Seguramente viste el histórico regreso de Michael Phelps a las albercas olímpicas el pasado domingo 7 de agosto cuando disputó los relevos 4×100 con el equipo de nado de Estados Unidos y como todos lo esperábamos, ganó su decimonovena medalla de oro.

Pero Phelps despertó la intriga a nivel internacional cuando saltó a la alberca con unas extrañas manchas en su cuerpo, ¿Qué son?

La respuesta es simple: VENTOSATERAPIA. La ventosaterapia consiste en colocar pequeños vasos de vidrio calientes sobre la piel con el fin de crear un efecto de succión e introducir un poco de calor en los músculos y el riego sanguíneo lo que permite tener una recuperación muscular óptima, mejor circulación en la sangre y, por supuesto, mejor oxigenación durante sus competencias.

57a8c086c46188cd3a8b45a0-300x204

Evidentemente la ventosaterapia es un poco dolorosa y cómo no, ya que luego de calentar los vasos éstos se deben empapar con alcohol y después prenderles fuego, luego ponen el artefacto directamente sobre la piel permitiendo que en la misma se genere una combustión de oxígeno que termina siendo un vacío que succiona la piel por eso al quitarlo el cuerpo del atleta termina marcado, sin embargo esas marcas no representan ningún riesgo y tampoco dan malestares.

¿La ventosaterapia funciona? Existen opiniones encontradas en torno a ésta práctica y es que no es precisamente una indicación médica, así que depende de las creencias y rutinas de cada deportista. La medicina tradicionalista defiende mucho la práctica, pero científicos de Estados Unidos afirman que los beneficios no están comprobados porque solamente se trata de un placebo.

 

Michael-Phelps-296x300