Facebook: Los justicieros de irapuato

La inseguridad crece. Los robos, extorsiones, secuestros y violaciones han aumentado de forma alarmante en los últimos meses en varios países de América Latina como México, y si bien es cierto que la gente está harta, hay muy pocas opciones para combatir todo esto, las autoridades no se dan abasto y el nuevo sistema de justicia penal complica más las cosas porque ahora los delincuentes no viven el proceso dentro de la cárcel, lo hacen afuera, con más oportunidades de cometer sus fechorías, de ahí que la gran mayoría de ellos ya no tome muy en serio a las autoridades.

Por razones como esta se formó el grupo de “Los Justicieros de Irapuato” integrado por cerca de 60 civiles que a falta de justicia han decidido imponerla ellos, ¿a qué se dedican? Como su nombre lo dice, a hacer “justicia por propia mano”.

Pero no es un equipo improvisado, cada quien tiene puestos, desde halcones, cobradores e investigadores hasta sus comandantes, como el “Comandante Uno”, su líder y fundador, mismo que habló para la revista digital Reporte Índigocon ellos se sinceró y contó su historia.

También te puede interesar:#UnDíaSinPeriodismo, el hashtag que exige justicia por los comunicadores asesinados en México

¿Cómo surge el grupo?

El Comandante Uno asegura que como dicen por ahí: “De las cenizas y tocar fondo surgen las grandes ideas, las soluciones”, y justamente eso fue lo que le pasó a él, el hombre que decidió hablar frente a una cámara mientras se encontrara enmascarado aseguró que hace un tiempo era un exitoso empresario que fue extorsionado pero a diferencia de los otros que han sido víctimas de la delincuencia, a él no le “tembló” la mano y luego de que lo amenazaran en repetidas ocasiones, decidió portar un chaleco antibalas y un arma, y cuando el “momento de la verdad” llegó, se enfrentó con su extorsionador y no dudó en matarlo cuando tuvo oportunidad.

A decir de él y mucha gente, la decisión fue la correcta, ¿quién no mataría por su propia vida?, pero contrario a lo que cualquiera pueda pensar, la solución fue a medias porque después de llenarse de valentía y asesinar al delincuente lo perdió todo, tuvo que huir de su casa con todo y su familia, fue perseguido, mataron a su mejor amigo y uno de sus hijos murió, después pudo encontrar paz pero no sin antes decidir parar a todos los que eran como aquéllos que transformaron su vida. Ahí nacieron los Justicieros de Irapuato.

El comandante no se quedó con los brazos cruzados, fue con las autoridades y les contó su plan: Haría un grupo de defensa con civiles si no se “ponían las pilas”, nadie le hizo caso y entonces, no le quedó más que actuar. Desde ahí el apoyo no ha hecho más que crecer, incluso hay integrantes del grupo que operan con otros más en sus estados porque no todos son de Irapuato. Entre ellos sólo se conocen 16, el resto jamás se ha visto la cara pero eso no impide que estén perfectamente comunicados, de hecho, han adoptado un entrenamiento de trabajo muy similar al de los militares, su nombre es “kaibil”, porque sí, también se han sumado ex militares al grupo.

Los Justicieros de Irapuato son cautelosos, salen armados pero sin que se noten las pistolas, son escoltados y siempre están atentos a su entorno, todos se cuidan la espalda. Sobre la legalidad de sus acciones, el Comandante asegura desconocer si lo son o no (o prefiere hacerse de la vista gorda), sin embargo, argumenta que es por el bien de su comunidad, de su estado, de su país, y confía en que si un día la policía lo detiene y quiere juzgarlo por las cuentas que han cobrado y saldado, la gente lo apoyará, y entonces, las autoridades se retractaran, porque al final, todo ha sido por el bien de los ciudadanos. A su decir, el objetivo siempre ha sido tener a “los suyos” seguros, “meterle miedo” a los delincuentes y que piensen dos veces antes de hacer “sus porquerías” y es que si Los Justicieros se enteran de ellos no hay de otra, matarlos es la única opción, ellos no creen en las segundas oportunidades.

También te puede interesar:Justicia por propia mano, dejan mancos a 6 ladrones en Jalisco

¿Cómo lo hacen?

El trabajo de este grupo es minucioso y cuidado, antes de “cobrarle” a un criminal lo investigan, se aseguran de que en realidad sea un delincuente y no lo hayan acusado con otro tipo de interés; preguntan a las autoridades, tienen conexión con policías y gente que les dice dónde encontrar a los ladrones, cómo visten, en dónde viven y a veces, hasta se ofrecen a ayudarles.

Cuando la reportera le pregunta si podría comparar a su grupo con las autodefensas en Michoacán el lo niega rotundamente, asegura que la diferencia es infinita y es que ellos no luchan contra narcotraficantes o huachicoleros, ellos luchan para terminar con los robos, secuestros y violaciones.

El furor en las redes sociales

La fama de Los Justicieros ha crecido y no se han salvado de las redes sociales, el grupo ya tiene una página de Facebook con el mismo nombre y la usa para “rendir cuentas a su gente” y que se enorgullezcan de que aquél o aquélla que lo asaltó, que apuñaló a su familiar o mató a sus hijos por robarles la cartera ahora está muerto y le llegó la justicia que siempre pidieron y nunca nadie les dio.

Su comunidad en Internet apenas fue creada y ya tiene casi 10 mil “me gusta” en cuestión de un par de días, los mensajes de apoyo pueden leerse debajo de cada publicación y las denuncias también.

Por otra parte, ellos aseguran que su intento por mantener a todos seguros también gasta dinero, por lo que han convocado a una colecta voluntaria para comprar armas, gasolina y demás utensilios para “trabajar”, el Comandante asegura que nunca pedirán una cuota ni derecho de piso porque eso sería entrar en los terrenos que ellos mismos quieren limpiar, sin embargo, no duda en decir que sería bueno que la gente los apoyara económicamente para tener un sueldo y comprar más armamento y es que “todos comen”.

¿Y las autoridades?

En tanto a la policía, al menos en Irapuato, lugar de residencia de gran parte de los Justicieros, esta busca que la gente no apoye su idea y se ha encargado de difundir la colecta como una nueva forma de estafa y pide a la gente que no caiga en ella aunque no muchos han hecho caso de esto.

Mientras, el Comandante agradece la entrevista a la reportera de Reporte Índigo, la plática ha terminado, no sin antes hablar un poco de los planes a futuro: Limpiar la zona de quienes colaboran con los ladrones, aquéllos intermediarios entre hampones y policías, y tampoco descartan limpiar el país de aquéllos que roban recursos del erario público, aunque admite, esas son palabras mayores, sería una meta a largo plazo.