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Se mantiene BUAP entre las mejores universidades de México, de acuerdo con el QS World University Rankings

En el ranking universitario internacional más consultado del mundo, QS World University Rankings 2022, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla ocupa el quinto lugar entre las instituciones públicas estatales de México, y el octavo al incluir las públicas federales, después de la UNAM, IPN, UAM y las universidades autónomas de Chapingo, del Estado de Hidalgo y del Estado de México, así como de la Universidad de Guadalajara.

En el contexto nacional, de un total de 24 instituciones de educación superior, públicas y privadas del país, que aparecen en este ranking, la Máxima Casa de Estudios en Puebla se ubica en el lugar 14, por arriba de la Universidad de Monterrey, ITESO Universidad Jesuita de Guadalajara; las universidades autónomas de Baja California, de Querétaro, de San Luis Potosí y del Estado de Morelos; y las universidades de Guanajuato y Sonora.

Los datos anteriores muestran el compromiso de la BUAP por mantener su calidad académica y de investigación en beneficio de sus estudiantes, que se confirma en el QS World University Rankings, ya que 75 por ciento de las universidades en México mejoraron su reconocimiento académico en el último año y más de la mitad recibió mejores calificaciones de los empleadores.

A nivel global, la BUAP se encuentra en la posición 1001-1200, de un total de mil 300 universidades que aparecen en este ranking, superando por ejemplo a la Universidad de Ohio, Estados Unidos; Pontificia Universidad Católica del Ecuador; Universidad Nacional del Mar del Plata, Argentina; las universidades Rey Juan Carlos y de Castilla-La Mancha, España; y la Universidad de Lima, Perú.

A nivel Latinoamérica se posiciona en el lugar 79, por arriba de la Católica de Córdoba, Argentina, las escuelas Politécnica Nacional en Ecuador y Superior Politécnica del Litoral, ambas de Ecuador.

QS World University Rankings es realizado por QS Quacquarelli Symonds, analistas a nivel internacional de educación superior. El conjunto de rankings inaugurado en 2004 ha crecido hasta convertirse en la fuente comparativa más popular a nivel mundial sobre el desempeño de las universidades.

Cada institución fue evaluada de acuerdo con seis métricas: reputación académica, reputación del empleador, proporción de profesores/estudiantes, citas por facultad, proporción de profesores internacionales y proporción de estudiantes internacionales.

La docencia va acompañada de cerebro, pero también de mucho corazón: Antonio Torres Rodríguez

Con una trayectoria de 10 años en la Preparatoria Emiliano Zapata, extensión San Martín Texmelucan, para el maestro Antonio Torres Rodríguez la docencia es la experiencia más grata en su vida. “Educar siempre es un acto de amor, amamos lo que hacemos, amamos a nuestra sociedad”, expresa quien se considera a sí mismo un docente poco o nada ortodoxo.

En su opinión, hoy se redefine la enseñanza sobre la base del trabajo con seres humanos, en quienes el profesor debe impulsar el desarrollo de habilidades cognitivas, pero también emocionales para responder en la vida.

“El docente ya dejó de ser aquel que con regla en mano pedía al alumno repetir y repetir; hoy somos un acompañante, un facilitador, entre todos construimos el conocimiento: ya no somos más dueños de la verdad absoluta”, refiere Antonio Torres, un hombre corpulento, de voz grave, pulcro, en quien resalta el don de la palabra, pero sobre todo de la elocuencia.

“Agradezco a la BUAP haber cumplido mi sueño”

Siempre tuvo la claridad que la docencia era su vocación. Hace diez años se presentó la oportunidad con la apertura de la extensión en San Martín Texmelucan de la Preparatoria Emiliano Zapata, para lo cual participó en un proceso de evaluación, del cual resultó contratado para formar parte de la planta docente de esa unidad académica que por cuarto año consecutivo se ha posicionado como la mejor del estado, al sobresalir sus estudiantes en las distintas pruebas del conocimiento.

“Uno de los principales activos de la BUAP son sus docentes, a quienes exige calidad. Yo le agradezco a la Universidad haber cumplido mi sueño de dar clases, de estar frente a un grupo, con el cual al convivir diario establezco un vínculo y se convierte en otra familia”, expresa con una sonrisa en el rostro.

Licenciado en Administración Pública y Ciencias Políticas, y maestro en Gobierno y Administración, cursó más tarde la Especialización en Metodología de la Enseñanza de la Historia, justo para ser un buen docente. Orgullosamente egresado de la BUAP, es un académico certificado con el Programa de Formación Docente de Educación Media Superior (Profordems) y la Certificación de Competencias Docentes para la Educación Superior (Certidems).

Una década de estar frente al grupo escolar le ha dejado una grata experiencia, “es una etapa que atesoro en mi corazón”, dice, y agrega: “la labor docente va acompañada de cerebro, pero también de mucho corazón”.

