Jarrod Kanizay.
¡Advertencia!: Las imágenes de esta nota pueden herir la sensibilidad de algunas personas. 

 

La playa, es uno de los lugares favoritos para vacacionar pero después de ver lo que le pasó a este chico australiano seguro la pensarás dos veces antes de echarte un chapuzón, ya que fue “atacado”´por piojos marinos provocándole impresionantes hemorragias en ambas piernas. ¡Auch!

También te puede interesar: La cura de la diabetes podría estar en el veneno del ornitorrinco

¡Vaya susto!

Sam Kanizay, un chico de 16 años amante de los deportes, había decidido ir a refrescarse un rato a la playa de Dendy Street, en Brighton, al sur de Australia luego de pasar la mayor parte del día entrenando fútbol pero nunca esperó que la desgracia llegara y menos acompañada de un grupo de parásitos devoradores de carne. 

Después de pasar sumergido en el agua por varias horas, al salir su familia pegó el grito en el cielo, ya que sus piernas sangraban como si algo se lo hubiera querido “comer”.

Jarrod Kanizay.
Jarrod Kanizay.
También te puede interesar: La isla de la Reunión, el lugar en donde los tiburones son una peligrosa plaga

Amantes de la carne

La historia de Sam parece sacada de las películas de “Piraña” pero en lugar de ser los míticos peces carnívoros se trató de una peculiar especie llamada científicamente Anilocra Physodes, comúnmente conocida como “piojo de mar”, sí un piojo que come carne.

Seguramente, estás pensando que el pobre joven terminó desangrándose, pero por fortuna sus padres lo llevaron inmediatamente al hospital para curarle las heridas. Una vez que los doctores le echaron agua a sus piernas, él y su padre Jarrod Kanizay, vieron los múltiples y pequeños hoyos que las criaturas le habían ocasionado. Sam regresó a casa para reposar del “ataque”, aunque después volvió a la playa para cazar a algunos de estos animalitos y ver cómo es que pudieron causarle tremendas heridas. La prueba la dejó en Facebook y se trata de un video en donde muestra a los piojos de mar devorando pedazos de carne.

Especialistas afirman que los piojos marinos suelen ocasionar heridas leves, además de que rara vez atacan en conjunto y que una persona sólo necesita sacudirse para quitárselos de encima, pero como Sam permaneció mucho tiempo en el agua, la sangre que empezó a salir ocasionada por uno solo atrajo a todos los demás, provocando las graves lesiones.

No cabe duda de que existen cientos de misteriosas criaturas capaces de hacer más daño del que nos imaginamos. A partir de ahora voy a revisarme el cuerpo cada dos minutos cuando entre a la playa.

Piojo de mar/ Especial.