Especial

En la vida existen muchas personas que no tienen otro afán más que aprovecharse de quien se pueda, por eso a veces hay que aplicar el dicho “piensa mal y acertarás” y más cuando piensas involucrarte en un trabajo pornográfico. La historia gira en torno a Mario Ambrose Antoine, quien se hizo pasar como productor de la industria XXX por más de 6 años engañando a unas 20 mujeres.

También te puede interesar: ¿Quieres ser estrella porno? En Tehuacán, Puebla han lazado un casting bastante interesante

Ambrose se dedicaba al trabajo de la fotografía en eventos sociales, hasta que decidió armar un plan en 2010, en este se hacía pasar por productor de películas porno argumentando que trabajaba para Playboy, entre otras productoras, engañando a mujeres por Facebook ofreciéndoles un papel en alguna producción inexistente.

Especial

El modus operandi consistía en citar a las mujeres en su casa para realizar el “casting” donde de inicio les tomaba fotografías desnudas o en pocas prendas para después decirles que debía evaluar su desempeño en la cama para saber si eran o no buenas candidatas para las filmaciones y las convencía para tener relaciones con él, haciéndolas probar diversas posturas sexuales según relatan las víctimas.

Claro que ellas creían en su palabra cuando les prometía grandes sumas de dinero por el trabajo y papeles importantes en diferentes películas o colocarlas en buenas casas productoras, pero al ver que estas no llegaban, las cosas se empezaban a poner mal ya que las chicas reclamaban su pago y él las amedrentaba diciendo que si decidían hacer algo en su contra mandaría las fotos que les había tomado a familiares y amigos.

Policía de Kansas
También te puede interesar: ¿Por qué filmar una película porno dentro de una iglesia no es delito en Holanda?

Una de las chicas que fue presa de este degenerado confesó en la corte que el tipo mandó fotos de ella desnuda a su trabajo y otra de ellas mencionó que debía de pagarle 9 mil dólares para poder formar parte del reparto de la película o bien tenía que acostarse con él. Por fortuna, este pervertido confesó sus crímenes ya que en la corte le ofrecieron reducir la pena si es que admitía lo que se dedicaba a hacer y ahora tendrá que pasar 10 años en prisión e indemnizar a las 24 mujeres que fueron sus víctimas.

Por eso es importante tener mucho cuidado e investigar hasta el cansancio cuando las cosas no cuadren.