Seamos sinceros, cuántos por ahí no habrían querido ser invitados a orinar sobre la cabeza del presidente de Estados Unidos, seguramente muchos, pero por ahora, los únicos que pueden hacerlo son los perros de Brooklyn, Estados Unidos.

Sí, una serie de pequeñas estatuas han aparecido en varias áreas verdes de este distrito de Nueva York y en ellas se puede leer la leyenda “pee on me (orina en mí)”, los objetos están hechos de tal forma que su tamaño hace que los canes terminen “liberando el estrés” sobre la cabeza del presidente.

El responsable es el artista Phil Gable y su estudio de contenido de marca “porcupine armadillo”. Todos nos hemos dado cuenta de que esto no es más que una pequeña protesta en contra del empresario que ahora es político y la mente detrás de ello no lo niega.

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Fue en gran parte una expresión personal de mi propio desdén por Donald Trump, tanto como presidente como ser humano. Lo encuentro catártico en cualquier momento que puedo expresar mi desdén a través de la comedia, especialmente si está relacionado con la política. Y este caso, es divertido y útil, lo que me hace feliz, dice Gable.

Lo más satisfactorio para Phil es que la gente ha recibido muy bien la idea, así que planea que el segundo paso sea llenar los parques de varios estados en Norteamérica. Por cierto, los bustos están rociados con una sustancia especial que incita a los animales a orinar, algo así como los sprays que sirven para educar a las mascotas. Bastante ingenioso, ¿no lo crees?

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