Foto: Proceso

La gente se aprovechó de todo y puso sus problemas como pretexto.

México está viviendo tiempos difíciles, y no como siempre, está viviendo tiempos en verdad duros; apenas empezaba el 2017 cuando el 5 de enero, los mexicanos decidieron unirse para protestar contra el alza al precio de los combustibles (precio que volverá a aumentar el mes próximo), las cosas iban como de costumbre cuando la gente sale a exigir lo que no le parece a las calles, marchas y cierres viales por todas partes, hasta que en varios estados del país decidieron casi al mismo tiempo comenzar a saquear las tiendas como una forma de “rebelarse ante el gobierno”.

La gente pensó que destrozando todos los establecimientos comerciales y robando lo que había en ellos podía hacer que el Presidente Enrique Peña Nieto “abriera los ojos” y decidiera “componer” lo que había provocado, sin embargo, la situación no mejoró y sí se puso cada vez peor.

Fueron cientos, miles de delincuentes disfrazados de protestantes los que rompieron vidrios, tiraron aranceles y dejaron afuera de las puertas de los supermercados su dignidad y sentido humano para convertirse en una estampida de animales que cruzó las barreras de la realidad y pasó a un plano en donde comportarse como alguien sin uso de razón era tan válido como normal, entonces, mujeres, hombres, ancianos y niños, sí, niños, cargaron entre sus brazos pantallas planas, electrodomésticos, juguetes para “el día de Reyes” y productos de entretenimiento con el único fin de tener algo gratis en casa, algo por lo cual no querían pagar pero sí querían tener, se volvieron delincuentes con el pretexto de defender su opinión y derecho.

También te puede interesar:El gasolinazo y la respuesta equivocada en 88 segundos
Foto: Proceso

“Acabemos con Chedraui”

Lo más lamentable del asunto es que los saqueadores que “defendían a su nación” no se dieron cuenta de que a quien en realidad querían perjudicar no se le movió un sólo pelo porque el gobierno no salió ni un poco lastimado por las medidas que optaron para contrarrestar al gasolinazo pero quienes sí perdieron todo en pocos segundos fueron las decenas de empresas mexicanas, supermercados y tiendas de conveniencia, que terminaron vacíos, entre ellos grupo Chedraui, una empresa fundada en 1920 como una simple “tiendita de la esquina”, que años después, en el 70, se convirtió en una de las cadenas líderes que abastecían a millones de mexicanos.

Chedraui comenzó como una idea de migrantes libaneses que vivían en Veracruz y que al ver las necesidades de su comunidad, movieron todo para que la gente no tuviera que trasladarse  grandes distancias para tener los productos que querían, un negocio que como idea principal tenía ayudar a los demás, hacerles más fácil alguna tarea y que más de 90 años después terminó traicionado por su propia gente cuando decidieron saquear sus tiendas.

También te puede interesar:Peña, el gasolinazo y el regreso de Videgaray en 88 segundos

” La policía vino y les ordenó que se retiraran pero la gente seguía”, dijo una de las empleadas de la tienda más afectada de grupo, Chedraui Ponti (en la ciudad de Veracruz), en donde el miedo a los saqueadores fue tal, que trabajadores y clientes tuvieron que encerrarse en la bodega para evitar ser violentados aunque eso no sirvió de mucho porque después invadieron cada rincón de la tienda y ellos tuvieron que irse del lugar.

Lo peor vino después porque aunque el saqueo terminó hubo decenas de trabajadores afectados que se quedaron sin trabajo durante varios días mientras la tienda reponía sus productos, además de los cientos de personas que no pudieron encontrar un lugar para abastecerse de productos básicos que cubrieran sus necesidades mientras que el país siguió igual y nadie pudo hacer cambiar el aumento en la gasolina porque la decisión está tomada y no habrá marcha atrás.

Las impactantes imágenes de lo que pasó están en este video: