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La ciencia, la mejor vía para conservar la salud y hacer frente a los retos actuales: Rectora Lilia Cedillo Ramíreza

Para abordar las tendencias de la educación agropecuaria y de la Medicina y sanidad animal, la BUAP es sede de la edición 168 de la Reunión y Asamblea de Escuelas y Facultades de Medicina Veterinaria. Al inaugurar esta actividad, la Rectora Lilia Cedillo Ramírez subrayó la necesidad de apostar por la ciencia para conservar la salud y hacer frente a los retos actuales.

Tras señalar la importancia de un enfoque integral de la Medicina Veterinaria para incidir en el desarrollo regional y nacional, la Rectora de la BUAP expresó: “Esta pandemia ha hecho ver la importancia de la salud y estudiarla de manera integral. La salud animal tiene implicaciones en la salud del ser humano, por lo que la Medicina Veterinaria es clave para la producción de alimentos seguros”.

En su mensaje inaugural, la doctora Lilia Cedillo consideró que este tipo de encuentros académicos permite revisar avances y proyectos, valorar los resultados de la formación de especialistas e intercambiar opiniones y experiencias exitosas obtenidas a lo largo de los años.

“El principal beneficio ha sido la capacidad que hemos tenido de vincularnos, de destacar lo mejor de nuestras experiencias en el trabajo de escuelas y facultades de Medicina Veterinaria. Eso se ha visto reflejado en los intercambios académicos y en los proyectos de investigación que llevamos a cabo las diversas instituciones de educación superior”, afirmó.

Entre los objetivos de la edición 168 de la Reunión y Asamblea de Escuelas y Facultades de Medicina Veterinaria se encuentran actualizar planes de estudio de esta área del conocimiento, estrechar vínculos entre las instituciones participantes y analizar temas relacionados con el cambio climático, ya que la pandemia es el reflejo de la falta de cuidado de la biodiversidad y el papel de los veterinarios zootecnistas es crucial para detener sus efectos.

Durante este encuentro se presentó el plan de estudios de la licenciatura y el posgrado de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la BUAP, así como su programa de tutorías. Se llevaron a cabo mesas de trabajo en torno al bienestar animal, biotecnología y reproducción, producción animal y sobre la Red de Hospitales de Grandes Especies.

En el acto protocolario, Gustavo Moreno Degollado, presidente de la Asociación Mexicana de Escuelas y Facultades de Medicina Veterinaria y Zootecnia, A.C., entregó una medalla a la doctora Tercia Cesaria Reis de Souza, investigadora de la Universidad Autónoma de Querétaro, como integrante distinguida de la agrupación.

En la inauguración estuvieron presentes, además, los rectores Margarita Teresa de Jesús García Gasca, de la Universidad Autónoma de Querétaro; José Andrés Suárez Fernández, de la Universidad Autónoma de Tamaulipas y presidente del Consorcio de Universidades Mexicanas; y Carlos Eduardo Barrera Díaz, de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex). Así también, Fernando Utrera Quintana, director de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la BUAP, y Trinidad Beltrán de León, directora de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UAEMex.

Investigadores BUAP logran eliminar más del 90 por ciento de colorantes textiles en aguas residuales

Mediante un proceso integral, amigable con el medio ambiente y relativamente barato, que combina la fotocatálisis heterogénea y un sistema microbiológico aerobio, investigadores de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ) de la BUAP lograron eliminar más del 90 por ciento de colorantes textiles en aguas residuales de la industria textil. Además, el producto obtenido a la salida presenta un bajo nivel de toxicidad y es apto para riego.

Se trata de la eliminación de colorantes textiles de tipo azoico y antraquinónicos, los cuales son llamados compuestos recalcitrantes, son difíciles de eliminar, toxicológicos, impiden el paso del agua residual y oxigenación de esta, lo cual propicia la concentración de contaminantes.

Esta investigación es realizada por el Cuerpo Académico “Control de la Contaminación Ambiental”, conformado por los doctores Gabriela Pérez Osorio, Janette Arriola Morales, Maribel Castillo Morales, José Carlos Mendoza Hernández y Octavio Olivares Xómetl.

José Carlos Mendoza Hernández refirió que el primer proceso por el cual pasa el agua residual es la fotocatálisis heterogénea, el cual consiste en catalizadores que aceleran -por medio de luz solar- una reacción fotoquímica. Lo anterior permite a los microorganismos utilizados en el sistema microbiológico aerobio destruir los colorantes. “Tratamos de romper primero la estructura primaria de las moléculas de los colorantes textiles, para que después sean fácilmente atacadas por los microorganismos”.

