Twitter / @addictedsuarez

El ejemplo perfecto del poder de las redes sociales.

Desafortunadamente hay violencia de género en cualquier lugar del mundo, cada día millones de mujeres son golpeadas y humilladas por sus parejas por el hecho de sentirse superiores, no importa si se trata de un obrero o de un reconocido empresario, el machismo existe en quien menos podríamos imaginar.

El cobarde (porque no se le puede llamar de otra forma) de esta vez fue Ricardo “mamo” Ramos, un argentino que llegó a la casa de dos mujeres, de las que una era su pareja, a agredir, escupir y humillar. El hombre, que muchos describen como pacífico y educado se transformó a causa de la ira que quedó expuesta en el video que grabó Lali, la hija de la mujer que fue su pareja sentimental durante 11 años.

También te puede interesar:Alfredo, el chico que sufría violencia doméstica y fue asesinado por su esposa

“Te voy a romper todo”, no dejaba de gritar Ricardo mientras acusaba a la mujer de drogadicta cada vez que el coraje aumentaba porque no lo dejaban entrar, por su parte, la agredida y su hija intentaban que el furioso hombre se fuera pero sólo obtienen que golpee el medidor de luz y vuelva a amenazar con que hará lo mismo con el del agua.

Al final, el agresor se bajó los pantalones y enseño el trasero en forma de ofensa a las mujeres, después escupió.

Por supuesto que la adolescente autora del video no dudó en colgarlo en la web y Twitter fue la red social elegida para poner en evidencia a la ex pareja de su madre, de inmediato el material se viralizó junto con miles de muestras de apoyo a las mujeres, además de que las empresas en donde trabajaba el hombre (una de ellas un canal de noticias) decidieron despedirlo mediante un par de comunicados en donde se manifiestan en contra de la violencia de género.

También te puede interesar:Marcha contra la violencia de género y termina siendo un novio golpeador

Por su parte, Ramos no ha dado declaraciones al respecto y tampoco se sabe si las mujeres decidieron llegar hasta las autoridades para denunciar las agresiones de este tipo porque desgraciadamente, sin denuncias no hay justicia y sin alzar la voz lo más probable es que el tipo vuelva a hacer de las suyas.