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Probablemente recuerdes a la cafetería Cardamomo en Tepoztlán, Morelos, México y en estos días leíste u oíste a alguien hablar sobre el linchamiento social al que se enfrentaba el lugar luego de que sus empleadas fueran acusadas y grabadas cometiendo agresiones en contra de un grupo de clientes porque supuestamente, un par de ellos eran homosexuales y se les había negado la entrada.

Sin perder tiempo, una de las chicas que pertenecía a ese círculo de amigos, no dudó en compartir su ira en Facebook y señalar a la cafetería por la terrible falta que había cometido; desde ese momento, las reacciones no se hicieron esperar, la gente bombardeó su publicación y la página oficial de Cardamomo, con comentarios que desaprobaban lo ocurrido, además de que aseguraban que nunca volverían a pisar el lugar.

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Las imágenes coincidían perfectamente con lo que la chica decía, ¿cómo podía alguien mentir? Más de uno se sintió indignado; sin embargo, los dueños del negocio decidieron dar su versión, aseguraron que las cosas no sucedieron como parecían y pedían que nadie hiciera juicios antes de saber todos los elementos de la historia, desafortunadamente no hicimos caso, al contrario, la indignación crecía y las horas pasaron, hasta que después de un buen rato, decidieron hacer públicos los videos de las cámaras de seguridad. Las cosas ya no parecían ser como nos las habían dicho al principio, algo ya no cuadraba.

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Una vez que vemos el material completo, podemos darnos cuenta de que, al contrario de lo que habían dicho los chicos, todos pudieron entrar a Cardamomo, de hecho, iban y venían, además de que la pareja gay no se tomó de la mano al principio, sino mucho después de su llegada y nadie les discriminó por ello.

Las meseras aseguran que lo que desencadenó todo el embrollo fue que les pidieron irse porque no podían ingresar con bebidas ajenas y ellos llevaban alcohol, a lo que los jóvenes accedieron sin más, aunque a su salida comenzaron a grabar el local.

Después, uno de los chicos gays decide regresar y entrar al baño, la molestia comenzó cuando salió y las empleadas le cobraron 5 pesos por haber usado las instalaciones y no ser cliente, es decir, no haber consumido nada. Él por su parte, respondió que no se quedó a consumir porque los habían echado por gays, después, aventó a la mujer una moneda de diez pesos y comenzó a insultarlas diciéndoles «índias», «criadas», «sirvientas» y «pueblerinas», a lo que la otra trabajadora reacciona y en efecto, se le va a los empujones y golpes, como ya lo vimos en el video que se viralizó en la red.

Al respecto, los dueños de Cardamomo aseguran que la reacción de sus empleadas no fue la correcta, pero aún así no serán despedidas porque son mujeres zapotecas trabajadoras que reaccionaron ante la descortesía e insultos del grupo de clientes, aunque eso sí, trabajarán para tener mejor manejo de esas situaciones.

Por otra parte, a nosotros sólo nos queda sentirnos un poco avergonzados de, otra vez, creer absolutamente todo lo que vemos en Internet, y aunque esta vez aún no se ha esclarecido al cien por ciento lo sucedido, sí podemos ver que teniendo un contexto más robusto del tema, nuestras conclusiones probablemente son otras; ¿a quién le das la razón ahora?

Con información de: Soy Homosensual