Foto ilustrativa vía: Emilio Morenatti/AP

El famoso “Cuerno de África” es una de las regiones más pobres del mundo según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), está conformado por los países de Somalia, Yibuti, Eritrea y Etiopía en una zona con una enorme inestabilidad económica, política y social. Muchos de los países europeos han desatado guerras internas en búsqueda del control de este lugar debido a que es un paso obligado para los barcos petroleros y de mercancías, cosa que ha provocado que de enero a la fecha cerca de 55 mil personas se hayan desplazado a Yemen o a otros países arriesgando sus vidas en las aguas del océano índico.

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Muchas personas deciden hacer la migración con los famosos “polleros”, que son capaces de transportar hasta 200 o 300 personas en improvisadas barcazas con la promesa de llevarlos a lugares como Yemen, Francia O España, sin embargo solo buscan un beneficio económico y no ayudar a quienes confían en ellos, el más reciente incidente que lo prueba sucedió frente a las costas de Yemen.

Migrantes en el mediterráneo vía: AFP

La Organización Internacional de Migración emitió un comunicado donde dio a conocer que un traficante de personas obligó a un grupo de 120 inmigrantes a saltar al agua frente a las costas de Yemen, justo cuando el buque donde los transportaba se acercaba a la costa, es decir, los ahogó deliberadamente. Según testigos, la causa fue que vio a una patrulla de las autoridades en la costa.

De las 120 personas arrojadas del buque, 27 lograron sobrevivir, estos esperaron en la playa hasta que el mar fuera regresando poco a poco los cadáveres de sus compañeros y los enterraron en fosas improvisadas donde las autoridades encontraron 29 cuerpos, 22 personas aún se encuentran desaparecidas. 

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Vía: AFP

Según los sobrevivientes, el traficante regresó a Somalia para seguir con su negocio en el que desafortunadamente caen cientos de jóvenes de entre 16 a 18 años, sin embargo, estos actos de crueldad y poca humanidad no se detendrán hasta que los rebeldes chiitas hutíes y el gobierno del presidente Abd Rabo Mansur dejen las armas y comiencen a pensar en su población.