumnos pueden especializarse en móviles, ciberseguridad, hardware, diseño o videojuegos.

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Foto: Gerry Hadden

Así es como este sistema ha formado a los mejores programadores de Francia y aunque muchos se oponen y dicen que está mal basado en la “libertad” excesiva porque hace que los jóvenes no se comprometan, basta un voto de confianza para observar que cuando les ponen a hacer lo que más disfrutan hay enormes resultados.