En el segundo proceso, los compuestos residuales de colorantes son llevados a un proceso microbiológico que integra cepas aisladas de sitios contaminados, entre estas del género Pseudomonas, Serratia y Enterobacter, las cuales aumentan la biodegradación de los compuestos residuales. A este sistema se adicionan sustancias mínimas de minerales para que los microbios crezcan y utilicen a los contaminantes como fuente de carbono. Al final, los microorganismos se retiran del agua para reutilizarlos o disponer de estos de otra manera.

La investigación se encuentra en etapa de laboratorio. El siguiente paso de este proceso de purificación es escalarlo a un mayor volumen y probarlo con aguas residuales de diferentes empresas textiles. “Aunque estamos en etapa de laboratorio, ya probamos con aguas residuales textiles y no sólo en aguas con colorantes”.

José Carlos Mendoza Hernández, doctor en Ciencias Ambientales, indica que esta investigación se desarrolla desde 2018. Entre las mejoras llevadas a cabo se encuentran la transformación de los catalizadores y la utilización de diferentes consorcios microbianos para obtener mejores rendimientos.

Inaugura Rectora Lilia Cedillo exposición conmemorativa del Día Internacional contra el Cáncer de Mama

En 2020 en Puebla murieron 338 mujeres por cáncer de mama. La importancia de visibilizar este padecimiento y su prevención es uno de los motivos de la exposición fotográfica “Testimonios de Vida. Y, si lo tuvieras, atención inmediata y apoyo; la vida sigue…”, inaugurada por la Rectora Lilia Cedillo Ramírez, quien hizo un llamado a la comunidad universitaria a hacer conciencia de este mal, considerado una de las principales causas de fallecimientos entre la población femenina.

Organizada por la Dirección Institucional de Igualdad de Género (DIIGE) de la BUAP, la muestra compuesta por 14 fotografías -cuyas imágenes proyectan la unión y la fortaleza femenina frente a este padecimiento- se suma a las actividades conmemorativas del Día Internacional contra el Cáncer de Mama, que se celebra el 19 de octubre. En sesión virtual, la Rectora Lilia Cedillo destacó la necesidad del autocuidado y la prevención entre la comunidad estudiantil, en la cual más del 50 por ciento son mujeres.

 “Debemos cuidarnos y procurar los estudios preventivos, porque el cáncer de mama es una de las principales causas de muerte en la población femenina. Se trata de un tema preocupante que atañe a todos, porque afecta a diferentes estratos socioeconómicos, pero además es un padecimiento que cuando se presenta altera la vida familiar”, expresó.

Lilia Cedillo agradeció a la doctora María del Carmen García Aguilar, titular de la DIIGE,  por esta iniciativa y recordó que todas las mujeres después de los 25 años deben  realizarse revisiones periódicas, ajustadas a normas y criterios establecidos de acuerdo con su rango de edad para practicarse estudios preventivos, sobre todo en los casos donde existen antecedentes familiares de cáncer de mama.

La doctora García Aguilar recordó que con esta exposición y conferencias se inicia una serie de acciones encaminadas a fomentar la salud integral y emocional de la comunidad universitaria. El riesgo de padecer cáncer de mamá -dijo- se asocia con factores socioculturales que complican el escenario; por ejemplo, las mujeres tienden a cuidar la salud de las demás personas, olvidando la suya, pero además no todos tienen acceso a servicios médicos gratuitos y preventivos.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, en 2020 se diagnosticaron más de 2 millones de casos de cáncer de mama y 685 mil muertes de mujeres por este mal, que también aqueja a los hombres, aunque en menor medida, refirió.

De esta forma, la BUAP impulsa acciones que dan cuenta de la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano del cáncer de mama, pues según estimaciones de la Organización Panamericana de la Salud para 2030 esta enfermedad se puede incrementar en 34 por ciento en América Latina.

Posterior a la inauguración de esta exposición, abierta a los visitantes que acuden a este espacio universitario, en la planta baja de la Torre de Gestión Académica y Servicios Administrativos, en Ciudad Universitaria, se llevó a cabo la conferencia Prácticas sororas y solidarias para prevenir el cáncer de mama, a cargo de la maestra María Elena Bravo Hernández.

Urge replantear las políticas públicas y el gasto en desarrollo social porque aún no hay resultados y el rezago se mantiene

El crecimiento de la pobreza en México es un fenómeno constante desde hace años y los efectos de la pandemia aún no están del todo analizados en este contexto, sobre todo en los grupos más vulnerables y en factores vinculados a la educación, atención a la salud pública y canasta básica. Por ello, es urgente replantear las políticas públicas y analizar por qué el gasto en desarrollo social no impacta de forma adecuada, señaló el investigador de la Facultad de Economía, Salvador Pérez Mendoza.