Me considero un profesor poco ortodoxo

Antonio Torres dice sin empacho: “Yo me dormía en mis clases de Historia”. Quizá le tocó un profesor que enseñaba esta disciplina mediante la memorización de fechas y acontecimientos, como solía hacerse. Por ello, el docente de las asignaturas de Historia de México, Ciencia Política y Derecho dice también sin empacho: “Yo me considero un profesor poco ortodoxo”.

A diferencia de sus maestros, él enseña la historia recreándola: a partir de dinámicas en las que los alumnos reproducen y viven contextos, situaciones, personajes, épocas.

“Yo trato de que estén activos, ¿cómo?, generando dinámicas. Por ejemplo, hablamos de la época prehispánica, cómo vivían, cómo se alimentaban. ‘¿Sabían que antes los insectos eran parte de la alimentación?’ -les pregunto. Bueno, pues vamos a investigar y mañana traigan esos alimentos. Al otro día: ‘Yo traigo chapulines…mi abuelita los come’.”

O bien, “para la clase sobre liberales y conservadores, el grupo se divide en dos, cada uno investiga el pensamiento de cada grupo y se escenifica en clase…Son clases memorables, estoy seguro.”

Todo chico tiene detrás de sí una historia

Crear vínculos con sus estudiantes y generar confianza mutua es una de sus metas como docente, para develar otras realidades en los hechos aparentes. “Todo chico tiene detrás de sí una historia en casa”.

En su opinión, la educación implica sembrar dudas y replantearlas, pues cuando dejamos de dudar dejamos de aprender. Como ejemplo, refiere el Porfiriato, estigmatizado más por la dictadura de Porfirio Díaz, dejando de lado otros indicadores, como el crecimiento económico significativo que hubo en la época. “Ni todo es bueno, ni todo es malo, todo tiene sus contrastes; ni los héroes son tan héroes, ni los villanos tan villanos”.

La educación es lo más importante, agrega.  No sólo se da en el aula, sino en el día a día, en casa. Nunca dejamos de aprender; hay que ser resilientes y prepararnos para enfrentar la vida.

“Quiero poner mi granito de arena para hacer una mejor sociedad”, expresa Antonio Torres, un maestro que celebra la vida, lo mismo desde la docencia, que en la oratoria, la locución, el deporte y en familia. “No importa cuánto afecte la pandemia, hay que dar esperanza a la sociedad, cada uno desde nuestra trinchera”.

#DocentesQueInspiran

Investigadores BUAP estudian el uso de textiles en sistemas de captación de luz solar

Materiales textiles tan comunes y de uso diario, como la mezclilla, podrían ser utilizados en sistemas que aprovechan la energía solar y así incrementar su eficiencia. Por ejemplo, en un futuro el vidrio o el sustrato de una celda solar podría ser mejorado con la implementación de un textil. Para ello se necesita saber qué material absorbe más energía térmica, por lo que investigadores de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas (FCFM) de la BUAP calculan los índices de absorción y reflexión de telas, como polar, lycra, tergal, paladín, gabardina liverpool, popelina y denim, en diferentes colores.

La doctora Areli Montes Pérez, académica de la FCFM e integrante de la investigación, expone que cuando la radiación solar incide sobre un textil esta será dispersada, absorbida o reflejada, dependiendo de su color y textura. Para medir la radiación térmica de los textiles, en diferentes horas y épocas del año, las muestras se colocaron sobre una superficie plana y se expusieron al sol por 10 minutos, para después registrar la radiación emitida con un sensor de radiación térmica a lo largo de aproximadamente dos horas y media.

Igualmente, los académicos utilizaron el modelo de irradiancia espectral SPCTRAL2, el cual permite estimar la radiación solar que pasa a través de la atmósfera y alcanza una superficie horizontal en alguna localización determinada del planeta.

En general, los resultados obtenidos reportan coeficientes de absorción que presentan valores pequeños por medio del método empleado, donde el coeficiente de reflexión es mayor en casi todos los casos. “Hallar que estos materiales textiles son buenos para reflejar la radiación solar sugiere su implementación en sistemas que aprovechen la radiación solar, de modo que esta pueda ser canalizada a dichos sistemas”.

De acuerdo con la teoría de la radiación del cuerpo negro, los materiales de color oscuro emiten más radiación térmica que los claros; sin embargo, los investigadores comprobaron que esto no sucede en todos los casos. En las muestras de mezclilla, el coeficiente de absorción de esta tela en color negro fue menor al obtenido para la de color azul. “Lo anterior sugiere que la mezclilla de color azul absorbe más radiación solar que la negra, lo cual no concuerda con lo esperado por la predicción teórica de que un material de color negro absorbe más que uno de color claro”.