Al considerar los informes del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), los cuales revelaron que entre 2018 y 2020 el número de personas en situación de pobreza creció de 51.9 a 55.7 millones -3.8 millones más- y la pobreza extrema pasó de 8.7 a 10.8 millones de personas, el doctor Pérez Mendoza consideró que estas cifras apuntan a la necesidad de reestructurar y adecuar las políticas públicas de combate a la pobreza.

Insistió en la contradicción que esto refleja, ya que el país es considerado como emergente. “Tiene potencialidad y crecimiento económico; México ocupa el lugar 11 en actividad económica y es el número 8 en términos de tamaño de población, además se ubica como el país intermedio con mayor posibilidad de competitividad”.

Aunado a estos factores, el investigador señaló que el país comparte una frontera de 3 mil kilómetros con Estados Unidos, que lo hace parte de esa economía por el intercambio comercial que existe. Por ejemplo, el 80 por ciento de las exportaciones de México se destinan a la economía norteamericana y parte de los componentes de los productos de mayor exportación en México vienen de ese país.

“El problema es que casi 50 por ciento de la población está clasificada en situación de pobreza y la preocupación radica en que no se logra reducir ese margen que pone al país en una situación continua de rezago social, sobre todo con grupos altamente vulnerables”, añadió.

Mayor gasto público, más pobreza

Los cuestionamientos sobre lo que está pasando se tienen que plantear desde los gobiernos anteriores que instauraron apoyos y programas para “combatir” la pobreza. En los años 80, recordó el investigador, durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari se dio a conocer que México era un país pobre y con ello iniciaron programas sociales como “Solidaridad”. Sin embargo, desde entonces y hasta nuestros días los mecanismos para reducir la pobreza siguen sin lograrlo.

“De acuerdo con datos del Coneval, en 2008 había 49.5 millones de personas en situación de pobreza. Para el 2020 se sumaron alrededor de 6 millones de pobres. Entre el 2010 y 2018 estas cifras fluctuaron, porque en 2014 la pobreza que era de 55.3 millones disminuyó a 52.4 en el 2018, pero entre 2018 y 2020 aumentó a poco más de 3 millones el número de pobres”.

El doctor Salvador Pérez Mendoza indicó que estas mediciones se correlacionan con el gasto público en desarrollo social, con respecto al Producto Interno Bruto (PIB), el cual siempre es la referencia de lo que se produce en valor en un año. El académico destacó que en 2008 el gobierno federal destinó 10.7 por ciento del PIB en gasto público para el desarrollo social, cuando había 49 millones de pobres, mientras que en 2020 fue de 12.4 por ciento. Pese a este aumento no se dieron los resultados esperados.

Los más afectados por la crisis

Otro dato del Coneval que subrayó el académico, así como de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2020 (ENIGH), es que la población que gana entre un salario mínimo (decil 1) y hasta más de 10 salarios mínimos (decil 10) ha sufrido de distinta forma el impacto económico, pues las cifras revelan que los más afectados fueron quienes tenían ingresos más altos que los que se mantienen en la medición más baja de deciles.

Al citar a la ENIGH, el doctor Pérez Mendoza refirió que a nivel nacional en 2016 el ingreso anual promedio era de 57 mil 742 pesos y para 2020 bajó a 50 mil 309 pesos. La encuesta también mostró que los deciles más bajos (con un ingreso anual promedio de 9 mil 770 pesos) crecieron 0.4 por ciento en 2020 (9 mil 938 pesos), y aunque no es significativo el incremento, el cambio no implicó una reducción. En cambio, los deciles más altos que en 2016 tenían un ingreso anual promedio de 202 mil 768 pesos, bajaron para 2020 a 163 mil 282 pesos.

“Esta reducción probablemente se deba a un reajuste en las actividades económicas, sobre todo entre el 2018 y principios del 2020, algo que no incluye los efectos de la pandemia porque la encuesta fue aplicada en junio de 2020, para ese momento ya había cierto impacto, pero no de la magnitud de lo ocurrido en los siguientes periodos. De igual forma, los datos del Coneval son hasta julio de 2020 y no consideran del todo la pandemia; los resultados de esta se verán sobre todo en 2021 y ahí tendremos que analizar lo que se llama pobreza laboral producida por esta contingencia sanitaria”.

Puebla, segundo estado con más pobres

Para el investigador en Economía Urbana, probablemente los ajustes de política económica que se aplicaron entre 2018 y 2020 tuvieron un mayor impacto en la caída de ingresos, sobre todo para aquellos que tienen más de seis salarios mínimos. No obstante, no dejó de lado otros factores como la reducción en la inversión pública por parte del sector gubernamental.

“No hubo la suficiente capacidad para acompañar el gasto público en desarrollo social con gasto público en inversión y creación de infraestructura y esto depende también de cada entidad”.

Al referir la situación por estado, el doctor Salvador Pérez destacó el caso de Puebla, que pasó a ser el segundo estado con mayor pobreza, después de Guerrero, esto a pesar de que la entidad representa la octava economía a nivel nacional con un aporte importante al PIB gracias a su actividad industrial.

En su reciente informe, el Coneval reveló que en Puebla se calculan 300 mil nuevos pobres que se suman a los que ya estaban clasificados en situación de pobreza extrema, pobreza moderada y pobreza por alimentación.

“Creo que el problema central del municipio de Puebla y la zona conurbada es la existencia de grupos vulnerables, como la población originaria o indígena; en términos generales, 44 por ciento, se muestra con pobreza extrema. Otro grupo son los discapacitados, de ellos el 39 por ciento también está en situación de pobreza extrema. Adicional a esto existe la brecha salarial que aún padecen las mujeres que entran al mercado laboral, pero que ganan menos que los hombres, ese problema no está resuelto y además hay mujeres que son jefas de familias y esta disparidad las hace más vulnerables. De hecho, 35.9 por ciento del total de la población femenina está en situación de pobreza extrema”.

El investigador mencionó el problema del analfabetismo como otro indicador de pobreza y vulnerabilidad, de ahí que se pronunciara por reorientar el tipo de gasto que se requiere para una política económica de desarrollo regional más orientada a grupos mayormente vulnerables, a fin de reducir esa tendencia de crecimiento de la pobreza.

“Los gobiernos municipales deben poner especial atención en los ejes más importantes, servicios básicos: agua potable, drenaje, alcantarillado, recolección de basura; mientras que el gobierno federal, la reestructuración de políticas concretas en atención a la salud pública. Se espera que por la pandemia crezca el número de pobres hacia 2030; por eso la importancia de ajustar las políticas públicas, federales y estatales, para que incidan realmente en los rubros mencionados, así como en la educación, que también se verá muy afectada”.

Para el doctor Salvador Pérez, aunque el panorama es inquietante, no es imposible salir adelante: se requieren estrategias que tomen en cuenta el análisis de la academia para plantear alternativas a largo y mediano plazos, y enfocar mayor atención a los grupos vulnerables.

Ópticos de la BUAP, partícipes en construcción de telescopios y lentes de alta precisión para proyectos internacionales

Desde el diseño de un prototipo de detector de fluorescencia para el Observatorio Pierre Auger -uno de los proyectos más grandes en la indagación de rayos cósmicos ultra energéticos-, hasta un telescopio con espejos hexagonales para un satélite artificial ruso, son algunas de las colaboraciones de investigadores del Cuerpo Académico de Óptica, de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM), que a lo largo de dos décadas ha logrado consolidarse como uno de los grupos científicos de mayor prestigio de la BUAP.

Adscritos al Laboratorio de Pruebas Ópticas y al Taller de Óptica, los doctores Alberto Cordero Dávila y Carlos Ignacio Robledo Sánchez, además de otros docentes de esa unidad académica, han participado en la construcción de telescopios para proyectos internacionales.

Tal es el caso del diseño de la óptica de un detector de fluorescencia: un prototipo de 30 centímetros que se replicó en la construcción de los telescopios de 3.4 metros que actualmente se usan en la detección de rayos cósmicos ultra energéticos en el Observatorio Pierre Auger, en Malargüe, Argentina, dirigido por el profesor James Cronin, Premio Nobel de Física.

El Pierre Auger, junto con el Gran Colisionador de Hadrones del CERN y el Observatorio de Rayos Gamma (HAWC, por sus siglas en inglés), conforman tres grandes proyectos científicos, cuyo fin común es buscar nuevas leyes fundamentales en la Física, a escala más extrema, luego que el modelo estándar mostró sus limitaciones. En este participan 500 científicos de 18 países, entre estos Argentina, Francia, Italia, Alemania, Brasil, España y México.

El doctor Alberto Cordero Dávila, en colaboración con sus estudiantes, entre ellos Jorge Castro, ahora académico del INAOE, resolvió un problema relacionado con la calidad de las imágenes de captación de rayos cósmicos, el cual impedía la captura de estas en alta resolución. “Me pidieron que hiciera el diseño de unos telescopios especiales para observar la caída de rayos cósmicos en la atmósfera”.

La captación de esas imágenes, en forma de cascada, son tomadas con una cámara especial constituida por espejos cuadrados. Para obtener imágenes de buena calidad en campos de visión inesperadamente grandes, se resolvió un efecto llamado coma, una propiedad inherente a los telescopios que usan espejos parabólicos, la cual hace que las imágenes pierdan resolución.

Por su aportación, Alberto Cordero Dávila, nivel III del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt, recibió el Premio “Cabrillo de Oro” por parte de la colaboración científica internacional del Observatorio Pierre Auger.

La FCFM en el espacio

Asimismo, los científicos de la FCFM participaron activamente en la propuesta del diseño del espejo principal y en el diseño, construcción y prueba de la cámara UV del TUS (Tracking Ultraviolet Set up, o dispositivo para seguimiento ultravioleta), el principal instrumento científico instalado en el Satélite Mikhailo Lomonosov.

El TUS está compuesto por un espejo segmentado de dos metros cuadrados, cuyo diseño es de tipo Fresnel, con una distancia focal de 1.5 metros. Acoplado a este se encuentra una cámara de sensores UV colocada en el plano focal, que permite separar y medir las trazas generadas en la atmósfera por eventos energéticos, con una sensibilidad diez mil veces mejor a la que se ha obtenido mediante los instrumentos actuales.

El doctor Carlos Ignacio Robledo Sánchez, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, detalla que “este tipo de telescopio se construyó aquí en la facultad, en el Taller de Óptica. Además del telescopio, se realizaron las pruebas ópticas y de electrónica, mediante el desarrollo del detector electrónico”.

En primera instancia, este telescopio multihexagonal para detectar rayos cósmicos que llegan al exterior de la Tierra fue colocado en el Cerro La Negra, para la realización de las pruebas. Más tarde, en 2016, el Satélite M. Lomonosov fue puesto en órbita.

Este proyecto es el resultado de una colaboración iniciada en 2004, por la FCFM de la BUAP y el Instituto de Física Nuclear Skobeltzyn, de la Universidad Estatal de Moscú. En el Satélite M. Lomonosov, los doctores Alberto Cordero Dávila y Carlos Robledo, del Laboratorio de Pruebas Ópticas, participaron en la propuesta del diseño del espejo principal; mientras que Humberto Salazar Ibargüen, Óscar Martínez Bravo y Epifanio Ponce Lancho, en el diseño, construcción y prueba de la cámara UV del TUS.

Conformado en el año 2000, el Cuerpo Académico de Óptica de la FCFM, nivel consolidado, también está integrado por los doctores Andrey Sergeyevich Ostrovsky, Fabián Cruz Meneses, María del Rosario Pastrana Sánchez, Miguel Ángel Olvera Santamaría y Areli Montes Pérez, quienes trabajan aspectos relacionados con instrumentación óptica, interferometría, óptica estadística y formación de imágenes.

Proyectos con repercusión social

Más allá de las publicaciones científicas, el doctor Alberto Cordero Dávila considera que los proyectos más relevantes son aquellos con repercusión social. “Un par de ejemplos son la construcción de telescopios y microscopios. Estos tienen un impacto social importante para los jóvenes de secundaria, preparatoria y de primaria”.

Con esta iniciativa se han construido unos mil telescopios que han abierto una ventana al cielo a jóvenes de escuelas de educación media superior de Puebla, Tlaxcala, Oaxaca, San Luis Potosí, Veracruz, Morelos, Querétaro, Campeche, Sonora y Quintana Roo.

Este proyecto se remonta a principios de 1998 cuando arrancó un curso para que los alumnos de esta unidad académica fabricaran su propio telescopio. Más tarde, la convocatoria se amplió al público en general. “Nos caían por acá médicos, ingenieros mecánicos y electrónicos, contadores, administradores de empresas y hasta payasos profesionales. No se iban a dedicar a la Física, no, nada más venían por el placer de tener un telescopio y observar el cielo”.

Otra iniciativa nacida en el Laboratorio de Pruebas Ópticas de la FCFM es la fabricación de un microscopio a partir de materiales reciclados, como la cámara de un celular, un trozo de madera y un acrílico. Así se construyeron mil microscopios en un año y participaron cerca de 4 mil estudiantes de secundaria y preparatoria de Oaxaca y Puebla.

Académicos BUAP buscan mejorar nutrientes en alimentos

Las enfermedades crónicas están a menudo relacionadas con la dieta. El consumo excesivo de alimentos nutricionalmente pobres y altamente procesados puede ocasionar inflamación del organismo y provocar anormalidades metabólicas, como obesidad. Por ejemplo, de acuerdo con el Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes, cada 100 gramos de tamal aporta en promedio 250 calorías y 15 gramos de grasa que equivalen a tres cucharaditas de manteca. ¿Cómo convertirlo en un alimento saludable?

Para mejorarlos nutricionalmente y conservar el mismo sabor, investigadores de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP proponen elaborarlos sin manteca y enriquecerlos con soya para aportar más proteína y fibra, así como reducir grasas saturadas y colesterol. La propuesta deriva del Cuerpo Académico 43 “Bioquímica-Alimentos”, enfocado desde hace 10 años en desarrollar alimentos mejorados nutricionalmente, es decir, más saludables y que aporten un beneficio adicional.

Los integrantes de este cuerpo académico son los doctores Raúl Ávila Sosa Sánchez, Carlos Ochoa Velasco, Addí Rhode Navarro Cruz y Paola Hernández Carranza, así como los maestros Obdulia Vera López y Martín Lazcano Hernández, quienes tratan de reducir los compuestos no tan saludables como azúcar, sal o grasas saturadas y colesterol; incrementar el contenido de fibra soluble y proteínas, usar probióticos e incorporar compuestos fitoquímicos presentes en residuos frutales con efectos antioxidantes o antiinflamatorios.

Un alimento funcional es aquel que aporta ventajas al organismo, además de su función nutricional básica. “No es un concentrado, no son cápsulas, son alimentos que al consumirlos en las porciones normales y con cierta regularidad han comprobado preservar y mejorar la salud, e incluso prevenir enfermedades”, explica la doctora Addí Rhode Navarro Cruz, integrante del Sistema Nacional de Investigadores.

La académica, con 38 años de labor en la BUAP, informa que otros productos elaborados por este grupo científico son gomitas a base de concentrados de verduras como pepino, betabel, zanahoria, además de cajeta sin azúcar añadida, conos para helado con harina de cáscara de naranja, bebida refrescante a base de agua de coco con pre y probióticos, pasta para sopa con harina de cáscaras de plátano y licor de maíz azul con maracuyá.

“Continuamente estamos en la búsqueda de potenciales materias primas o fuentes de nuevos alimentos para investigar tanto sus efectos sobre la salud y su uso en alimentos para consumo humano”.

Aprovechar los desechos

Cada año se desperdician toneladas de alimentos, ya sea por un mal manejo en las centrales de abasto y mercados locales o simplemente porque no se administran adecuadamente. Su destino final es su abandono a campo abierto, quema indiscriminada o vertido en mantos acuíferos.

Sin embargo, Addí Rhode Navarro Cruz, doctora en Ciencias por la Universidad Complutense de Madrid, señala que en los desechos de frutas y verduras aún se encuentran compuestos con actividad biológica conservada, entre estos vitaminas, minerales y fibra insoluble y soluble que favorecen el tránsito intestinal y crecimiento de los probióticos; así como compuestos fitoquímicos, tales como antocianinas y flavonoides (efecto antioxidante, antiinflamatorio y estimulante del sistema inmune).

Para aprovechar estos residuos vegetales, los investigadores estudian sus propiedades funcionales. “Esto no tiene que ver con el hecho de que sea bueno o no para la salud, se refiere a la funcionalidad del alimento, por ejemplo, capacidad para producir espuma, formar emulsiones, absorber agua o aceite, viscosidad o capacidad de hinchamiento. Lo anterior nos orienta para saber si deberíamos utilizarlo en panadería, en confitería o bebidas”.

En el caso de las cáscaras de naranja y plátano, los académicos de la FCQ desarrollan harinas. “Los convertimos primero en harinas, ya que con el bajo contenido de humedad es más fácil conservar estos residuos y evitar que se deterioren por crecimiento de microorganismos nocivos”.

Por otra parte, la académica adscrita al Departamento de Bioquímica-Alimentos notifica que en México únicamente existen normas para los productos que normalmente se llevan a la mesa. “Muchos productores aprovechan este espacio en blanco para presumir en sus alimentos propiedades que de ninguna manera han podido comprobar científicamente”.

Navarro Cruz indica que los alimentos funcionales tarde o temprano terminarán por ser una prioridad, incluso para la industria alimentaria. “Los consumidores actuales cada vez son más conscientes del efecto de los alimentos sobre su salud y ahora exigen no solamente alimentos agradables al paladar, sino que a la par aporten nutrientes que contribuirán a su salud”.

“Hoy más que nunca necesitamos de una producción de alimentos sostenible y sustentable, así como el desarrollo de alimentos nutritivos, pero además con compuestos benéficos para la salud”.

Nombramientos de funcionarios de la administración central, gestión 2021-2025

La Rectora de la BUAP, doctora Lilia Cedillo Ramírez, dio a conocer los nombramientos de los funcionarios que integrarán la administración central de la institución, durante la gestión 2021-2025.

La Secretaría General será encabezada por José Manuel Alonso Orozco, mientras que las tres vicerrectorías, Docencia, Investigación y Estudios de Posgrado, así como de Extensión y Difusión de la Cultura, corresponderán a Jaime Vázquez López, Ygnacio Martínez Laguna y José Carlos Bernal Suárez, respectivamente.

En la Coordinación General de Atención a los Universitarios fue designada Betzabeth Díaz Sánchez, y en las direcciones, de Gestión, Juan Antonio Cruz Moctezuma; de Administración Escolar, Ricardo Valderrama Valdez; General de Desarrollo Internacional, José Ramón Eguibar Cuenca; del Complejo Cultural Universitario, Flavio Guzmán Sánchez; y de Comunicación, Edwins García Hernández.

Además, Rodolfo Zepeda Memije, fue designado coordinador del Ecocampus Valsequillo; Julio Galindo Quiñonez, coordinador General Administrativo; José Daniel Gámez Rodríguez, director de Infraestructura Educativa; María de Lourdes Medina Hernández, titular del Departamento de Adquisiciones, Proveeduría e Inventarios; y en la Dirección de Cultura Física, José Miguel López Serrano.

Al dar a conocer estos nombramientos, la Rectora de la BUAP, doctora Lilia Cedillo Ramírez, reiteró su compromiso de encabezar una gestión transparente, austera, cercana a la comunidad universitaria, de trato digno y humano.

Lilia Cedillo Ramírez toma protesta como Rectora de la BUAP para el periodo 2021-2025

Al rendir protesta como Rectora de la BUAP, para el periodo 2021-2025, la doctora Lilia Cedillo Ramírez refrendó su compromiso de encabezar una gestión cercana y dar un trato digno a todos los universitarios, así como dirigir una administración austera y transparente, abierta al escrutinio público, que dé cuenta del manejo de los recursos en el marco de la autonomía universitaria.

Durante la sesión solemne del Consejo Universitario, en el Aula Virtual del Complejo Cultural Universitario, Lilia Cedillo Ramírez, la primera mujer que ocupará la Rectoría en más de 400 años de historia de esta Casa de Estudios, convocó a los universitarios a llegar unidos a un nuevo periodo rectoral para dar paso a una nueva forma de gobernanza, con liderazgos estudiantiles y académicos.

En lo que fue su primer mensaje a la comunidad universitaria, transmitido virtualmente por canales universitarios, así como por las frecuencias de Radio y TV BUAP, la doctora en Microbiología, con casi 40 años en la docencia y puestos administrativos en la institución, subrayó que los primeros cien días de su gestión serán clave para reorientar el rumbo de nuestra universidad.

Entre las primeras acciones destacó la publicación de la convocatoria para la renovación del Consejo Universitario, así como una consulta a estudiantes, académicos y trabajadores administrativos para construir el Plan de Desarrollo Institucional, con acciones que darán paso a una nueva historia de la BUAP, en la cual se reconozca el papel protagónico que desempeñan los universitarios.

“Estoy aquí para servir a la institución que me formó, en la que encontré oportunidades de desarrollo, en la que he trabajado por muchos años y a la que quiero profundamente”, expresó Cedillo Ramírez, quien en su último cargo se desempeñó como directora del Centro de Detección Biomolecular, elegida entre las 15 mujeres que en 1999 distinguió la Third World Organization for Women in Science, como “Mujeres destacadas en ciencia”.

Además, dijo, la universidad debe estar abierta a la fiscalización, no sólo de los recursos que se le encomiendan, sino también de los resultados de sus funciones sustantivas, que son tan importantes como el manejo financiero porque dan cuenta de los avances en cobertura, calidad acompañamiento a los estudiantes, desarrollo científico, infraestructura educativa y vinculación social.

“Nos pronunciamos por el ejercicio de un gobierno universitario abierto al escrutinio social y al cabal cumplimiento de las obligaciones que establecen las normativas estatales y federales, así como a la plena transparencia de todas las adquisiciones y las acciones que se realicen con recursos públicos”.

En otro orden de ideas, refirió que su administración se caracterizará por un trato humano y respetuoso hacia todos los universitarios, la prestación de servicios más ágiles y eficientes a los estudiantes, profesores y trabajadores; así como una administración austera, pero eficiente, que garantice la formación de calidad de los jóvenes y un mayor desarrollo científico y tecnológico.

Desde los primeros días del rectorado, funcionará un centro de atención telefónica en el que pasantes en servicio social de la Facultad de Psicología orientarán a quienes lo necesiten, y a quienes se encuentren en situación de vulnerabilidad económica, se les exentará del pago de cuotas y se les dará en comodato equipos de cómputo.

En dicha sesión solemne, cuya orden del día estuvo conformada por dos puntos, el Cuarto Informe de Labores de Alfonso Esparza Ortiz y la toma de protesta como Rectora de la BUAP, gestión 2021-2025, reiteró: “Como lo dije desde el día en que me postulé como candidata a la rectoría, soy una universitaria más y los convoco a poner nuestros talentos, competencias y capacidades al servicio de los intereses superiores de la institución y el cumplimiento de la misión de la BUAP”. Hoy, “con la alegría de iniciar una gestión al frente de la institución en que me formé y en la que he trabajado por casi cuatro décadas, me siento muy honrada por tener la oportunidad de servir y encabezar los esfuerzos de todos los universitarios”.