Areli Montes Pérez, integrante del Cuerpo Académico de Óptica, señala que para explicar por qué aparentemente los resultados son contradictorios se tendrían que realizar más estudios y tomar en cuenta otras consideraciones, como la composición del material o la naturaleza química del compuesto con que se tiñó de color el material textil.

El trabajo original surgió como una propuesta de estudiar cómo difiere la absorción de radiación solar de materiales textiles de color negro con los de color blanco bajo la exposición al sol, a raíz de la inquietud del alumno Oliver Isac Ruiz Hernández de saber más sobre radiación de cuerpo negro en textiles, en conjunto con el maestro Pedro Tolentino Eslava.

Posteriormente, se decidió ampliar la investigación al estudio de varios colores y materiales, con un enfoque de aplicación hacia las energías renovables que aprovechan la radiación solar. Los primeros avances se presentaron en el Renewable Energy Workshop & Conference en 2015, en el Centro de Investigaciones en Óptica, campus Aguascalientes.

Con el fin de calcular valores más confiables para los coeficientes de absorción y reflexión se realizaron más mediciones de las mismas muestras en los años 2016 y 2017. Los resultados de las mediciones de tres años se publicaron en 2018 en el artículo “Measurement of the Coefficient of Absorption and Reflection in Textile Materials with the Model Spctral2”, en el Journal of Fashion Technology & Textile Engineering, revista especializada en el área y con arbitraje.

En esta investigación participan los doctores Areli Montes Pérez y Carlos Ignacio Robledo Sánchez, así como el maestro Pedro Tolentino Eslava, de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas. También colaboran los doctores Fernando Chávez Ramírez y Gerardo Francisco Pérez Sánchez, de la Maestría en Tecnologías en Materiales Avanzados, del Instituto de Ciencias. Además de los estudiantes Oliver Isac Ruiz Hernández, quien actualmente es estudiante del Doctorado en Física Aplicada de la FCFM, y Liliana de la Fuente Domínguez, tesista de la Licenciatura en Física, quien estudia los textiles tratados con óxido de tungsteno.

Fortalece BUAP infraestructura educativa al interior del estado

Proporcionar una educación de calidad al interior del estado es una de las prioridades de la BUAP, motivo por el cual el Rector Alfonso Esparza Ortiz entregó un nuevo edificio para la preparatoria en Cuetzalan, adscrita al Complejo Regional Nororiental, el cual consta de tres niveles para espacios académicos y administrativos.

“De esta manera seguimos mejorando las instalaciones de esta preparatoria que se ha convertido en la mejor opción del nivel medio superior para los jóvenes de Cuetzalan y los municipios aledaños. De hecho, los egresados del bachillerato continúan estudios de licenciatura y ello nos resulta muy alentador, ya que el objetivo de la BUAP es seguir ofertando y creciendo en su matrícula al interior del estado, para prepararlos de la mejor manera y aprovechar sus conocimientos para el desarrollo de sus comunidades de origen”, destacó.

El Rector Esparza Ortiz detalló que los trabajos incluyeron la ampliación del segundo piso y se construyó un módulo de sanitarios, de manera que ahora el edificio dispone de cuatro aulas, sala de usos múltiples, sala de maestros, cinco cubículos y oficinas administrativas. Asimismo, se impermeabilizó el inmueble, se pintaron los muros y se colocaron plafones y mosquiteros.

Para la dotación de agua potable se construyó una cisterna con hidroneumático y bombas, se colocaron luminarias LED para ahorro de energía, en el exterior se edificó la barda de colindancia y se colocó un portón.

Hace ya año y medio se inauguró el edificio 4 de la preparatoria, el cual cuenta con biblioteca y laboratorios de cómputo e idiomas. Hoy, con la remodelación del edificio 5, se da un paso más en el fortalecimiento de la infraestructura educativa para que los profesores dispongan de espacios adecuados para llevar a cabo sus actividades y asegurar que los cerca de 400 estudiantes de la escuela reciban una formación de calidad.

Asimismo, el Rector Alfonso Esparza anunció que se pretende ofertar una nueva licenciatura en este campus universitario.

“En este periodo que todavía nos resta al frente de la Rectoría, seguiremos atentos a sus necesidades para cumplir de la mejor forma, como fue desde el inicio. Queremos terminar dando lo mejor para esta gran institución que nos llena de orgullo”.

Tras agradecer al Rector Esparza su compromiso para incrementar la infraestructura educativa, Sergio Díaz Carranza, director del Complejo Regional Nororiental, expresó que ha sido testigo del proyecto de regionalización iniciado en 1999, el cual tuvo un gran impulso con la integración de los complejos regionales de la Institución.

“En 2017 y ahora en 2021, nos halaga que usted siga abonando al crecimiento de los espacios educativos. La inauguración de esta obra definitivamente suma al desarrollo de infraestructura que ha gestionado para nuestra Universidad, la BUAP, dando fiel seguimiento a sus compromisos en el Plan de Desarrollo Institucional 2017-2021”.

Mariela Huidobro Mora, coordinadora de la preparatoria Cuetzalan del Complejo Regional Nororiental, reconoció el compromiso del Rector Esparza para atender las necesidades y solicitudes de esta comunidad universitaria, por lo que reiteró su apoyo y afecto. “Esta siempre será su casa, se le quiere y aprecia”.

Impartirá BUAP curso de ciudadanía digital a docentes

Para brindar buenas prácticas para las clases en línea, la BUAP impartirá el Curso de Ciudadanía Digital para Personal Académico. Al respecto, el coordinador General de Capacitación de la Institución, Oscar Gilbón Rosete, señaló que este curso busca sensibilizar al profesor sobre las dificultades de los alumnos para conectarse a las clases, una mala conexión a Internet, por ejemplo; además, cómo ser incluyente y crear una sensación de calidez con los alumnos, entre otros aspectos que beneficien directamente a los estudiantes.

El funcionario universitario refirió que en el curso se abordarán aspectos de ética, validación de información que se brinda a los alumnos, manejo de un lenguaje de perspectiva de género incluyente, y cómo brindar la sensación de cercanía y calidez a los alumnos.

Este curso, sin costo para profesores investigadores de la Institución, es ofertado por la Escuela de Desarrollo de Habilidades Científicas y de Innovación, de la Vicerrectoría de Investigación y Estudios de Posgrado. Tendrá una duración de tres semanas y se impartirá en línea. El cupo será de 500 profesores y se abrirán tantos grupos como exista demanda. Inicia el próximo 16 de junio, por lo que el periodo de inscripción es del 8 al 12 de junio.

Pretende generar una respuesta a las demandas de los alumnos y profesores sobre códigos de ética en el manejo de las plataformas, así como cubrir la necesidad de capacitación de calidad a todas las sedes universitarias. Asimismo, reducir la brecha tecnológica mediante seminarios, cursos, diplomados y talleres que permitan el empoderamiento de las herramientas tecnológicas en la elaboración e implementación de los materiales académicos en las modalidades en línea y a distancia.

El temario abarca temas sobre cómo dar la bienvenida a los estudiantes en la plataforma, el compromiso con la ciudadanía digital, cómo cuidar el prestigio o reputación en línea, cómo personalizar la cuenta de correo para brindar la sensación de cercanía y calidez con los alumnos, así como el manejo de infografía.

Por otra parte, Gilbón Rosete informó que otros cursos en proceso de elaboración con las mismas características son “Desarrollo de competencias y habilidades digitales para el fortalecimiento de procesos administrativos y atención en línea”, “Herramientas digitales para la visibilidad internacional a través del uso y aprovechamiento de las redes académicas” y “Desarrollo de competencias docentes para la evaluación de contenidos y productos resultado del trabajo multidisciplinario”.

Para mayores informes sobre este curso comunicarse con Rogelio Quintana y María Yadira Rosas, al teléfono 222 2 29 55 00, extensiones 1125 y 1120, respectivamente; así como al correo electrónico mariayadira.rosas@viep.com.mx.

Firman convenio de colaboración BUAP y Canacintra para impulsar el talento emprendedor y la innovación

La vinculación entre la Universidad y el sector empresarial impulsará el talento emprendedor de nuestros estudiantes, para que desplieguen sus competencias en la formulación de soluciones innovadoras a diversos problemas, así como la generación de fuentes de trabajo y autoempleo, destacó el Rector Alfonso Esparza Ortiz, quien fungió como testigo de honor durante la firma de un convenio de colaboración entre la BUAP y la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra).

“La Universidad no puede entenderse sólo como proveedora de conocimiento y recursos humanos, sino también como generadora de estrategias que posibiliten el aprovechamiento de los recursos, con una visión sostenible, en apego al marco del Derecho, y una amplia visión de competitividad, integración y responsabilidad social”, afirmó.

En presencia de autoridades universitarias y del ingeniero Luis Espinosa Rueda, presidente de la Canacintra, delegación Puebla, el Rector Alfonso Esparza subrayó la importancia de estas acciones que contribuyen al incremento de la competitividad de las empresas, a partir de programas de investigación, desarrollo de patentes, incubación de empresas y proyectos de desarrollo tecnológico e innovación.

“Frente a la complejidad del mercado, el avance de la tecnología y las necesidades emergentes de la población, la industria debe proveer productos y soluciones eficaces y para ello necesita incorporar la generación de nuevos conocimientos a sus procesos. De ahí la ventana de oportunidad que puede encontrar al establecer actividades colaborativas con nuestra universidad para relacionar el talento de los investigadores y las competencias de los egresados en favor de los procesos industriales de transformación”, indicó.

Por su parte, Luis Espinosa Rueda agradeció a la BUAP la apertura para celebrar este convenio, pues reconoció que la academia es fundamental para el crecimiento no sólo del estado, sino del país; de aquí que las acciones que se emprendan en conjunto hoy tendrán repercusiones en el futuro, sobre todo si se apoyan en el desarrollo y uso eficiente de las nuevas tecnologías.

En el acto, la representación de la BUAP en este convenio estuvo a cargo del vicerrector de Investigación y Estudios de Posgrado, Ygnacio Martínez Laguna. También participó el director de la Facultad de Ciencias Químicas, Jorge Raúl Cerna Cortez, quien resaltó los beneficios de sumar esfuerzos entre diversos organismos de manera interdisciplinaria, sobre todo ante los retos globales, en una agenda que incluye el desarrollo sustentable, un tema contemplado en el Plan de Desarrollo Institucional de la Universidad y que también es de interés para Canacintra.

Entre los beneficios de esta colaboración están los programas de capacitación, orientación y asesorías que contribuyan a la mejora de la competitividad de los negocios, talleres especializados para el desarrollo empresarial, así como proyectos de investigación, conferencias y oportunidades para que las y los estudiantes realicen servicio social y prácticas profesionales en las empresas afiliadas a dicho organismo.

De esta forma, se procurará una colaboración corresponsable para que la calidad académica de los programas de la BUAP y la formación de los jóvenes se refleje en acciones que respondan a los requerimientos que el entorno exige.

El siglo XX se caracterizó por una constante degradación de los recursos naturales: Jorge Servín Martínez

El declive de la conservación biológica y los recursos naturales se generó entre 1940 a 1968, periodo en el que se estimuló la modernización, la industria y se descuidó la producción agrícola. De esta manera, el siglo XX se caracterizó por una constante degradación de los recursos naturales, apunta Jorge Ignacio Servín Martínez, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco.

Ante ello, el académico de la UAM con más de 60 artículos indizados expresa que el reto de los nuevos profesionistas en el área, biólogos, ecólogos y agrónomos, es recuperar, restaurar, conservar, manejar y aprovechar sustentablemente genes, especies, hábitats y ecosistemas.

Al inaugurar la conferencia “Entre la conservación biológica y el manejo de fauna silvestre: su importancia ambiental en el siglo XXI”, impartida por Servín Martínez, Ygnacio Martínez Laguna, vicerrector de Investigación y Estudios de Posgrado de la Institución, apunta que cada tres segundos el mundo pierde una superficie equivalente a un campo de fútbol y a pesar de que Puebla es el cuarto estado del país con mayor riqueza natural, “la degradación y pérdida de su biodiversidad es consecuencia del cambio del uso del suelo, crecimiento urbano, prácticas inadecuadas, modificación de ecosistemas e introducción de otras especies”.

Ante este panorama, la especie humana está en riesgo de supervivencia. “Los seres humanos somos una especie más en el planeta, por lo que dependemos de los ecosistemas para satisfacer nuestras necesidades. La pandemia es una clara muestra del deterioro del hábitat”, expresa.

Por lo anterior, Martínez Laguna resalta la necesidad de restaurar los ecosistemas, generar políticas públicas sobre la concientización ambiental y realizar acciones urgentes para este fin, mediante el cultivo de árboles, limpiar la basura de ríos, reciclar y rehusar recursos para evitar la contaminación, “incluso desde la académica tenemos mucho que hacer para avanzar hacia una transformación social y sostenible”.

En su conferencia “Entre la conservación biológica y el manejo de fauna silvestre: su importancia ambiental en el siglo XXI”, impartida a estudiantes de la BUAP en el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, Servín Martínez expone que durante el mandato de Venustiano Carranza se decretó el primer parque nacional: El Desierto de los Leones. Posteriormente, Lázaro Cárdenas estableció 40 parques nacionales y un considerable número de áreas forestales protegidas. En 1935 se creó el Departamento Forestal, de Caza y de Pesca (DFCP), y cinco años después el 30 por ciento del territorio nacional se había convertido en área protegida.

Jorge Ignacio Servín Martínez, doctor en Biología por la UNAM, refiere que entre 1970 y 1986 hay un segundo surgimiento de la conservación, ya que en 1971 se inicia el programa MAB de UNESCO y un año después la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente de Estocolmo.

Por otra parte, el especialista en ecología animal y conservación de especies en peligro de extinción dio a conocer que de 1980 a 1990 no se tenía un listado de especies en riesgo, hay poca o nula atención a la mitigación y restauración biológica, incapacidad para detener la pérdida de especies y una ausencia de legislación ambiental.

Más tarde, en el 2000 se conforma una academia mexicana robusta en conservación biológica, se crean Unidades de Manejo Ambiental para manejar la vida silvestre, se establece un listado de especies en riesgo y se da atención continua en la conservación biológica. A partir de 2010 se diversifican los programas de manejo.

La conferencia “Entre la conservación biológica y el manejo de fauna silvestre: su importancia ambiental en el siglo XXI” fue organizada por las facultades de Ciencias Biológicas y de Ingeniería Química, la Coordinación General de Desarrollo Sustentable y la Sección Estudiantil BUAP de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Ambiental, con el objetivo de compartir conocimientos e impulsar cambios a favor del cuidado del medio ambiente.

Académica de la Facultad de Ciencias Biológicas colabora en el proyecto del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México

Etelvina Gándara, profesora investigadora de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP, forma parte del grupo de expertos que trabajará en el proyecto multidisciplinario Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México: caracterización espacio temporal y establecimiento de procesos históricos evolutivos, en el que estará a cargo del estudio y análisis genético-poblacional de los corales localizados en esa zona.

El proyecto fue elegido en la Convocatoria Ciencia de Frontera 2019 en modalidad grupal, por lo que la recolección de especies, así como la toma de las muestras se realizará durante los primeros meses del 2021, junto con las exploraciones biológicas, la caracterización ecológica, genética y geoquímica; a mediados de año se realizarían otros muestreos debido a que algunas de las especies migran, dependiendo de la estación del año.

Dicha investigación, cuyo responsable técnico es el doctor Leonardo Ortiz Lozano, del Instituto de Ciencias Marinas y Pesquerías de la Universidad Veracruzana (UV), se ha desarrollado a lo largo de siete años, en conjunto con Ana Lilia Gutiérrez Velázquez, investigadora del Tecnológico Nacional de México, campus Boca del Río (TECNM). Ellos plantearon la hipótesis de la existencia de un corredor arrecifal que abarca los tres sistemas arrecifales conocidos en la costa de Veracruz y que recorre desde Tamiahua hasta Coatzacoalcos.

Esta idea se reforzó cuando se encontraron arrecifes sumergidos que hasta entonces eran desconocidos para la ciencia, lo que abrió la interrogante de si los corales y toda la macrofauna bentónica que ahí habita están vinculados genéticamente, por lo que la experta de la BUAP investigará la historia evolutiva de algunas de las especies, para conocer si existe intercambio genético entre los arrecifes a lo largo del Corredor Arrecifal durante miles de años; o si tal flujo, se ha visto interrumpido por la aparición de barreras; así como la diversidad genética dentro y entre cada arrecife.

Doctora en Ciencias por el Instituto de Ecología, A.C., explicó que en el Laboratorio de Diversidad y Evolución Fúngica y Vegetal de la Facultad de Ciencias Biológicas se realizará la extracción, amplificación y secuenciación de ADN, así como los análisis genéticos correspondientes.

Señaló que los datos genéticos que se obtengan representan una parte medular para el proyecto, “a partir de una pequeña muestra de tejido se obtiene el ADN, ya sea de plantas, animales u hongos, corales en este caso; posteriormente se seleccionan ciertos marcadores moleculares, para amplificarlos, es decir, obtener miles y millones de copias de ciertos pedacitos del ADN por medio de la técnica de Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR), luego se obtiene sus secuencias nucleotídicas, ya sea por secuenciación tradicional (Sanger) o masiva, para visualizarlas y realizar los análisis genéticos”.

La doctora Gándara indicó que obtendrán muestras de varios individuos de diferentes especies de corales de 14 arrecifes, cada uno de los cuales representa a una población, por lo que al tener varios individuos de las diferentes poblaciones comprobarán si existe diversidad genética, es decir, si son diferentes aunque sean de una misma especie, así como también si hay diferencias y similitudes entre los corales de los otros arrecifes.

“Si se encuentran muchas similitudes genéticas se podría comprobar la hipótesis propuesta por los investigadores de que existe un corredor que ha permitido la comunicación entre los arrecifes, con un flujo genético en común y una conectividad histórico-evolutiva”, afirmó.

De igual forma, comentó que de comprobarse la hipótesis de este proyecto se podrían realizar propuestas de manejo y conservación de estos lugares, que permitan mantener esta conectividad ecológica.

Mencionó que este es un proyecto importante para las tres instituciones que participan y que los resultados de los análisis genéticos se conjuntarán con los análisis del modelado potencial nicho ecológico que se proyectarán hacia el pasado (Holoceno), con el fin de obtener información sobre los cambios climático-geológicos que se presentaron durante miles de años, dado que la superficie del mar no estaba al mismo nivel que hoy en día y su influencia en la distribución de la diversidad genética de las especies de corales en estos arrecifes.

La académica de la BUAP subrayó que los arrecifes de coral que existen en el Golfo de México son hogar de un gran número de especies marinas y muchos pescadores dependen económicamente de esta actividad; asimismo, disminuyen la fuerza de las olas y huracanes, además de ser importantes lugares turísticos que atraen a miles de personas cada año, por lo que su preservación es de suma importancia.


Con fotos de Manuel Victoria

Facultad de Medicina de la BUAP, 190 años de formar profesionales de la salud con vocación de servicio y compromiso social

La Facultad de Medicina es una unidad académica orgullo de la Institución y de la sociedad, pues de ella han egresado generaciones de destacados profesionales que han puesto en alto el nombre de la BUAP, a través de su vocación de servicio y compromiso social. Este 6 de junio cumple 190 años de formar destacados profesionales de la salud.

En 1831 el Congreso de Puebla decretó una ley para reglamentar el ejercicio y la enseñanza de calidad de las ciencias médicas, pero fue hasta el 6 de enero de 1834 cuando se iniciaron oficialmente las clases para la formación de médicos quirúrgicos en el Hospital de San Pedro y en las instalaciones del Colegio del Estado. Así se consolidó el tan anhelado sueño poblano, siguiendo el modelo francés de formar a sus profesionistas en las dos disciplinas que habían estado separadas: la medicina y la cirugía.

En 1891, la Escuela de Medicina quedó incorporada de manera definitiva al Colegio del Estado. El incremento en el número de estudiantes al inicio de la década de los 60 del siglo XX motivó la construcción de un nuevo edificio, el cual se inauguró en 1965, al tiempo que esta unidad académica se sumó a la Federación Panamericana de Facultades y Escuelas de Medicina.

Con la creación de la Maestría en Ciencias Médicas, pasó a ser facultad en 1995. Tres años más tarde se incorporaron la Maestría en Administración y Servicios de Salud y la Licenciatura en Biomedicina.

Actualmente, la Facultad de Medicina atiende a más de 9 mil estudiantes. Su oferta académica incluye cinco licenciaturas: en Biomedicina, Ciencia Forense, Fisioterapia, Medicina y Nutrición Clínica; Profesional Asociado en Imagenología y Profesional Asociado en Urgencias Médicas; el Master en Fisioterapia, así como las maestrías en Administración de Servicios de Salud y en Ciencias Médicas e Investigación.

Además, en la formación médica actual se incluyen 20 especialidades y el Programa de Profesionalización de Especialidad de la Secretaría de Salud.

Su planta docente está conformada por 331 docentes, de los cuales 34 son integrantes del Padrón de Investigadores de la Vicerrectoría de Investigación y Estudios de Posgrado, algunos más son miembros del Sistema Nacional de Investigadores. Estos docentes integran 11 Cuerpos Académicos.

Entre los últimos logros destaca la acreditación de la carrera de Profesional Asociado en Imagenología, por parte de los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) y está en marcha la reacreditación de la Licenciatura de Médico Cirujano y Partero ante el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior (COPAES).

Visibilidad nacional e internacional

La Facultad de Medicina de la BUAP, una de las de mayor demanda e impacto social, participa en el Comité de Planeación de la Asociación Mexicana de Facultades y Escuelas de Medicina, en la formación del perfil docente para los planes de estudio basados en el desarrollo de las competencias profesionales del médico general mexicano.

Forma parte del Consejo Técnico CENEVAL, mediante la aplicación y validación de los exámenes de egreso de Licenciatura en Medicina en el Padrón de Programas de Licenciatura de Excelencia. Asimismo, contribuye en la elaboración del instrumento de evaluación para los egresados de la Licenciatura en Fisioterapia del CENEVAL, el cual es aplicado a nivel nacional.

Durante los últimos años, la facultad forma parte de las comisiones académicas de la Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud (CIFRHS) federal, y sus académicos han participado en la elaboración de reactivos para conformar el Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas.

Como parte de su visibilidad internacional, algunos de sus egresados en Biomedicina laboran en los más importantes laboratorios del mundo, como el Massachusetts General Hospital, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos; el Instituto Max Planck de Investigaciones en Corazón y Pulmón y la Universität Bayreuth, ambos en Alemania.

Para dar a conocer el papel de la Institución en el quehacer científico biomédico a nivel mundial, la Facultad de Medicina realizó el Primer Encuentro virtual “Legado y perspectiva de la Biomedicina BUAP en el mundo”, en el que participaron 18 países y cuyas ponencias registran ya más de 45 mil reproducciones.

A 190 años, la Facultad de Medicina es un baluarte en la formación de profesionales de la salud, quienes, junto con otros estudiantes del área de la Salud, año con año participan en jornadas médicas en los municipios y comunidades más pobres del estado, a favor del bienestar social.

#190MedicinaBUAP

Como docentes también nos toca curar el corazón de los estudiantes: Guillermina Sánchez López

En México, 1.7 millones de personas se dedican a la docencia en todos los niveles; destaca la presencia de las mujeres en la mayoría de los puestos en educación básica (salvo en los planteles indígenas), pero esta tendencia se revierte en educación media superior, donde la participación femenina es menor a la de los varones en planteles federales, estatales y autónomos, no así en las escuelas privadas, esto de acuerdo con estadísticas continuas de la SEP.

Guillermina Sánchez López es parte de ese porcentaje de docentes mujeres de nivel medio superior. Ella se desempeña en la preparatoria regional Simón Bolívar de Atlixco de la BUAP, como miembro de la Academia de Matemáticas, donde imparte materias como Álgebra, Geometría, Estadística y Cálculo, entre otras relacionadas con el área de ciencias exactas.

“Mi objetivo siempre es tratar de que mis estudiantes conozcan las matemáticas, pero no sólo que aprendan a realizar operaciones, sino que vean la finalidad y aplicación, es decir, que descubran que las matemáticas no son tan abstractas o tediosas como a veces se piensa”.

La maestra Guillermina, con tres décadas de experiencia como docente, refiere que a lo largo de todo este tiempo ha tenido la satisfacción de que una gran cantidad de sus alumnos regresan y le dan las gracias por lo que aprendieron, pues les fue útil para continuar con sus carreras profesionales.

Desde 1990 la maestra Guillermina Sánchez inició su labor en las aulas de escuelas particulares y posteriormente ingresó a la BUAP. Hace ocho años tuvo la oportunidad de estudiar la Maestría en Educación Matemática, una experiencia que a su juicio le cambió completamente la visualización de sus clases y la forma de impartir su materia a través de proyectos, para que sus estudiantes lograran un aprendizaje real.

Parte de su trabajo consiste en impulsar vocaciones y la superación en sus estudiantes, por ejemplo convoca y acompaña a estudiantes para que participen en competencias y olimpiadas de Matemáticas, ciencias y ferias del conocimiento, una de ellas organizada por la preparatoria Benito Juárez, donde sus alumnos han obtenido primeros y segundos lugares. En la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas también colabora, dentro del Cuerpo Académico de Probabilidad y Estadística, específicamente con el doctor Dionisio Zacarías Flores, con quien también prepara a estudiantes.

-¿Por qué eligió ser maestra?

—Soy Química Industrial egresada de la BUAP y desde niña tuve la inquietud de ser profesora, porque mi madre lo era, también mis tías; era la profesión de las mujeres en mi familia y entonces también quería serlo, aunque mis papás trataron de que no fuera así porque me convencieron para que estudiara Química Industrial, donde tuve maestros como María Eugenia Lara o el doctor Santiesteban, quienes nos sembraron una idea o inquietud de ser docentes, de dedicarnos a esta labor. Al terminar probé suerte en la industria, pero después preferí dar clases y así pude percibir la diferencia entre lo que realmente me causaba emoción y satisfacción, eso precisamente era dar clases.

¿Cómo ha cambiado su labor en la pandemia?

—Ahora tratamos de dar ese cambio de la enseñanza presencial a lo digital, por ejemplo me apoyo mucho en Teams, pero al inicio lo que más sufría era el trabajo colaborativo, porque mi dinámica en el aprendizaje se basa en proyectos, dinámicas grupales, pero con lo que pasó hay que adaptarse a otros esquemas como el Breakout Rooms, una herramienta con la que puedo tener una distribución de salas desde mi videoclase, con eso puedo mandar a mis estudiantes a las videosalas específicas de cada equipo. Eso es genial porque me ha permitido trabajar otra vez por equipo, aunque sea de forma virtual.

Al inicio nos costó mucho trabajo, pero aprendimos mucho y justamente creo que esa es la importancia del docente: la actualización, porque no importa cuántos años lleves dando clases, siempre tenemos algo nuevo que aprender.

-¿Cómo define a sus estudiantes, son los mismos de siempre?

—Creo que ahora todos somos diferentes porque pasamos por situaciones difíciles, muchos experimentamos pérdidas, pero hay que salir de ese miedo que da la convivencia. Pienso que si a mí, que soy una persona ya formada, la pandemia me pegó fuerte, imagino cómo les afectará a mis chicos, cuando ellos lo que quieren es ver y estar con sus amigos, sus novias o novios, platicar, convivir, irse de fiesta, y no pueden hacerlo. Es difícil porque aunado a toda esta situación de fallecimientos de padres, abuelos o personas allegadas, ahora dentro de todo el trabajo que hacemos también nos toca curar sus corazones, sus almas, tenemos que motivarlos a pesar de que las condiciones no sean tan favorables en algunos momentos.

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