Esparza Ortiz rinde su último informe de labores y entrega estafeta

Después de ocho años de trabajo ininterrumpido, arduo, estratégico y en equipo, el doctor Alfonso Esparza Ortiz rindió en sesión solemne del Consejo Universitario su Cuarto, y último, Infome de Labores, 2017-2021. “A 102 de meses de que asumí esta posición puedo asegurar a la comunidad universitaria que juntos lo conseguimos. Aún con las vicisitudes que nos encontramos en el camino, como la pandemia por COVID-19, alcanzamos el objetivo de construir una mejor BUAP”, expresó.

Con un emotivo mensaje, Alfonso Esparza Ortiz agradeció a la comunidad universitaria el apoyo durante su gestión y aprovechó para dar la bienvenida a la Rectora Lilia Cedillo Ramírez, quien abre una nueva etapa en la historia de la BUAP, al ser la primera mujer en dirigir el destino de la Institución.

Entre los principales logros de su periodo, destacó un crecimiento de 60 por ciento de la planta física, en poco más de ocho años de trabajo, lo que se traduce en 128 nuevos edificios para las tareas sustantivas de estudiantes, docentes y personal administrativo. Estos nuevos espacios permitieron un crecimiento en la matrícula, así como en la oferta académica, al crearse 82 programas que se abrieron en nuevas sedes regionales. Actualmente, la universidad cuenta con al menos una preparatoria en 27 municipios del interior del estado.

Esparza Ortiz agradeció de forma especial al personal de salud que trabajó de manera incansable desde que inició la pandemia. Al respecto, recordó que se crearon áreas especiales en el Hospital Universitario de Puebla para atender a pacientes con enfermedades respiratorias agudas. De igual forma se inauguró el Hospital Infantil  y se instalaron 80 consultorios en la Torre Médica.

En cuanto a investigación se instalaron y equiparon con tecnología de punta 36 laboratorios, donde se pueden llevar a cabo actividades sustantivas para el desarrollo tecnológico y de innovación.

Como parte de este trabajo se impulsó la acreditación de los programas educativos y de posgrado, lo que representa que 73 por ciento de ellos estén reconocidos como de calidad.

Otro de los logros es la vinculación entre la universidad y la sociedad, gracias a programas específicos como las campañas de alfabetización. En un contexto de pandemia, la Universidad también apoyó a los estudiantes y docentes con capacitación y el préstamo de 6 mil equipos de cómputo para que pudieran realizar sus actividades virtuales.

“Hoy en día, pertenecer a la BUAP es sinónimo de orgullo, pues se consolida como una universidad más fuerte, eficiente, moderna y reconocida. En suma, a una de las más importantes del país y de Latinoamérica. Dejamos como legado una Instituición con calidad académica, transparente, con salud y solidez financiera, con los fondos necesarios para que inicie con fortaleza una nueva rectoría. Nuestro legado es el de una BUAP más incluyente. Convencida de que los esfuerzos que se realizaron para erradicar las desigualdades y la violencia de género son de las mejores decisiones que hemos tomado en nuestra historia”.

Realizan entrega de uniformes a personal no académico BUAP

En reconocimiento a su labor en diversas áreas de la Institución y para que dispongan de ropa adecuada para realizar sus tareas, se realizó la entrega simbólica de 2 mil 52 uniformes a trabajadores no académicos afiliados al Sindicato Independiente de Trabajadores de la BUAP (SITBUAP). De estos, mil 69 son para personal médico y enfermeras del Hospital Universitario y el resto, 983, para administrativos en diferentes categorías.

Además de cumplir con el Contrato Colectivo de Trabajo, esta acción representa una ayuda económica que permite un ahorro para los trabajadores, quienes al portar su uniforme refuerzan la identidad de la Institución.

Asimismo, el cumplimiento oportuno de esta prestación es resultado del esfuerzo de la administración encabezada por el Rector Alfonso Esparza, establecido en el Plan de Desarrollo Institucional (PDI) 2017-2021, en particular con el programa 8 sobre Gestión Eficiente y Buen Gobierno.

Por otra parte, se llevó a cabo una entrega simbólica de batas para los pacientes del HUP Infantil y Clínica de la Mujer, así como para nuevas áreas del Hospital Universitario de Puebla, enfocadas en la promoción de la salud y el diagnóstico temprano de enfermedades en niñas, niños y mujeres, con el fin de brindar una atención adecuada para abonar a una mejor calidad de vida.

En estas entregas estuvieron presentes José Carlos Bernal Suárez, secretario General de la Institución, en representación del Rector Alfonso Esparza; Ángeles Benítez Simontes, titular de la Gerencia General de Farmacias Universitarias Fleming; Jaime Meneses Guerra, titular de la Dirección de Recursos Humanos; Eulalio Morales Palacios, director del HUP, y Hugo Hernández García, secretario General del SITBUAP.